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Política y deportes, malos amigos

Llevo ya unos cuantos años acudiendo fielmente cada lunes a esta columna. A veces con más fortuna, otras con menos. Es solo un espacio de opinión en el que ni pretendo gustar a todo el mundo ni, por supuesto, tampoco disgustar a nadie. Hay veces en las que he recibido felicitaciones y, por contra, también he visto como otras personas me retiraban el saludo por no compartir mis ideas, porque mucha gente se agarra al pensamiento único como autoteoría de la verdad, bueno, de la suya, porque el término de razón absoluta no existe. Siempre he intentado caminar en línea recta, con lo que tropiezas con gente y luego vuelves a encontrarte con ella, porque hacer periodismo implica que mucha gente escuche cosas que no quiere oír. Y también siempre esquivé mezclar política con deporte, además de procurar no unirlo nunca a la violencia, ya sea verbal o de cualquier tipo.

En este país vivimos tiempos de politización extrema. Es difícil opinar libremente sin caer en el riesgo de ser odiado por un 50% de los que te escuchan y no están de acuerdo con tus ideas.

Los deportistas, cada vez más y ayudados por unas redes sociales que les permiten llegar a cualquier rincón del plante en apenas unos instantes, son cotizados influencers para los políticos que aspiran a sumar votos sin escrúpulos. Ellos son el espejo para muchos niños y forman parte de la idolatría de adultos de todas las nacionalidades, razas, edades, religiones, tendencias políticas y de condiciones intelectuales y económicas variopintas. Igual que los clubs de cualquier modalidad deportiva. Igual de válida es la opinión de Gerard Piqué que la de Rafa Nadal, y no caeré en el intolerante error de escrutar sus pensamientos, pero sí me permitiré la licencia de valorar que ellos, por la enorme repercusión que alcanzan sus manifestaciones, deberían saber calibrar con inteligencia que representan valores que unen a millones de personas, todas ellas con ideas políticas o religiosas diferentes, por no hablar de otros matices diferenciadores de la condición humana que también generan diferentes posturas en un mundo en el que se opina de todo, hasta del que opina. Si lo he vivido personalmente con estas modestas opiniones, que solo me representan a mí, observando como compañeros construían sus tesis del no a las mías en lugar de argumentar las suyas propias, ¿cómo no van a generar controversia las reflexiones de los influencers deportistas?

El deporte no ha podido o no ha sabido aislarse de esta politización extrema que invade España en los últimos tiempos. Un clima de crispación radical que ha fracturado a la sociedad y que incluso divide a familias y a amigos, como se ha podido comprobar en las últimas semanas en su versión más cruda con el asunto del referéndum catalán. La política mal entendida y pésimamente desarrollada nos ha llevado en las últimas horas a escenas de violencia que hieren la sensibilidad.

El encuentro de Liga de ayer entre el Barcelona y la UD Las Palmas fue un claro ejemplo. Un partido sin público que estuvo a punto de no disputarse por temas ajenos al deporte. ¿Por qué se empeñan en politizar el deporte? No podemos mezclar las ideas con los valores, porque los colores deportivos no entienden de política. Necesitamos más política de tolerancia, más diálogo y más respeto. Es solo mi opinión. Nada más que eso. Cada uno que la interprete como quiera.

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La transición tranquila de Valverde en el Barcelona

