NUEVA LEY EDUCATIVA

El Consejo de Ministros ha aprobado el anteproyecto de Ley Orgánica parala Mejoradela Calidad Educativa, que modificará la Ley Orgánicade Educación de 2006 y será la séptima ley educativa de la democracia. Los datos son preocupantes, un 23,7% de jóvenes de entre 15 y 29 años ni estudia ni trabaja (los famosos nini), un porcentaje solo superado por el estado de Israel, un elevadísimo porcentaje de paro juvenil (el 48,9%, uno de los más altos de Europa). Son datos aportados por el propio Gobierno. Es evidente que algo falla en nuestro sistema educativo, por un porcentaje de abandono que enla Comunitatse acerca al 38%. Lo lógico sería pensar en que, si hay países a los que les está yendo mejor con sus respectivos sistemas educativos, habría que ver qué es lo que están haciendo bien y tratar de imitarlo. El problema es que cada partido político –y simpatizantes–  tiene su particular punto de vista de cómo debe ser el sistema educativo y son cosmovisiones contrapuestas, lo que explica por qué las leyes educativas se vayan sucediendo en una auténtica diarrea legislativa sin que los problemas estructurales subyacentes de la educación se hayan resuelto. A lo largo de los años se ha venido escuchando la necesidad de un verdadero pacto de estado por la educación para evitar que cada gobierno de turno modifique el sistema educativo de acuerdo con su particular visión. Sin embargo, hasta la fecha no parece que esta reivindicación haya surtido efecto. Esperemos que esta sea la definitiva, aunque mucho me temo, a la luz de las expresiones de Wert y a las reacciones de los distintos sectores políticos y educativos, de que no.

Los principales cambios de la nueva ley son

 

1)        Aumenta la carga lectiva en todas las etapas de las asignaturas instrumentales –Matemáticas, Lengua e Inglés–; desaparece de Primaria la asignatura de Conocimiento del Medio, que se desdobla en Ciencias Naturales y Ciencia Sociales, y se elimina también Educación parala Ciudadaníaen esta etapa.

2)        las evaluaciones a nivel estatal al final de Primaria, ESO y Bachillerato, además de una prueba en 3 de Primaria para la detección precoz de problemas de aprendizaje en los alumnos. Los exámenes de ESO y Bachillerato serán necesarias para obtener el título y, en concreto, el segundo sustituirá a la actual Selectividad, aunque luego cada universidad podrá hacer sus propias pruebas de acceso.

3)        el Gobierno adelanta a 3 de la ESOlos itinerarios hacia la FPy el Bachillerato, a través de asignaturas optativas, mientras que estas dos vías estarán completamente diferenciadas en 4 de la ESO.

4)        Se crea una Formación Profesional Básica, de dos años de duración, que será obligatoria y sustituirá a los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI), dirigidos a alumnos de 15 años; se introducen asignaturas enla FPde grado medio orientadas a sectores profesionales y se facilita el paso haciala FPde grado superior

 

Sobre Mari Carmen Tomás

Mari Carmen Tomás, periodista coordinadora de local sociedad.