El PP provincial no se libra

Querido lector:

Aunque a menor escala el PP castellonense también está viviendo la herencia de los varios casos judiciales relacionados con la corrupción que en forma de gota malaya ha erosionado gravemente su imagen y su respaldo electoral y que ahora de manera agolpada salen de nuevo a la palestra pública para amargura de sus actuales dirigentes y para rubor de muchos castellonenses que habían confiado en los representantes públicos ahora implicados.

Sus casos estaban latentes, siguiendo la lenta marcha de los tiempos de la justicia, eran perfectamente conocidos desde años atrás cuando se detectaron, poseen menos transcendencia o dimensión que los que ahora mismo asolan la propia estructura nacional de este partido, léase Valencia y Madrid y son de características muy diferente, sin conexión entre ellos, a diferencia de lo que ocurre con las tramas aparentemente estructuradas de sus hermanos mayores.

Pero son los casos que públicamente ahora mismo se han agolpado en sus diferentes fases judiciales en la provincia y que sumados a los nacionales, causan desazón en nuestra política casera y erosionan a un PP con sus bases desconcertadas y con sus actuales dirigentes desmarcados. Son los casos del juicio de la depuradora de Borriol que comenzaba ayer y que ha llevado al banquillo a los exalcaldes y exdiputados provinciales Francisco Martínez y Adelino Santamaría; de la petición de procesamiento por parte de la fiscalía en el caso Secopsa de Óscar Clavell, antes alcalde de la Vall y ahora diputado en Madrid, o de la imputación de Juan José Rubert y Ramón Tomás, exalcalde y concejal de Vila-real, respectivamente, en relación al caso Piaf. Tres asuntos de los que aún no podemos saber su desenlace pero que circunscritos en tan breve espacio de tiempo se hacen muy difíciles de gestionar para su organización política. Y eso a pesar de que en su día el presidente del PP provincial, Javier Moliner, tomara medidas de apartamiento político y de sus cargos donde tenía competencia para los más graves. Y es que las herencias… pesan.

Sobre José Luis Valencia

Director de El Periódico Mediterráneo.