No quiero hacer una loa del Ernesto Valverde persona, principalmente porque todos estamos cansados de los elogios en ‘bautizos’ y en ‘funerales’. Es decir cuando uno llega y cuando uno se marcha. Lo que vale es lo que se cuenta en el camino.
Ernesto apenas estuvo siete meses en el Villarreal . Siempre pensé que no llegó en el momento adecuado y que el club amarillo no estudió bien a quien contrataba. El Villarreal venía de cinco años del fútbol de toque pausado de Pellegrini, que no se asemejaba en nada a la idea de Valverde. Y lo que menos se parecía todavía, era el estilo de los jugadores que se pusieron en sus manos. Él quería hombres de banda y virar a un fútbol más dinámico y con transiciones más rápidas. Después de un lustro jugando a otra cosa, cambiar aquello se antojaba más difícil que hacer que Serrat cantará rock duro.
Pienso que Valverde se equivocó en no formalizar una transición más pausada para llegar al final a su idea. Posiblemente, con matices distintos, la que puso en práctica Marcelino con cuatro temporadas fantásticas en el Villarreal. Ese fue su error y estoy seguro de que habrá aprendido de él para triunfar en el Barcelona.
Bruno Soriano, capitán del Villarreal, internacional y un jugador con ‘gen Barça’ siempre ha reconocido que Valverde ha sido uno de los entrenadores con quien más ha aprendido.
Y también estoy convencido que nunca olvidará lo que se cuece en las cloacas del fútbol. Creo que en el Villarreal se habría tenido paciencia con Valverde, sino hubiera existido la intoxicación directa de Juan Carlos Garrido. El que fuera su relevo tras la destitución en enero del ‘Txingurri’ después de una derrota 0-2 ante Osasuna, se pasó varias semanas desprestigiando su trabajo, dentro y fuera del Villarreal.

No lo olviden, detrás de la eterna media sonrisa de Ernesto se esconde un hombre con personalidad, carácter y pulso firme que ninguna estrella podrá cambiar. Su honestidad tampoco. Al Barça le vendrá bien un cambio… pero debe ser con una transición tranquila.

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El valor de la marca Villarreal en el planeta fútbol

He leído varios estudios de mercadotecnia referentes a la valoración de diferentes marcas. Siempre es un tanto dificultoso, y también muy matizable, cuantificar el peso de la mismas, salvo cuando se argumenta con balances económicos. El valor de la marca Villarreal atiende a dos escrutinios. Uno el que se se ciñe a su ámbito poblacional, es decir, su mercado potencial de clientes que se extiende, más o menos, al área provincial; y otro que es cómo se ve al club amarillo fuera de Castellón, en el resto de España y también lejos de nuestro país.

Para mi ambos son importantes, pero yo siempre le doy mucha más relevancia a la extensión y el prestigio con tus clientes del día a día , los que viven la actualidad del Villarreal, siempre lo tienen entre sus prioridades y acuden al Madrigal a cada partido. El esfuerzo de Fernando Roig ha recibido el retorno por el que siempre ha luchado, con la vocación del presidente de llevar su marca más allá de Vila-real, con solo 50.000 habitantes, y proyectarse a la provincia que tampoco alcanza los 600.000. Sí, se puede decir que el gran problema del Villarreal, es que es más grande que su hábitat demográfico. Para ser más claros, le faltan clientes potenciales para un proyecto de tan gran calado como el del Villareal. Se podría decir que nos ha tocado la lotería. Alcanzar los 19.000 abonados, y una media de 18.000 espectadores por partido, son cifras relevantes, porque congregar tanta gente en un espectáculo de esta provincia es siempre difícil.

El trabajo del proyecto Endavant Província, los patrocinios deportivos a los clubs de élite, el trabajo social con la cantera, la presencia del CD Roda, la irrupción de su nueva ciudad deportiva… todo ha sido decisivo para que la marca Villarreal creciera en su ámbito demográfico, con todavía margen de mejora, tanto en el aumento como en la fidelización, no olvidemos muy importante también.

La gente tiene que estar identificado con su equipo. En este sentido seré crítico con algo que no entiendo por mucho que lo analice. Sobre todo porque recuerdo cuando José Manuel Llaneza insistia una y otra vez en que los jugadores que firmasen por el Villarreal, debían tener su residencia en una área geográfica cercana a la sede del club. Ello contribuye a que el futbolista se sienta más cercano a su equipo. En esa línea no entiendo como hasta ocho jugadores del Villarreal tienen su residencia fijada en Valencia. Puedo ser hasta comprensivo con que Roberto Soldado o Jaume Costa, que siempre han tenido su casa en la capital de la Comunitat, continúen allí, Pero se me escapa como gente que viene de fuera como Jonathan dos Santos, Musacchio, Pato, Bonera, Roberto Soriano o Sansone hayan decidido vivir en Valencia o mejor dicho que no se les haya sugerido, u obligado por contrato, a fijar su residencia en la provincia de Castellón. Incluso, en algunos casos, han cambiando su domicilio inicial de Vila-real o Benicàssim a Valencia. No me parece lo más adecuado. Y con ello tampoco quiero sugerir, en ningún caso lo entiendo así, que pueda influir en el rendimiento de los futbolistas. No tiene nada que ver con esa línea argumental. Es cuestión de echar raíces y de detalle.

