La vergüenza de la N-340

Querido lector:

El incremento de la accidentalidad en la Nacional 340 en el último trimestre de este año ha vuelto a poner de manifiesto las deficiencias de la carretera más transitada de la provincia y de la carretera más tercermundista de la provincia.

Pero también ha puesto de manifiesto una cuestión peor y más grave, que no es otra cosa que el más absoluto desinterés por parte del Ministerio de Fomento en solventar estas deficiencias. Por un lado, porque va a invertir solo 200.000 miserables euros en todo el 2014 para pintar cuatro rayas, rebachear cuatro baches y poner cuatro señales y para continuar las variantes de Vinaròs y Benicarló cuyas obras llevan años en marcha a ritmo de cámara lenta. Por otro, porque Tráfico, sus compañeros de Gobierno, tienen la desfachatez de decirnos a los usuarios de Castellón que en vez de usar esta carretera que es muy peligrosa, utilicemos vías alternativas al no haber más remedio. Y por último, porque con ambos vergonzosos mensajes nos están diciendo que nos aguantemos, que no tienen intención de realizar ninguna de las actuaciones que los castellonenses hemos reivindicado desde hace décadas por mucho que paguemos más impuestos que antes y por muchos muertos y heridos que produzca el desgraciado estado de esta carretera, que cada vez acoge más tráfico ante el impacto de la crisis que impide a muchos usuarios costearse peajes por la autopista y ante la desdichada decisión de no acabar la autovía interior (CV-10) que se ha quedado en la mitad de la provincia, tras más de 10 años de proyectarse.

Claramente, el Gobierno no va a desdoblar la N-340, no va a hacer variantes en las poblaciones que atraviesa y va a esperar a que se cumpla el plazo de concesión de la autopista AP-7 para liberalizarla por tramos que sirvan de alternativa, sin tener en cuenta que solo servirá para el tráfico de largo recorrido y que no aligerará el tráfico urbano, interurbano y comarcal intensísimo, por ejemplo, en la Plana, entre Oropesa y Nules, que hace insoportable su uso para el usuario y costoso y problemático para nuestra economía.

Sobre José Luis Valencia

Director de El Periódico Mediterráneo.