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El ‘éxito de Moya’, el silencioso sufrir albinegro y los insultos de Cruz

A veces las cosas no son como parecen y otras no parecen como son.

El aspecto de las gradas de Castalia en la mañana de ayer con solo 600 espectadores, cuando el Castellón se jugaba la permanencia en Tercera con la visita del líder, no es ni mucho menos lo que parece. El CD Castellón, y lo constato cada vez que un aficionado me interroga y muestra su disgusto por el club albinegro, preocupa e interesa a más gente de la que parece en cualquier punto de la provincia. Gente como Jorge, de Ca Felipo en Benafigos, que sufren en su alma la situación actual son miles pero están hastiados del secuestro que vive el CD Castellón.

Escuchando el discurso de Ramón Moya y David Cruz, puede parece que la permanencia sea un éxito que nos obligue a una celebración en la fuente de Castalia. Todos nos alegramos de la victoria ante el Eldense y respiramos porque ya no hay peligro de descenso, pero somos conscientes de que el Castellón debería haber peleado por subir.

Este equipo no es tan malo como parece apuntar la clasificación, pero ha sido víctima de una tortura china por parte de Cruz, quien ha generado alrededor del club un ambiente irrespirable. Jugadores como Guille Vázquez, que ayer lloraba de alegría y alivio, son un orgullo para la camiseta albinegra.

Yo siempre he creído que el cargo de presidente del CD Castellón era un privilegio ostentarlo. Cruz lo ha mancillado con una línea de conducta que dista mucho de los principios básicos de la educación. No se puede vivir siempre colgado de la amenaza, el desprecio y el insulto, más cuando se representa a un club, para mí histórico, como el CD Castellón. Los profesionales que trabajan en Mediterráneo han sufrido, y sufren, sus iras y el veto y prohibición, bajo amenaza de sanción a los jugadores aun en contra de su opinión, para que sean entrevistados por el periódico de Castellón. Por eso, la llamada que recibió el periodista de esta casa, Ismael Mateu, el jueves en su teléfono solo sirve para discernir con más nitidez lo bueno de lo malo, lo educado de lo incorrecto y la clase del macarra. No es agradable descolgar el móvil y escuchar: “Todos los de tu periódico sois unos mierdas y tú el primero”. Sobran comentarios. Ese es Cruz que no soportó que un hombre como Tabares le cantara las verdades del barquero y ayer fuera coreado por la afición. Y lo digo yo, que seguramente no hubiera apostado por ese tipo de futbolista, pero sí que el Huracán se merece respeto como persona y profesional.

Tampoco creo que el grupo que empezó la temporada bajo la dirección de Jorge Peris fuera tan malo. Claro, cuando se pretende fichar jugadores, hacer alineaciones y gestionar, es decir, ser presidente y técnico a la vez, pasa lo que pasa. Es decir, que en lugar de pelear por el ascenso, te hundes en el barro por la permanencia. Ni su socio Manolo García soporta ya a Cruz.

El actual presidente presume, y empieza ya a ejercer un cierto chantaje emocional con que el club está a punto de desaparecer y se erige en el salvador. Es cierto, y se lo reconozco, que en un momento determinado se convirtió en el bote salvavidas, pero eso no autoriza al capitán del barco a llevarlo a la zozobra. Por eso le pido a Cruz, en nombre de la mayoría silenciosa, de la mayoría de gente que quiere con locura a su Castellón, que facilite el camino para salvar el club y otorgue facilidades para buscar una solución, junto al administrador concursal, y no convierta el club en una agencia de autocolocación laboral. Luego el tiempo, mejor dicho la jueza, pondrá a cada uno en su sitio dentro de esa demanda en la que un albinegro al que tengo en estima como Conrado Marín se juega su patrimonio él a solas. No lo olvido porque es así, aunque luego haya también quienes se cuelguen a costa de Conrado un sinfín de medallas. El Castellón vive, y lo seguirá haciendo cuando Cruz se marche, porque son muchos los que aún se emocionan con su himno o disfrutan viendo a un equipo vestido de albinegro en la categoría que sea. Soy, y seremos del Castellón, en 2ª Regional, 3ª División o Primera. El secuestro terminará algún día. Los insultos nos dan más fuerza para pelear por lo que creemos… y queremos. PPO.

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El dardo envenenado del concurso de acreedores

Los jugadores del CD Castellón y Pepe Soler dieron una alegría a una afición machacada por la tortura a la que la viene sometiendo Castellnou y todos los testaferros que han ido desangrando al club posteriormente. La victoria en el Marquina da un respiro importante después de que tristemente el pasado, presente y futuro del Castellón está jugando su partido definitivo en los juzgados. Ahora cualquier noticia positiva, por mínima que pueda parecer una victoria ante el Paterna, es un soplo de vida.