Luego está el valor de la marca lejos de su mercado. El Brand Finance la situaba en el puesto 43 del mundo. El modelo Villarreal y su imagen, como puedo dar fe por lo vivido de forma personal en países muy variopintos como Australia, China, Tailandia, Argentina, Canada, Japón, Marruecos o Israel, por ejemplo, posee un valor que considero, por estas tierras, no sabemos apreciar, ni valorar, en la medida real de su estimación en el mundo. Y sigue creciendo. Como dicen un empleado del Villarreal, al club, lo único que necesita son habitantes…

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¿Qué puedes hacer por el CD Castellón?

Parece que hoy viste hablar mal del Castellón. La moda es buscar cosas negativas en todo lo que huele a albinegro. Las secuelas de la gestión de los imputados de Castellnou continúan manteniendo al Castellón en alarma roja. Pero llega un momento en el que hay que cambiar la moda y pensar en positivo. Me viene a la cabeza una frase de John Fitzgerald Kennedy: “El vínculo más básico que tenemos en común es que todos vivimos en este pequeño planeta. Todos respiramos el mismo aire, todos valoramos el futuro de nuestros hijos y todos somos mortales”. Si quieren, cambien las palabras planeta, aire, futuro de nuestros hijos y mortales por CD Castellón y seguramente la óptica será distinta sobre el lo que lo que significa ser, apoyar y sentirse de un Castellón con una delicada salud.

Sinceramente, entiendo las dificultades económicas para abonar las nóminas. Si hay clubs en Primera División que les cuesta cumplir sus compromisos, ¿cómo no le va a suceder al Castellón?

Los ingresos por abonos de esta temporada apenas han superado los 200.000 euros, prácticamente lo que se va a gastar en pagar los plazos de Hacienda y Seguridad Social, que la próxima temporada se doblarán. Luego están el resto de gastos de uso corriente y las nóminas. Sin ingresos de televisión y con cero euros de ayuda del Ayuntamiento. Con algunas fuerzas políticas que piensan que el estadio Castalia debe ser disfrutado por los clubs de fútbol base de la ciudad, cuando se construyó para que el Castellón nos deleitase en la élite. Es un símbolo de la ciudad y hay que rescatarlo y ayudarle, no dejarle enchufado en la UVI para que no moleste. Ahora está solo. Ya ni me sirve que con David Cruz no se va a ninguna parte. Es una disculpa demasiado fácil.

Soy apolítico convencido. Es evidente que tengo amigos que se dedican a la política en todos los partidos del espectro municipal. En todos. Son y seguirán siendo mis amigos coincidan o no sus planteamientos con los míos, pero considero que el CD Castellón merece respeto.

Al Castellón le falta acercarse a la gente y una buena política de comunicación. Ahora llega Jordi Bruixola. Apenas le conozco, más allá de su labor como responsable de prensa del Valencia CF. Le deseo lo mejor y me consta que llega con muchas ganas de sacar adelante este proyecto. Ayer observé demasiado cemento en las gradas de Castalia, por cierto con un césped en inmejorables condiciones. Bruixola tiene que trabajar para que la gente despierte su sentimiento albinegro. Digo despertar porque nunca ha muerto. Es momento de olvidar y enterrar diferencias. Dentro de un mes el Castellón estará inmerso otra vez en la lucha por el ascenso, totalmente imprescindible para el club.

Cruz, con sus muchísimos defectos, está hoy en China a la búsqueda de ingresos. La tarea es complicada, pero quien no se mueve no logra nada. Luis Martínez, diputado de Deportes, viajó ayer a Shangai. Parece que la Diputación ha decidido dar su apoyo al Castellón. Buena decisión y de la que me alegro.

Todavía quedan buenos albinegros como Hipólito Perales o Miguel Meseguer, por señalar a algunos, que deciden prestar su apoyo al Castellón de forma desinteresada. No por postureo.

