Querido lector:
Para venir a Castellón y decir lo que ha dicho, mejor que no venga. Aparte de señalar lo que todos sabemos, la “pavorosa” situación de desempleo que vivimos, según ha descrito, la aportación del presidente de los CES, Marcos Peña en el Encuentro Anual de los Consejos Económicos y Sociales Españoles que tiene lugar en Castellón, no ha sido otra que avisarnos de que la recuperación económica, sobre todo por lo que se refiere a la creación de empleo, va a ser “lentísima” y que, “como poco, va a durar quince años”.
Desde luego, es una perla muy apropiada para levantar el ánimo y para generar confianza en aquellos que conociendo como conocen la tragedia social que supone el drama del paro, no quieren caer en la fatalidad y pelean y luchan por buscar salidas frente al pesimismo generalizado que este señor parece querer alentar desde su posición.
Lo que hay que decirle a Marcos Peña, y espero que el presidente del CES de la Comunitat, el castellonense Rafael Cerdà se lo diga, es que dentro de su función como analista, consultor y dictaminador público, tiene una responsabilidad pública de objetivizar la realidad y dejarse de bolas de cristal y futurología barata, que para eso ya están los adivinos de la tele y demás engañabobos. Y de paso recordarle que más vale que sus dictámenes son solo consultivos, porque si fueran vinculantes más nos valdría echarnos al monte y volver a las cavernas.
Lo que debe hacer es plasmar la realidad, y si es cruda decir que es cruda, pero lo que no debe hacer nunca es aventurarse en predicciones facilonas sin ofrecer soluciones o explicaciones razonadas de porqué las realiza. Así no vale.
Es más. El propio presidente de los CES se aventura tanto (no sé si por estar en provincias, que es más fácil) que llega a decir que de la situación actual “o nos sacan los políticos o no nos saca nadie”.
Yo no lo sé. Pero de lo que sí estoy seguro es que el 9
Querido lector:
Para venir a Castellón y decir lo que ha dicho, mejor que no venga. Aparte de señalar lo que todos sabemos, la “pavorosa” situación de desempleo que vivimos, según ha descrito, la aportación del presidente de los CES, Marcos Peña en el Encuentro Anual de los Consejos Económicos y Sociales Españoles que tiene lugar en Castellón, no ha sido otra que avisarnos de que la recuperación económica, sobre todo por lo que se refiere a la creación de empleo, va a ser “lentísima” y que, “como poco, va a durar quince años”.
Desde luego, es una perla muy apropiada para levantar el ánimo y para generar confianza en aquellos que conociendo como conocen la tragedia social que supone el drama del paro, no quieren caer en la fatalidad y pelean y luchan por buscar salidas frente al pesimismo generalizado que este señor parece querer alentar desde su posición.
Lo que hay que decirle a Marcos Peña, y espero que el presidente del CES de la Comunitat, el castellonense Rafael Cerdà se lo diga, es que dentro de su función como analista, consultor y dictaminador público, tiene una responsabilidad pública de objetivizar la realidad y dejarse de bolas de cristal y futurología barata, que para eso ya están los adivinos de la tele y demás engañabobos. Y de paso recordarle que más vale que sus dictámenes son solo consultivos, porque si fueran vinculantes más nos valdría echarnos al monte y volver a las cavernas.
Lo que debe hacer es plasmar la realidad, y si es cruda decir que es cruda, pero lo que no debe hacer nunca es aventurarse en predicciones facilonas sin ofrecer soluciones o explicaciones razonadas de porqué las realiza. Así no vale.
Es más. El propio presidente de los CES se aventura tanto (no sé si por estar en provincias, que es más fácil) que llega a decir que de la situación actual “o nos sacan los políticos o no nos saca nadie”.
Yo no lo sé. Pero de lo que sí estoy seguro es que el 90% de la ciudadanía española piensa lo contrario. Que si los políticos están quietos, nos iría a todos mejor y hasta es posible que saliéramos de la crisis.
0% de la ciudadanía española piensa lo contrario. Que si los políticos están quietos, nos iría a todos mejor y hasta es posible que saliéramos de la crisis.
EL DIRECTOR OPINA
Peña, el CES especulativo
Valencia 10/05/2013
Querido lector:
Para venir a Castellón y decir lo que ha dicho, mejor que no venga. Aparte de señalar lo que todos sabemos, la “pavorosa” situación de desempleo que vivimos, según ha descrito, la aportación del presidente de los CES, Marcos Peña en el Encuentro Anual de los Consejos Económicos y Sociales Españoles que tiene lugar en Castellón, no ha sido otra que avisarnos de que la recuperación económica, sobre todo por lo que se refiere a la creación de empleo, va a ser “lentísima” y que, “como poco, va a durar quince años”.
Desde luego, es una perla muy apropiada para levantar el ánimo y para generar confianza en aquellos que conociendo como conocen la tragedia social que supone el drama del paro, no quieren caer en la fatalidad y pelean y luchan por buscar salidas frente al pesimismo generalizado que este señor parece querer alentar desde su posición.
Lo que hay que decirle a Marcos Peña, y espero que el presidente del CES de la Comunitat, el castellonense Rafael Cerdà se lo diga, es que dentro de su función como analista, consultor y dictaminador público, tiene una responsabilidad pública de objetivizar la realidad y dejarse de bolas de cristal y futurología barata, que para eso ya están los adivinos de la tele y demás engañabobos. Y de paso recordarle que más vale que sus dictámenes son solo consultivos, porque si fueran vinculantes más nos valdría echarnos al monte y volver a las cavernas.
Lo que debe hacer es plasmar la realidad, y si es cruda decir que es cruda, pero lo que no debe hacer nunca es aventurarse en predicciones facilonas sin ofrecer soluciones o explicaciones razonadas de porqué las realiza. Así no vale.
Es más. El propio presidente de los CES se aventura tanto (no sé si por estar en provincias, que es más fácil) que llega a decir que de la situación actual “o nos sacan los políticos o no nos saca nadie”.
Yo no lo sé. Pero de lo que sí estoy seguro es que el 90% de la ciudadanía española piensa lo contrario. Que si los políticos están quietos, nos iría a todos mejor y hasta es posible que saliéramos de la crisis.