Es mucha la gente que sufre en silencio el devenir del CD Castellón. La decisión del último testaferro de Castellnou de plantear el concurso de acreedores mantiene a los que quieren al Castellón con el corazón en vilo. Empleo la palabra testaferro, y la seguiré utilizando, mientras no exista una desvinculación absoluta con los que son los propietarios y están dispuestos a recuperar sus acciones. Castellnou ha estado, y continúa estando, siempre en la sombra, más bien en la penumbra, prolongando esa maldición cuya sola presencia es una condena a muerte para el CD Castellón. A mi me produce vergüenza ajena escuchar a Blasco como se erige en una pobre víctima a la que le han engañado y falsificado su firma. Produce sorpresa el embargo de las acciones del Castellón solicitado por Ludeña, aunque no tanto que el mismo exgerente declare ante la jueza que todos los que han llegado después son testaferros de Osuna y cia. El embrollo actual es tal que es difícilmente digerible para la gente normal. No sé cómo se desenmarañará tal lío judicial de tutela de la propiedad, pero sí que la petición de Cruz de solicitar el concurso de acreedores es una seria amenaza a la entidad. Ahora nos ha dejado en manos de Federico Castellano, quien no tiene culpa alguna de las fechorías acaecidas en el club. Un dardo envenenado del actual gestor, un hombre que ha demostrado un talante cuyo catecismo predica la confrontación permanente.

Y se ha quedado solo. Cada vez son menos los que creen en él. Sigo sin conocer su plan B para salvar el concurso. Bueno, sí: el ascenso. Es como si el propietario de una empresa se presenta al administrador concursal con un boleto de la primitiva y le dice que si toca, con el premio se saldarán las deudas y asegurará la viabilidad. Lo fía a la pelotita, pero sin poner los medios adecuados para ayudarla a que entre. Como dice Pedro Luis Izquierdo (Fòrum Albinegre 1922), la solución solo pasa por la inversión de dinero, canalizada como se quiera, por ampliación de capital u otro medio. Prefiero omitir el diagnóstico de los profesionales con los que he consultado.

En el camino de los que no quieren al Castellón, como le gusta definirlos al señor Cruz ya hay demasiada gente. Empezando por FACSA, una empresa que ha dejado sus instalaciones gratuitamente durante más de 40 años; el delegado de la Federación; abastecedores de material; la Fundación que gestionaba la cantera y cuyo dinero iba al 100% para los niños y a quienes todo el mundo añora ahora; periodistas amenazados por discrepar; accionistas (Fòrum) a los que no ha dado cita para mostrar los documentos de compra-venta como se prometió, instituciones… Muchos frentes abiertos.

Presente y futuro siguen embargados y por eso reitero por enésima vez que velar por la justicia para el Castellón es indispensable y siempre se lo agradeceré a Conrado Marín (Sentimiento Albinegro). Pero ahora está en juego la vida. También espero pronto a todo el ejército unido para defender la misma bandera. De Omar Zeidán poco puedo decir. Solo su intención, anunciada por Mediterráneo, de comprar el club. Espero que llegue a tiempo (u otro comprador), pero que no sea un nuevo testaferro, pues lo seguirá siendo quien desembarque con un contrato en el que aparezca Castellnou con opciones de recuperar sus acciones. Sigamos rezando.

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Salvem al Castellón es cosa de todos: 10.000 a 100 y 100 a 10.000 euros

El fútbol alimenta muchos tópicos. Uno de ellos es el comentario de grada de que en la categoría X no se puede jugar bien al fútbol. Lo he oído desde Segunda A hasta en equipos de base. Nada más lejos de la realidad, pues se puede jugar bien siempre y el que lo hace acaba normalmente ganando. Otra cuestión es el concepto de jogo bonito. Yo siempre he defendido que existen varios modelos y todos válidos. No solo el Barcelona o España poseen la patente.

Este preámbulo me sirve para el CD Castellón, por las dudas que está generando su nuevo entrenador, Jorge Peris, y su idea. En primer lugar, apuntar que yo sería el primer decepcionado si interpretase que el conjunto orellut en Tercera División no ofreciera algo más que un fútbol rudimentario.

Es evidente también la urgencia de ganar y ascender. Y Jorge Peris lo sabe. No escondo que el pobre inicio de Liga preocupa sobre todo por esa urgencia de la que hablaba antes. A esta joven plantilla le falta la tranquilidad de los resultados, porque posee calidad suficiente para estar arriba, aunque no tengo claro que baste para luego ganar la fase de ascenso. Y eso sí que me preocupa mucho más que un coyuntural mal momento deportivo. Hay que mirar hacia adelante y plantearse si este plantel requiere la inyección de tres o cuatro jugadores con más peso específico en cada línea. Más claro, futbolistas veteranos.

De momento, y aunque vaya a contracorriente, yo sigo confiando en el trabajo y la valía de Jorge Peris -que ayer logró su primer victoria en la presente Liga-, pero hay que dejarle trabajar. Al técnico burrianense le alabo que defienda su idea de que el Castellón tiene que jugar bien, aunque le redirijo a mi reflexión inicial de que no existe un manual único del buen fútbol.