No me gusta que se asocie su nombre a cuestiones extradeportivas como las apuestas u otras no relacionadas con el fútbol. El inicio de temporada no fue fácil. Sé los problemas que sufrió Calderé por ciertas prácticas poco éticas, que incluyeron que un jugador, importante para el equipo, reconociera delante de sus compañeros que había efectuado apuestas (en ningún caso por perder). Eso marcó el inicio de la Liga, porque se produjeron movimientos en la plantilla con la Liga en marcha. Kiko Ramírez recondujo la situación deportiva. Y se ha llegado a tiempo. El Castellón deberá afrontar tres eliminatorias para ascender. Difícil sí, pero al alcance y con Castalia más aún.

Si quieren que les diga la verdad, yo no soy de Cruz (tampoco quiero estar contra él), pero sí quiero, y deseo, que al Castellón le vaya bonito. Por mí, por mi ciudad, por mis amigos que lloran y sufren sus penas, por el deporte y también porque forma parte de la historia del fútbol. El Castellón suma para que esta provincia crezca deportivamente. Eso sí, cada uno es libre de elegir y de opinar, pero como siempre digo desde el respeto, eso sí es innegociable.

No te preguntes qué puedes hacer el Castellón por ti, pregúntate qué puedes hacer tú por el Castellón. ¿Les suena la frase? PPO.

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El sueño americano de Súper Mario, y más apoyo al ‘oro verde’ del Amics

Nunca olvidaré, y mañana tengo guardado un mensaje de recuerdo para él, el rebote que cogí cuando un amigo de la profesión se me burló diciéndome que un equipo con dos laterales como los del Villarreal estaba destinado a ser una ruina. Sus nombres eran Mario Gaspar y Jaume Costa. De Mario he escuchado un sinfín de barbaridades en estos años. Hoy todos elogian a Súper Mario, como le bautizamos en Mediterráneo por sus portentosas facultades. Jaume es otro de los pilares del Submarino y un jugador racial y honesto como pocos.

El Villarreal le fichó en 2007, junto a 15 o 16 jugadores más de la cantera del Albacete, por una cifra para el pack que rondaba los 1,8 millones. De aquella hornada, Mario era uno de los que casi iban de relleno dentro de un grupo que había ganado la Copa de juveniles con el Alba y al que él no pertenecía.

A Mario le empecé a conocer personalmente en una larga entrevista, posiblemente la primera de esa índole que concedió, en la redacción de Mediterráneo. Era casi un desconocido. Nos costó muchísimo sacarle las palabras, pero nuestro esfuezo obtuvo el premio de concluir la cita descubriendo a un chico despierto y con las ideas claras. Fue una agradable experiencia. De Mario he oído decir de todo, desde que era un tronco que no sabía centrar ni desdoblarse en ataque, hasta que técnicamente era una ruina. Muchos de ellos hoy le alaban y se han rendido a sus pies. El año pasado fue el tercer jugador de campo de la Liga que más minutos jugó. El Tata Martino, actual seleccionador de Argentina, lo recomendó como fichaje para el FC Barcelona hace dos años. Tiene contrato hasta 2019.

Como todos los chicos de su edad, tuvo una etapa confusa, como le ha pasado a otros futbolistas. Pero pronto le dio la vuelta a la situación. Con Marcelino no empezó como titular. Su primer gran cambio fue perder tres o cuatro kilos de peso. Y a partir de ahí, una progesión espectacular. Es uno de los grandes baluartes dentro y fuera del campo. Lejos del césped por su positivismo y su calidad humana. Dentro ya lo ven ustedes… Ni Ronaldo ni Neymar ni Bale ni Messi han logrado que le temblaran las piernas, ni tampoco superarle en velocidad o potencia. Le he visto marcar goles de crack y la fortuna le ha privado de algunos más. Mario es uno de los mejores de Europa en su puesto. Ataca y defiende bien. No es un lateral al uso de los que aparecen por fuera y destaca más por sus irrupciones al área rival por dentro. ¿Recuerdan aquello de que cualquier ciudadano americano puede llegar a ser presidente de Estados Unidos? Sí, el sueño americano de Mario en versión futbolista… hoy será internacional. Disfrutaré viéndole con la Roja.. Hoy… y muchos más días.

