Valencia es un polvorín. Las protestas estudiantiles, que arrancaron el miércoles de la semana pasada, sumaron ayer 14 detenidos y cuatro heridos. Cargas policiales, cortes de tráfico constantes, gritos, empujones… Un panorama desolador. Por internet circulan imágenes lamentables de jóvenes ensangrentados o literalmente a los pies de los antidisturbios. La indumentaria de unos y otros contrasta. Ellos, los jóvenes, a cara descubierta. Enfrente, agentes con cascos protectores y porras. Incluso el diputado de Equo-Compromís Joan Baldoví asegura que la policía ha cargado contra él. Lamentable que protestas pacíficas contra los recortes, como hasta ahora venían siendo por ejemplo en la capital de la Plana, acaben convirtiéndose en auténticas batallas campales. Los responsables de la oposición exigen responsabilidades políticas por la supuesta brutalidad policial, si bien la delegada del gobierno, Paula Sánchez de León, niega que hubiera represión y los agentes alegan la “agresividad”. En toda manifestación se pueden colar elementos antisistema que buscan desestabilizar y por desgracia a veces se habla de las protestas más que por la legitimidad de sus exigencias por su espectacularidad. Ciertamente preocupan algunos eslóganes que se han oído “Como Grecia arderá Valencia”. Esperemos que no acabemos como en el país que antaño fue la cuna de la democracia.
CARGAS POLICIALES
– 20 febrero, 2012Publicado en: Sin categoría

