HALLOWEEN

Bazares, tiendas de disfraces, supermercados y centros comerciales… Todos ellos han comenzado ya la campaña de Halloween. Porque la festividad de Todos los Santos ha perdido protagonismo respecto a la festividad anglosajona. Desde el punto de vista comercial nadie duda que el merchandising que genera la festividad de la Noche de Brujas con calabazas, disfraces, golosinas… es mucho más atractiva que los castizos huesos de santo o flores de cementerio. Los niños ya están ilusionados pensando en el traje que se pondrán para dar susto el 31 de octubre y de paso, recoger chucherías. Negocios de hostelería y complejos turísticos también hacen su particular campaña festiva con una fiesta que invita más a la diversión que el silencioso y doliente recogimiento de la versión española de Todos los Santos. Muchos verán en esto una colonización por parte de otras nacionalidades, pero, respetando las tradiciones propias, negar frontalmente toda influencia exterior y encerrarse en lo propio tampoco tiene lógica. Hay que aprovechar las influencias exteriores y coger de fuera aquello que nos resulte positivo, sin menospreciar claro está lo propio. Es lo que pasa por ejemplo con Reyes o Papá Noel, con el árbol de Navidad o el Belén… Sin olvidar de dónde venimos y respetando las creencias, por supuesto.

Sobre Mari Carmen Tomás

Mari Carmen Tomás, periodista coordinadora de local sociedad.