EL ORO VERDE DEL AMICS. Ayer el Amics se cargó al millonario filial del Barcelona de basket, que con un par de jugadores supera el presupuesto del club que preside Luis García. Nunca un eslogan será tan acertado como el del oro verde, porque con su esfuerzo han hecho de LEB Oro a un club familiar, muy modesto pero con una gran capacidad de trabajo y organización. Me consta su gran sacrificio para salir adelante y cubrir un modesto presupuesto de 500.000 euros para competir en la antesala de la ACB. Ayuntamiento y Diputación de Castellón deben doblar los 64.000 y 50.000 euros, respectivamente, de su subvención actual para un Amics con casi 1.500 socios reales sin contar sus escuelas, y cuya masa social sigue creciendo. Unas cifras muy inferiores a las que las instituciones conceden a otros equipos de LEB Oro en otras ciudades. Es importante apoyar al deporte modesto y de formación, pero Castellón también necesita referentes en la alta competición como el Amics. Y aquí no caben medias tintas, por lo que emplazo a Enric Porcar, concejal de deportes, y a Luis Martínez, diputado de Deportes, a que se vuelquen con este modélico club de Castellón. Hay que invertir en el oro verde. No puede ser que el Villarreal (70.000 euros) sea ahora el principal patrocinador. Seguiremos hablando de baloncesto, con el permiso de Ayuntamiento, Diputación y también, porque no, de Consellería.

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La tragedia de un accidente de 150 personas

Esta mañana, cuando me ha llegado la noticia del fatal accidente del avión de la compañía alemana Germanwigns en los Alpes franceses, me ha entrado un escalofrío en el cuerpo. He pensado en la mala pasada que el destino les ha deparado a las 150 personas que viajaban en el Airbus A320, pero sobre todo en el sufrimiento de todos y cada uno de ellos en los instantes previos al impacto. Y recordé una experiencia que viví hace aproximadamente dos meses en un vuelo de regreso al aeropuerto de Castellón desde Madrid. Seguro que no guarda ni un mínimo parecido, pero los que volábamos en aquel avión que fletó el Villarreal CF con motivo de un partido de Copa del Rey que le enfrentaba al Getafe, nunca lo olvidaremos. Aquella experiencia, que repito no tiene nada que ver con el siniestro que ha tenido lugar esta mañana en Francia, me sirve para hacerme una idea de la angustia y el sufrimiento de los pasajeros de la nave de Gaermanwings, y todo lo que se te puede pasar por la cabeza en esos minutos en el que una extraña sensación de angustia, ansiedad y rebobinado rápido de muchos instantes de tu vida y seres queridos, te invade. Es terrible y multiplico por un millón lo que esta mañana habrán vivido esas 150 personas que nos dejaron. He repetido en varias ocasiones la palabra personas. No lo he hecho gratuitamente. Sí, personas porque me da igual que su nacionalidad sea española, alemana, francesa o turca, los 150 que ayer pasaron un calvario en el descenso de 8.000 metros de altura con caída en picado hasta estrellarse en un lugar recóndito y aislado de cualquier punto poblado o accesible, son personas, cada una de ellas con una existencia y una familia y amigos que hoy estarán sufriendo y llorando su pérdida. Mi respeto para todos ellos. Descanse en paz las 150 personas que ayer nos dejaron en un lugar de los Alpes.

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El oficio del Valencia, el síndrome del área y la falta del plus Gio dos Santos

El derbi se marchó para Mestalla. Me niego a hablar de orgullo herido por la derrota del Villarreal o catalogarla de debacle. Uno siempre responde a sus propias convicciones e intenta analizar con frialdad todas las situaciones. Hoy me encantaría decirles que el Villarreal fue superior al Valencia o que la derrota fue producto de la mala suerte. Pero no lo pienso así y por ello solo les puedo contar que no me gustó ayer el equipo de Marcelino.

Hace una semana les contaba que el modelo de club que ahora funciona en el Valencia con la llegada de Peter Lim no me convence, porque lo veo artificial y peligroso cara al futuro. Sí, pero ahora su presupuesto duplica al del Villarreal y ha armado un equipo con futbolistas de caché y experiencia pese a tener casi 300 millones de deuda. Pero hoy tiene un plantel más potente aunque mantengo mi idea de que el futuro del Villarreal se presenta con menos dudas e interrogantes.