David Cruz no es culpable de la gravísima situación económica del Castellón, pero sí es responsable de su presente y su futuro porque ahora es el presidente en funciones. No conozco todavía su plan para sacar adelante el concurso de acreedores que ha presentado para dar viabilidad a una alarmante deuda de cinco millones de euros. Y eso me inquieta porque pienso que no acabamos de ser conscientes de que peligra la existencia del CD Castellón.

Cruz no ha explicado su plan. Siempre he entendido que la transparencia y la verdad son básicas para la credibilidad. Por eso no comprendo cómo el presidente ocultó en la última asamblea que en el contrato de compra venta figura una cláusula por la que Castellnou2005 se reserva durante dos años (a contar desde la fecha de la firma) la potestad de aceptar una oferta superior a la firmada con Cruz y Manolo García y rescindir el contrato si durante el plazo de 30 días, los actuales propietarios no igualan la misma.

Esta cláusula, entiendo, mantiene a Cruz y García en funciones y fue aceptada, interpreto, por las especiales condiciones con las que se adquirió la mayoría accionarial, es decir, sin abonar un euro, aunque se reservaran ambos un 5% de comisión de la plusvalía de una hipotética venta del club como compensación en caso de no igualar la propuesta.

Lo peor es que si David Cruz no tiene pulmón económico, hay que activar un plan. El Castellón necesita dinero para vivir y si no existe un inversor, es cosa de todos salvarlo. No veo otra que una ampliación de capital y una fuerte campaña para recaudar dinero. Es decir, 10.000 a 100 euros y 100 a 10.000 euros. Albinegros de a pie, empresas e instituciones volcados con el Castellón recaudando euro a euro un mínimo de dos millones con los que rescatar a esta histórica entidad.

Si Cruz no tiene plan y no existe un mecenas, no hay otra forma, pero no dejemos morir al Castellón. Es nuestro, es de todos, pero hablando y presumiendo de ser albinegros no lo salvaremos.

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Castalia busca su ‘fumata blanca’

La Iglesia católica nunca tendrá una mejor foto para lavar su imagen y vender una nueva cara a sus fieles que la de Benedicto XVI y Francisco dándose un abrazo en Castel Gandolfo. Sea uno practicante o no, la foto de los dos papas vivos que el Vaticano manda al mundo merece ser ejemplo de los estudios de mercadotecnia. El catolicismo ha salido fortalecido tras varios escándalos que tambalearon sus pilares. No solo es cuestión de fe, en este mundo, los gestos siguen siendo importantes.

Siempre que me siento para escribir este Directo, solo trato de ofrecer mi punto de vista. Luego cada cual extrae sus conclusiones. En estas líneas he expresado mi sensación de que Cruz -en sentido metafórico- era un empleado de Osuna. Entiendo que es evidente que no está en la nómina de las empresas de quien, hasta que no se le paguen sus acciones, sigue siendo, virtualmente, el máximo accionista del Castellón. Y, claro, aún no ha cobrado un euro por este trasvase, aunque para mí deberían ser cedidas a la ciudad. Somos muchos los que esperamos la fumata blanca en Castalia. Sí, los que no queremos creer en falsos papas salvadores del albinegrismo. Nos han engañado demasiado y, por ello, es prudente estar muy alerta, que no en contra.

Siempre he dispensado un trato igual a todos los que se han sentado en la silla papal del Castellón. Era, para quien suscribe, un ejercicio obligado de fe, pero no de servilismo. Recitar la lista de fracasos es doloroso. Y, por supuesto, también me he equivocado en algunas de mis reflexiones. Mi estimado y maestro Chencho me enseñó que el error menos grave, es la rectificación.

De Cruz he dicho que me causaba buenas vibraciones y que veía brotes verdes en su gestión, pero siempre le advertí que en mí tendría un gran apoyo y un vigilante atento. La temporada llega a su fin y no ha cumplido con gran parte de sus promesas lanzadas a los cuatro vientos, lo que me hace desconfíar. No puedo entender que acuse a Miralles por una presunta malversación de 100.000 euros y no haya oído nunca nada en contra de Osuna, solo que no ha encontrado irregularidad alguna de su paso por el Castellón. Es posible, no lo dudo, pero si asegura que ha habido un expolio de las arcas, yo le digo que no creo en Blancanieves ni en los 7 enanitos. ¿Son todos ingenuos? He visto indicios de irregularidades de anteriores gestores, pero el secreto profesional de quien puede aportar documentación impide sacarlos a la luz a no ser que el juez lo exija.

