Querido lector:
Que desde Génova/Moncloa se ha establecido una especie de cordón sanitario hacia la Comunitat Valenciana y que todo lo que se publica de aquí se exagera, se chotea y se jalea, es evidente. Que Rajoy no ha nombrado ningún ministro ni secretario de Estado valenciano, también. Que esto ha provocado un cabreo tangible entre los dirigentes populares del antiguo régimen valenciano es notorio. Léase los desaires bien aireados o bien afligidos, depende de la situación, pero del todo interesados de la alcaldesa Rita Barberá o los exabruptos de bar del ya amortizado presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus, contra los responsables del nuevo régimen popular Alberto Fabra o José Ciscar, es más que manifiesto. Que esos desaires se intentan escenificar por cualquier cosa, bien sea porque no se consulta una decisión o bien porque si se hace siempre es insuficiente, lo vemos casi a diario.
¿Pero se han preguntado la verdadera razón de por qué está ocurriendo? Creo que no hay solo una, sino varias, aunque todo gira en torno a una variable que tiene como actor principal a Alberto Fabra y como objetivo único finiquitar un periodo y un modelo político de gobierno jalonado de casos judiciales de corrupción, molesto y perjudicial para el PP y Gobierno de Rajoy y para llevar a cabo una transición y una limpia desde el poder en el PPCV y en la Generalitat lo más ordenada posible en tiempo y forma.
Eso sí, se está haciendo en el peor de los marcos posibles, con una crisis económica gravísima y con una quiebra técnica de la Generalitat fruto de una injusta financiación autonómica y de una deficiente gestión en anteriores legislaturas.
Y claro, llevar esta tarea adelante solo con el apoyo económico de los anticipos contables del Gobierno para solventar urgencias, pero sin un respaldo político evidenciable en el día a día (aunque sí que exista por detrás) es muy complicado. No obstante, algo ha debido cambiar tal y como se vio en la Junta Regional del PPCV del pasado martes. La alcaldesa de Valencia, tras su visita a Madrid el lunes a la capilla ardiente de Fraga, cayó elocuentemente. Y es que si se opone al objetivo fijado, pierden todos. Ella también.
Muy buena inforacion. Encontre tu pagina hace como una semana y aqui estoy de vuelta. Muy buena