Ayer en el Madrigal, el Valencia tenía en el banquillo a un futbolista como Negredo que cobra 7.5 millones brutos y por el que el Valencia tiene una cláusula de ejecución de compra obligada por 30 millones de euros. Ese delantero y otros más que hoy juegan en Mestalla están fuera del alcance del Villarreal.

Nuno Espirito Santo apuesta por un modelo de fútbol en el que no es importante mandar en la posesión del balón. Y así sucedió ayer en el Madrigal, pero yo tuve la sensación de que el Villarreal no mandaba en el partido, pese a la desgraciada jugada de Trigueros.

Los gravísimos fallos en las áreas se han repetido demasiado esta temporada y a Marcelino se le han escurrido por el desagüe muchos puntos por el síndrome del área, basado en los errores en la definición y la falta de contundencia defensiva en esa zona. Y cuando se repite tanto es por algo.

La baja de Musacchio es vital, más cuando se une a la de Víctor Ruiz por la cláusula del miedo, curiosamente un defensa del que el Valencia se ha deshecho pagando el 50% de su nómina al Villarreal. Ayer fue titular Dorado, un central que llegó como refuerzo para subir y que no jugaba en el Betis. Son diferencias importantes con Otamendi y Mustafi (21 kilos los dos)

En el centro del campo, al Villarreal también le falta un poco de competitividad en las bandas, me refiero cuando se trata de medirse a rivales de primer nivel. Por supuesto, el equipo necesita que sus jugadores importantes den el plus necesario en citas como las de ayer. Me vuelve a preocupar el bajísimo rendimiento de Gio, porque es una de las estrellas de este equipo. Uche tampoco estuvo al nivel adecuado. La baja a última hora de Cani tampoco ayudó.

Dicho esto, creo que hay que no debemos caer en el mal de altura, que yo suponía curado tras el descenso. El Villarreal es lo que es y es mucho. No caeré en el derrotismo ni en el catastrofismo por una derrota con el Valencia. Creo ciegamente en el técnico y en la plantilla, pero también sé cuales son las limitaciones. Este equipo tiene crédito y madera suficiente para optar a pelear por una plaza en la Europa League. El domingo pasado salí tocado de Sevilla; ayer solo triste, pero hoy otra vez enchufado para la pelea. No se acaba el mundo. Todos debemos tener los pies en el suelo. Termino elogiando el fenomenal comportamiento de la afición amarilla en el derbi y al Valencia mi enhorabuena, pero tampoco han ganado el Mundial. Equilibrio.

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Villarreal y Valencia, dos modelos distintos para el derbi de la Comunitat

La Comunitat Valenciana ha vivido una catarsis digna de un estudio sociológico para una universidad americana. Ahora prácticamente solo nos queda el sol y en algunas ocasiones pienso que también está hipotecado. Hemos pasado de la exaltación de la riqueza más grandilocuente a ser una comunidad que se ha quedado sin varias de sus señas de identidad, fagocitadas por el despilfarro y la mala gestión. Se marcharon por el desagüe nuestros principales referentes financieros, arruinados por el farandulismo de personajes que abandonaron la vida pública sin responsabilidad alguna, los mismos que tejieron una faraónica radiotelevisión valenciana y le construyeron la tumba para que tuviera que ser enterrada, siendo Valencia la única autonomía sin televisión autóctona. Nos quedamos sin Fórmula 1, sin torneos de golf o despedimos para siempre la parafernalia de la Copa América.

Esta semana hemos estado a punto de perder el Open 500 de tenis de Valencia. Ha faltado el canto de un duro. En Castellón, condenados por el centralismo de la capital, poco hemos perdido, porque nunca tuvimos nada, solo migajas. Hasta que apareció el Villarreal y se dedicó a plantar cara al todopoderoso Valencia, equipo señera durante décadas de la Comunitat.