He alabado ponderadamente la gestión de economía de ama de casa de Cruz, pero vivo con la angustia de no saber el futuro del Castellón y hiere el corazón verlo en 3ª. Lucharé para que no sea así, aunque sufra descalificaciones o me quede solo. Estoy acostumbrado. Lo viví con Blasco, quien usó el brazo armado de un senador para callarme. O con Jiménez cuando recibí acoso en las redes y amenazas anónimas. Por ahora ni auditoría, ni asamblea, ni pacto con Seguridad Social y Hacienda…

Si uno repasa la Ley Concursal, observa que el Castellón tendría que haber ido posiblemente a concurso culpable. Pero si uno lee el artículo 164, se asusta: “Los administradores (actuales y los que hubiesen sido en los dos últimos años) responden personalmente del pago de sus deudas cuando el concurso sea calificado como de culpable o bien no haya bienes suficientes para responder de las deudas, si no disolvieran y/o instaran al concurso estando obligado a hacerlo”. Si se presentan el concurso dos años después de la salida de Castellnou2005 como administradores, éstos quedarían eximidos con la Ley Concursal en mano de la responsabilidad de responder con su patrimonio. Ustedes sabrán entenderme. Y eso lo sabe muy bien Cruz. Si tiene que ir a concurso, que no se dilate. No somos tontos…

A Cruz le pido que demuestre que tiene un proyecto y sus manos están limpias de vestigios del pasado. Y me dio mucha pena que el jueves, en una bonita fiesta del fútbol en Castalia por el 90º aniversario, la entrada fuera tan pobre. Yo les aseguro que hay muchos más albinegros que los 2.500 que fueron al campo. Algo falla. Yo sigo creyendo en el Castellón, pero sigo viendo fumata negra. Nada me gustaría más que mis sensaciones actuales fueran erróneas. Ojalá Cruz sea nuestro Papa y Osuna solo un expropietario.

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Blancanieves y los siete enanitos

El CD Castellón se encuentra en quiebra económica. Con una deuda que multiplica, posiblemente, por cuatro su capital social y con una expectativa de negocio inexistente en 3ª División para poder amortizar, tan siquiera, los intereses que generan sus números rojos, el futuro no se presenta halagüeño. Todavía no conozco el plan de David Cruz, utopías o buenas intenciones al margen. No es culpable de la mala gestión, ni mucho menos, pero debe demostrar que no ha cogido las riendas para poner en valor el CD Castellón, como si fuera un empleado de Osuna, con el fin de que se puedan sacar las últimas gotas de leche de la teta de la vaca. No basta con desmarcarse verbalmente, son necesarios los hechos.

De momento ha realizado una prueba de buena gestión de economía doméstica, igual que hacen todas las amas de casa cada mes. Ingreso 100 euros y me gasto 95. Está bien, denota seriedad, pero no es suficiente para reflotar el club. Una cosa es sobrevivir en Tercera y otra buscar el futuro en el fútbol profesional.

Dejaré de lado la tardía convocatoria de la junta de accionistas o la auditoría más larga del mundo todavía no entregada, igual que aparco para otro día los temas de Seguridad Social y Hacienda, teniendo claro que el CD Castellón camina hacia el concurso, amén de algunos aspectos de la denuncia contra los anteriores propietarios. Ya habrá tiempo para analizar.

No obstante, quiero que tengan claro todos los que han estado relacionados de una u otra manera con el CD Castellón que no creo en los cuentos de hadas ni en que todos ellos son ingenuos y cándidos como Blancanieves y los siete enanitos. Esta semana escuchaba a uno de los socios de Blasco, apoderado de una empresa que facturó a la entidad albinegra por algo que desconocemos y con unas cifras sorprendentemente altas para un club que presumía de austeridad. Era, y es, apoderado de dicha empresa y asegura que no sabía nada de nada. Y así llevo tiempo oyendo las mismas cantinelas a demasiada gente que ha estado con un cargo importante en el club. A todos los han engañado, pero existen facturas emitidas por sus empresas que incitan a la sospecha.

No puedo aportar pruebas porque me haría falta una orden judicial para reclamarlas y el secreto profesional es sagrado, pero he visto anotaciones de facturas muy elevadas que se pagaron a varias empresas de exconsejeros albinegros. Y no entiendo cómo se pueden facturar más de 100.000 euros por algunos servicios que no sostienen tales emolumentos. Más cuando se justificaba que no podían pagarse nóminas elevadas a los futbolistas. No se subió a Primera por no fichar en invierno y se bajó a Segunda B por no reforzar el equipo. Para eso no había dinero pero para pagar a una firma de asesoramiento jurídico más de 100.000 euros sí. Y eso es insignificante. Existen muchas más facturas que chirrían emitidas por amigos del Blancanieves jefe, aunque eso es trabajo del juez y Cruz debe colaborar. En esta triste historia del Castellón todos quieren ser Blancanieves y parece que hay muchos enanitos, no solo siete. Desgraciadamente puedo asegurar que no creo en ningún alma cándida, porque han dejado al Castellón en los huesos. Al señor Cruz le digo que aún no me ha dado motivos para fiarme de él, sí de su trabajo de ama de casa. Eso no se lo discuto, pero no le veo con capacidad para hacer progresar el negocio porque no soy tan ingenuo como algunos políticos importantes que le han prestado públicamente su apoyo. No obstante, les pido a todos que vayan el jueves a Castalia para celebrar el 90º aniversario con la visita del Valencia, al que agradezco su apoyo. El Castellón está por encima de todos. Yo ni en contra ni a favor de Cruz, solo con el CD Castellón.