Y si faltaba algo para coger las puertas, también se largó la propiedad del Valencia CF con destino a Singapur. Y parece que, encima, todo el mundo se siente feliz porque Peter Lim haya desembarcado al estilo Mister Marshall en Mestalla. El tiempo siempre te da una respuesta aunque no le preguntes.

El domingo, El Madrigal vivirá el auténtico derbi de rivalidad de la Comunitat, aunque en estos momentos el Valencia ha perdido buena parte de su pedigrí autóctono. A nadie se le escapa el gran potencial y la historia del equipo de Mestalla. Siempre he dicho que con una buena gestión, ahora estaría peleando con Madrid y Barça de tú a tú. Pero claro, como también ha sido víctima de la misma fiebre del derroche y la locura de la megalomanía que en su momento movió a los gobernantes (¿?) de la Comunitat, el Valencia entró en la bancarrota con una deuda insostenible y dos estadios en nómina. Cualquier otro club valenciano hubiera desaparecido en las mismas condiciones. Al CD Castellón le dejaron caer sin piedad por una miseria. Nadie le rescató.

El Villarreal volverá a competir contra el Valencia con las armas de la sostenibilidad económica y con un equipo de gente muy joven que en un 50% han salido de sus categorías inferiores y las expectativas son que ese porcentaje crezca en un futuro.

El Valencia funcionará con otro modelo distinto, regentado por un empresario de Singapur y el más poderoso agente de futbolistas. Por millones, el Valencia es favorito. Pero el Villarreal tiene a su favor la juventud y un equipo de futbolistas identificados con un modelo.

Aquello de la Germanor pasó a la historia desde esa tarde de mayo del 2012 en la que Mestalla despidió al Villarreal con gritos de A Segunda, a segunda. El domingo se prepara en El Madrigal un recibimiento al Submarino como en las grandes noches europeas. El Villarreal es de los pocos referentes genuinos que le quedan a la Comunitat. El Valencia no lo tendrá fácil en un Madrigal que estará volcado con los suyos. El tiempo dará respuestas, pero entre el dinero de Singapur y la gestión de Miralcamp me quedó con Bruno, Mario, Moi, Trigueros… Lo tengo claro. Endavant.

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Urgente: Una ley de mecenazgo deportivo

La marca Castellón tiene un peso importante en cuanto a deporte se refiere. Entiendo como positiva la apuesta por el fomento de eventos deportivos de menor calado mediático y glamur que la Copa América o la Fórmula Uno. Siempre he defendido que el dinero público no debe servir para pagar al deportista profesional, pero sí para ayudarle a llegar a la élite. La teoría yo diría que es correctamente ética. Pero luego viene la realidad y no olvidemos que el espejo de los jóvenes y el motor que impulsa sus ilusiones y mantiene vivo su sacrificio es el emular a sus ídolos.

Es cierto que hay muchas cosas más importantes que el deporte y demasiados problemas que tienen prioridad. Pero también es cierto que hay muchos políticos para aportar soluciones al deporte de élite que no llegan. Si no existe dinero público, hay que fomentar la entrada del privado en la esponsorización de la élite.

España necesita de forma urgente una legislación que premie fiscalmente la inversion de las empresas en patrocinio deportivo y estimule la llegada de financiación al deporte.

La élite deportiva en Castellón se mantiene gracias al mecenazgo, en este caso no económico sino a base de horas y horas de esfuerzo y dedicación, de dirigentes modélicos como Luis García (Amics), Juan Vizcarro o Manolo Sierra (Peníscola), Raúl Alfaro (L’Illa-Grau), José Miguel Varrella (Volei Grau), Pepe Ortuño o Toni Escrig (Playas de Atletismo), Rafael Martí (Balonmano Castellón), Jorge Bellés (CT Castellón), Javier Sánchez Pastor (Playas)… y la lista, perdonenme los que omito, es larga y larga. ¿Que sería de Roberto Bautista, Sergio García, Pablo Herrera, por citar a algunos, sin las ayudas en su momento de Diputación y Ayuntamiento?

Algo falla cuando el Villarreal, que también tiene que sufrir para sacar adelante su presupuesto, se ha convertido en el principal espónsor privado del deporte provincial de élite. Solo Llaneza sabe la larga lista de peticiones que pasan por su despacho, casi lanzándole un SOS para poder seguir adelante. Hay casos que me tocan la fibra como el de Varella, que mantiene una lucha titánica para que su Volei Grau pueda competir con lo mejor del país. Siempre le digo que si tuviera disponibilidad económica, él sería uno de los primeros al que echaría una mano. Pero habría más, desde luego.