Todos insisten en su inocencia, a toda costa, aún si ello significa acusar al resto de la raza humana y aún al cielo (Albert Camus).

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El Proyecto de David Cruz en el CD Castellón

Una gran parte de los problemas de este proyecto de país llamado España ha radicado en el planteamiento de un egoísmo exacerbado de nuestros dirigentes, orientado a alimentar la urna de votos en lugar de fomentar una idea de planificación del futuro. Una máxima de la mala gobernabilidad reza aquello de pensar más en las próximas elecciones que en las futuras generaciones. Un proyecto no tiene nada que ver con lo que pasará dentro de una hora, mañana o la semana que viene. Un proyecto diseña y prevé lo que puede acontecer a medio y largo plazo, preparando el funcionamiento de la empresa para que ésta crezca siguiendo un modelo pautado.

El Castellón ha pasado, en cuatro años, de ser un club saneado, con aspiraciones de Primera, a la bancarrota y a malvivir en Tercera. Lo que sucedió, sería el antónimo del concepto proyecto, porque estoy a la espera de que se puedan demostrar las presuntas irregularidades que se desprenden de tal cataclismo. Ni Fernando Miralles ni el fantasmagórico Jesús Jiménez -por su aparición y desaparición, entre otras cuestiones- llegaron con un plan para reflotar al Castellón. Más bien lo contrario. Así, apareció David Cruz, acompañado de Manolo García, para emprender una aventura en la que no conocían ni la deuda ni nada de la sociedad de Castellón.

El presidente, consejero delegado y propietario en funciones destila bonhomía y buenas intenciones. Durante septiembre se matriculó en un máster intensivo de castellonerismo, manteniendo desayunos, comidas, cenas y puede que hasta alguna merienda con el todo Castellón. Es un hombre correcto, educado, amable y podría ser que hasta inteligente, con capacidad para escuchar, que sabe sacar las uñas cuando hace falta y obsesionado por convencer de que no tiene nada que ver con Castellnou2005.

En todas las reuniones ha sorprendido con su convencimiento de que era viable sacar adelante la deuda y el club. Bueno, nada es imposible pero nadie me ha contado, ni él tampoco, como afrontar tan difícil empresa. Es decir, solo intuyo un plan que piensa en mañana y no en un futuro a la vista. Más claro: no veo proyecto.

El primer paso debería ser el acuerdo con Seguridad Social y Hacienda, indispensable para desbloquear subvenciones y, por ejemplo, cobrar los 140.000 euros de los derechos de formación de Pablo Hernández. A Hacienda se dirigió para negociar el pago del 1.400.000 euros que el club debe y allí le preguntaron por su plan de viabilidad. No hay dinero ni tampoco proyecto para ello, porque ni en Tercera ni en Segunda B se generan recursos, tan siquiera, para pagar los intereses. Ni con la entrada en concurso de acreedores, vía a la que estoy seguro no tardará en cobijarse Cruz, se vería la luz sin la entrada de dinero que financie al Castellón. Por supuesto, no se plantea la ampliación de capital: para ello, habría que tener cash para suscribir la mayor parte de ella que no cubrieran los pequeños accionistas.

No acabo de entender como, con tantos problemas, se ha empeñado en asumir la gestión de la Fundación que salvó al fútbol base del Castellón. Espero que ese afán por coger las riendas, que con gran dedicación y corazón llevaban el dúo Ibeas-Montón, no forme parte de una idea de buscar la entrada de ingresos de los niños cuando los patronos de la Fundación saben el esfuerzo que supone sacar adelante la cantera. Otro día dedicaré un Directo a ese tema.

Mi pesimismo, o más bien mi escepticismo, gira alrededor de que no puedo entender un proyecto que pueda reflotar el Castellón mientras éste siga en Tercera. Y, por desgracia, no observo posibilidades de salir este año. Solamente alimentó mi optimismo la visita a la redacción de Mediterráneo de Ximo Ballesteros, el pasado jueves. Su positivismo, su mirada limpia y su cabeza tan amueblada me contagiaron la ilusión de que este grupo de excelentes chavales que dirige Pedro Fernández Cuesta son el futuro del Castellón. Ellos sí que son proyecto. Yo creo ciegamente en ellos, porque ellos me transmiten confianza y amor por el Castellón. Solo por gente como Ximo merece la pena ir a Castalia. Mientras, espero el proyecto de David Cruz…

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La hoja de ruta de David Cruz

La delicada situación del CD Castellón ha provocado duras batallas en los últimos meses entre la cabeza y el corazón de muchos aficionados. Es complicado hallar la composición química adecuada entre la frialdad que a veces impone lo racional y ese punto de sentimiento y pasión que transmite los grados de temperatura necesarios a la gelidez del dictado del cerebro. En esa alquimia emergen las personalidades tan variadas que componen la condición humana. Hoy me voy a referir al ámbito del Castellón, posiblemente porque han sido tantos los que han utilizado la bandera de su religión para sus batallas que nadie ha pensado ni en los valores que su teología atesora ni en lo que representa su fe para la gente.

Es humillante ver al Castellón en Tercera, es hiriente observarlo en la cola, pero es mucho peor sentir que vive hace tiempo en la UCI. No hay nada tan horroroso como la eternización del sufrimiento. La costra del dolor influye en que tu cabeza te reclame el alivio de empezar de cero. En la batalla interna aparece después la llamada del corazón. El respeto a 90 años de historia con tardes de pasión en el Sequiol, lágrimas e ilusiones en el viejo Castalia, la reverberación del pam pam orellut en el nuevo estadio, pero sobre todo, la memoria de mucha gente que desde la lejanía aún siente la llamada de su Castellón sin importarle que hoy luche por sobrevivir en Tercera. No sé en qué punto me ha dejado la química porque hubo un momento en que paré la batalla y me dediqué a alimentar mi cabeza y mi corazón con entradas externas. Y hoy lucho por el dictado de lo sentimental, más cuando veo que hay más de 2.400 albinegros dispuestos a pelear. ¡Que barbaridad! Sí, más de dos mil y la cifra crecerá. Siempre he estado en contra de la refundación porque soy un sentimental.

La química pide paso a la cabeza. No me pregunten qué porcentaje de ella debe llevar la pócima, pero lo que si sé es que en el compuesto también tiene que haber una buena parte de fósforo cerebral. En la escena aparece David Cruz. El nuevo presidente (o propietario en funciones) se esfuerza en desmarcarse de Castellnou. Es lógico, porque Blasco, un nefasto gestor que no respondía ni a la llamada de la cabeza ni del corazón, se encargó de dejar casi muerto al Castellón. Si es testaferro o no de Osuna, el tiempo lo dirá, pero lo cierto es que mientras exista un contrato con un pago aplazado, la amenaza de Castellnou seguirá latente.

David Cruz llega con ilusión, pero sin dinero. Siempre defendí que no soñaba ni con Abramovich ni con un jeque árabe. La cabeza le gana por goleada a mi corazón en eso. Solo le pido honradez y transparencia. La hoja de ruta no tiene secretos. En lo deportivo, el Castellón debe estar arriba en Tercera sí o sí. Es imprescindible reforzar la plantilla para aspirar al ascenso. En lo económico, primero pactar mañana con Hacienda el aplazamiento de la deuda y frenar su crecimiento con los intereses, lo que ya ha logrado con la Seguridad Social. Después viene solucionar el tema de la póliza con Bancaja y pactar con las instituciones el nuevo convenio. Por supuesto, no esperar a que la solución provenga del exiguo erario público. En la manga tiene, si falla algo de lo anterior, el concurso de acreedores para insuflar oxígeno al enfermo. Y siempre cumplir con los compromisos adquiridos. Su reto más complicado es ganarse la confianza de la afición y del empresariado, para lo que deberá invertir en honestidad. No lo tiene fácil, porque por Castalia han pasado piratas de especies muy variopintas. La confianza se gana con hechos y no con palabras. El nuevo presidente no debe descuidar la batalla en los juzgados para condenar a los que expoliaron el club. Solo él posee los mecanismos necesarios para aportar pruebas, porque ya no vale otra cuestión que no sea la legal.

Y queda el tema de la Fundación. Cruz quiere el traspaso de poderes y ya se ha reunido con Ibeas para ello. La gestión en el último año y medio ha sido muy buena y ha generado confianza. Solo espero que el fútbol base no sea utilizado para desviar dinero al primer equipo, porque pienso que tendría que ser al revés. Eso es algo que hay que fiscalizar desde ya, igual que las cuentas del Castellón. Por último, la contratación de una auditoría fiable que revele la deuda real. Para mí, todos los que quieren trabajar por el Castellón son importantes y como no albergo otro rencor que no sea el bien del club, recibo con agrado las buenas intenciones de Fòrum Albinegre 1922. Todos suman, Veteranos, Fòrum, Sentimiento, Peñas… Este club solo puede funcionar sin odios ni falsos salvadores. Todos unidos. No quiero ver al Castellón vivir muerto en la UCI. No sé quien ha ganado, pero algo me dice que el corazón.

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El espíritu del 18-E y ¿Jesús Jiménez qué?

La crisis económica se ha cebado con los patrocinios y ha dejado muy mermados a algunos de los clubs más representativos de Castellón. Me duele ver al Playas en la parte baja de la Segunda División y solo mi apreciado Javier Sánchez Pastor sabe lo que sufre para sacar adelante el club. El Benicarló FS pasó a mejor vida con una deuda insalvable. Las miserias se extienden a más deportes que las pasan canutas.

El Villarreal ha sido un oasis. En la última década nos ha dado un sinfín de alegrías y linaje a una provincia olvidada por los centralismos que la han dejado abandonada en los tiempos de bonanza y que ahora sufre la crisis con crueldad. Nos ofreció un subcampeonato de Liga y tres semifinales europeas. Además, se ha convertido en el principal patrocinador privado de L’Illa-Grau, Playas de Castellón de fútbol sala y atletismo, CD Roda y varios deportistas de élite como Pablo Herrera.

Cada vez que veo la clasificación y observo al Villarreal en peligro, un escalofrío me recorre el cuerpo. No nos podemos permitir el descenso.

Diego López ya promoció una reunión en la caseta el 18 de enero después de la derrota en el Calderón. En ella se exigió compromiso y se apuntó a algún futbolista en concreto que no ha sabido asumir el rol que le corresponde a su elevada nómina. El espíritu del 18-E es el que debe iluminar la salvación del Villarreal.

A Molina también le pido que sepa motivar a un grupo en ocasiones un tanto acomodado. El entrenador también se juega su renovación para la próxima temporada. Y los jugadores su futuro. Pero futbolistas y técnicos están de paso, ustedes y quien suscribe nos quedaremos aquí pase lo que pase. Por ello, la portada del suplemento de deportes de Mediterráneo sale hoy a la calle con un “Os necesitamos”. Que no nos quiten lo que tenemos. Es cuestión de hambre.

¿Y JESÚS JIMÉNEZ QUÉ?

Siempre digo que no hay música más electrizante que escuchar en Magdalena el pam, pam orelut en una colla. Recuerdo noches inolvidables en mi época estudiantil cantando con mis amigos los estribillos del himno a altas horas de la madrugada. Eran tiempos en los que el Castellón era un club serio. Pero los años han pasado y sigo escuchando, en época de miserias deportivas, los acordes de esa música que solo si eres de Castellón te llega al corazón. Ni nada ni nadie puede con el sentimiento por el CD Castellón. Durante estos días me han preguntado alrededor de un centenar de personas: ¿Y Jesús Jiménez qué? Siempre mantengo el mismo criterio. Soy un tanto pesimista porque la situación es mala y el club es un solar. Pero como siempre me agarro a un clavo ardiendo, y mi respeto por alguien que se pone al frente del Castellón es algo que concederé siempre, estoy a la espera. El lunes pasado, en una extensa entrevista de dos horas en la Cope, así se lo hice ver a Jiménez. Ahora bien, lo que nadie puede esperar de mí, y tampoco de Mediterráneo, es que avivemos una guerra sin sentido con el Castellón como escudo. Lo repito una y otra vez, hay que conceder un plazo prudencial a los nuevos gestores y dejarles trabajar. Y como le repetí hasta la saciedad a Miralles, en el momento que se desvíe de la línea correcta, seré su principal detractor. El Castellón nos necesita a todos sin divisiones ni guerras. Jiménez gestionará a partir de ahora la ilusión y el sentimiento de miles de castelloneros. De corazón le deseo lo mejor, porque ello significará que al Castellón le va bien. Ese es mi axioma, porque siempre he huido de ese llamado periodismo de trincheras a la antigua usanza. Sin manipular, sin personalismos… solo informar. Ese es nuestro trabajo. ¿Y Jesús Jiménez qué? Pues yo respondo: Esperaremos acontecimientos. No tengo una bolita de cristal, pero deseo que esta pesadilla termine pronto. Y que siga tocando el pam pam orellut… ¡Qué bien suena! Disfruten de las fiestas. Son nuestras, como el CD Castellón.

(Publicado en la edición impresa del periódico Mediterráneo el 12 de marzo del 2012)

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La credibilidad del proyecto de Jesús Jiménez

El pasado lunes compartí cerca de dos horas de radio con Jesús Jiménez, invitado por mis compañeros de la Cope. La idea era una entrevista en directo con el nuevo máximo accionista del CD Castellón de  50 minutos, que al final se convirtieron en ’50 segundos’. Se nos quedó corta y casi de forma consensuada entre Quique Rodríguez, Edu Chova, el propio Jesús Jiménez y quien suscribe decidimos ampliar la entrevista y que se ofreciera a los oyentes de Cope al día siguiente. La radio es un medio apasionante que ofrece con frescura, y sin trampa ni cartón, la cara de sus protagonistas. Siempre existe el riesgo de que la espontaneidad de la entrevista ‘al natural’ te deje en fuera de juego puesto que la radio exige improvisación y dominio de la palabra. El presentador del programa tuvo la habilidad, y la humildad diría yo, de ceder el protagonismo a los dos invitados con el fin de ofrecer un punto de vista diferente a sus oyentes en el carrusel de cuestiones a Jiménez.

 Nos presentamos sin nada preparado ni pactado y Jesús Jiménez no eludió ninguna respuesta. Incluso, cuando intentó con su buen verbo eludir, o mejor dicho regatear las preguntas, ante la insistencia de los entrevistadores fue al grano y no evitó aludir a algún tema un tanto espinoso. Por ejemplo, el reconocer que Fernando Miralles no había sido un testaferro de Castellnou, pese a que era una tesis manida y mal utilizada tanto por él mismo como por el alcalde y el presidente de la Diputación, en ambos casos por falta de información más que por un oscuro interés que estoy seguro no existía.

Jesús Jiménez, con quien he mantenido serias disputas por su forma de afrontar esta precampaña de llegada al Castellón que ha durado tres años, reconoció sus errores y el haber colaborado a ese ambiente de crispación que ha rodeado al club albinegro. Y eso le honra. Le tendí la mano porque como le dije en antena, su buena suerte será también la del CD Castellón y eso es lo que nos interesa a todos sin fisuras. Por eso es la hora de que ya no existan bandos y se restañen las heridas, utilizando una expresión del propio Jiménez. No cambio mi discurso de que ni con él ni contra él, solo con el CD Castellón. Sin más. Mi anhelo sería contarles, a partir de ahora muchos éxitos y olvidar esta desastrosa etapa que ha llevado al club albinegro a Tercera, algo muy duro para quien, como yo, ha disfrutado de muchas tardes de fútbol en Primera y Segunda A. Incluso hasta en Segunda B, porque solo pido que estos colores compitan con dignidad. Luego, la pelotita ya marcará la dirección del viento.

Es cierto que es la hora de plasmar con hechos las buenas palabras e intenciones que ha transmitido Jesús Jiménez en su discurso, como también lo es que se merece el margen de confianza de quien asume una responsabilidad, aunque en su caso todavía no ha podido tomar el mando de la gestión que seguramente tendrá que esperar hasta el 24 de marzo, fecha de la próxima junta general de accionistas.

Jiménez dejó varias pinceladas importantes. En lo deportivo, Casuco se sentará en el banquillo nada  más el nuevo Consejo sea nombrado y tengan el control del club. Buena noticia para el Castellón. Heredia seguirá en la secretaría técnica y Miguel Ángel Angulo ejercerá de asesor deportivo hasta que el club dé el salto al fútbol profesional.

El máximo accionista confirmó que ha ofrecido a Isidoro Gasque el puesto de presidente. Jiménez trabajará para el club como consejero delegado en un Consejo de Administración en el que formarán parte en total tres consejeros vinculados a Castellón. En el capital social entrarán dos empresas locales y una extranjera.

Me agradó que reconociera que el Castellón si está en Tercera deberá tener una estructura acorde a la categoría en que se encuentra, es decir, reducida y con jugadores que entrenaran y cobraran como aficionados compensados. Lo mismo si se compra una plaza en Segunda B. El presupuesto en Tercera rondaría los 600.000 euros y en 2ª B ascendería a una cifra alrededor del millón.

Atrás quedan frivolidades como tener un director de fútbol internacional, una de las mayores barbaridades que he vivido en mi trayectoria profesional cuando se habla de un club de Tercera División.

Jiménez no quiso generar polémica con el tema de la huelga, pero dejó entrever que no estaba de acuerdo con ella, cuando se le hizo ver que los futbolistas no confiaron en sus promesas.

Su gran reto ahora es convencer a las instituciones y devolver la paz al albinegrismo, porque desde hace unos días es el propietario del 85% de las acciones del CD Castellón, pero el sentimiento albinegro es de toda la ciudad y de miles y miles de castelloneros para los que esa camiseta a barras blancas y negras significa mucho. En esta cruenta guerra civil han caído muchas víctimas de insultos y amenazas por parte de anónimos por no compartir ideas, aunque sí escudo. Para mi eran totalmente innecesarios este tipo de actos siempre injustificados porque el fin no justifica los medios.

Y como nostálgico que soy mantengo mi idea de que el espíritu de 1922 debe continuar vivo y la refundación es una idea que no comparto mientras existan opciones de solventar la actual delicada situación económica.

Su idea de que el dinero público no debe sustentar el presupuesto ni el proyecto del CD Castellón es la correcta en los tiempos que corren y con los graves problemas económicos que vive la provincia. Las ayudas, si el proyecto se muestra transparente y fiable, tienen que ser acordes a la categoría deportiva y a las posibilidades de las instituciones.

Los grandes retos de Jiménez son ahora satisfacer los inmediatos compromisos económicos. Para mi el principal, aunque me duela porque considero injusto que Castellnou se lleve un euro de la venta del Castellón, es abonar los 500.000 euros que figuran en la subrogación del contrato de compra de Fernando Miralles antes del 30 de junio. Ello significaría el principio del fin de la lacra de Castellnou2005. Y en el interín el abono de la deuda con los actuales jugadores, además de los pagos pendientes con la Federación. La credibilidad del proyecto de Jiménez empezará a crecer como la espuma a partir de entonces.

Con todo ello, luego será necesario el apoyo de la sociedad de Castellón y de la afición en todos los sentidos. Sí, porque siendo coherente con mi discurso de los últimos años, no creo en el mecenazgo y sí en la gestión. Por tanto, no le concedo el papel a Jesús Jiménez y su equipo de salvadores, con el de buenos gestores me conformo.

Espero que el 24 de marzo comience una nueva etapa en el CD Castellon. Partiendo de cero pero con fuerza. Por delante queda mucho trabajo y la receta de la humildad, porque solo de la historia no se vive. Manda el presente, pero entre todos hay que construir el futuro.