¿Qué aporta al Villarreal gastarse una fortuna en colaborar económicamente con L’Illa-Grau, Peñíscola, Playas de Castellón, Amics, Vila-real FS, becar a deportistas de la UJI o gente ya laureada como Sebas Mora, Pablo Herrera o Sara Sorribes? Desde luego, prestigio, pero retorno directo, escaso. El Villarreal tiene en mente continuar con ideas maravillosas como Units per la Esperança, el carné de abonado gratuito a parados, además de la atención médica a deportistas becados, entre otras. El deporte son valores. Compite y respeta, la solidaridad es tu victoria. Es el espíritu del Villarreal, una pequeña oenegé del deporte provincial, sin olvidar la nueva Ciudad Deportiva del Roda. El Villarreal no puede dar de comer a todos. Por ejemplo, el club tuvo que rechazar la gestión del Centro de Tecnificación Deportiva que se inauguró a bombo y platillo hace más de tres años en Vila-real y aún no funciona. Igual que no alcanza a subvencionar a todos los clubs. Es imposible. El deporte necesita una ley de patrocinio y mecenazgo. La vaca del Villarreal no da tanta leche. Y la pública está agotada por mala gestión.

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Cacheos en los campos, los cuentos de Tebas, Pellegrini y los líos judiciales

SEGURIDAD EN LOS ESTADIOS. No voy a perder tiempo con tópicos. Para mi la afición del Villarreal es modélica en su comportamiento, pero realmente pienso que la mayoría de gente que va a un campo de fútbol sabe comportarse perfectamente. El problema son los grupos de radicales o los desalmados que no hablan de fútbol y en muchas ocasiones ni lo ven. Lo que pasó hace ocho días en el Madrigal no tiene nada que ver con el fútbol ni con su gente. Eso sí hay que velar por la seguridad, pero ¿vamos a convertir los estadios en un búnker? Igual que cines, teatros o centros comerciales. En ese caso debemos cambiar el concepto. He estado en el campo de Boca Juniors y he visto como se acudía al estadio con un par de horas de antelación para pasar controles de seguridad. ¿Qué sucedería en España si se cacheará a todos los asistentes o si pasaran por un detector de metales? ¿Irían dos horas antes al fútbol? Les invito a la reflexión. No es un problema solo del Villarreal, es de todos los clubs.

 

TEBAS Y SUS TEORÍAS. El fútbol es un espectáculo y donde mejor se vive es en el estadio. Los clubs, incluido el Villarreal, se rindieron a la dictadura de la televisión. Con este modelo de horarios estamos echando a la gente de los estadios, lo que es malo para el fútbol de futuro. Los estadios alemanes e ingleses están llenos, los españoles no. En Alemania se juega un partido el viernes a las 20.45, seis el sábado a las 15.30 y otro a las 18.30, mientras que el domingo se disputan dos (15.30 y 17.30). En Inglaterra, se juegan seis partidos el sábado a las 15.00, uno a las 13.45 y otro a las 17.00 horas. El domingo, uno a las 13.45. Por supuesto, los horarios de la temporada se conocen al inicio de la Liga. Y, por supuesto, no se cambian de un día para otro como ha ocurrido con el partido del Villarreal o el del Valencia. Me da igual que ahora le favorezca al Villarreal, porque también le perjudicó en enero cuando se lo cambiaron contra el Rayo. No es serio. Tampoco vela por el espectáculo que haya terreno de juegos que sean patatales o que unos estén secos y otros muy mojados. También hace falta una normativa igual para todos y que vele por el buen estado del césped. Pero creo que esto solo le interesa a la gente de fútbol.

 

PELLEGRINI, UN SEÑOR. No hay nada más difícil que ser árbitro. En ocasiones vemos una jugada repetida 10 veces y no nos ponemos de acuerdo. Por ello, es obligado el respeto hacia su figura. Pellegrini tuvo un calentón tras el City-Barça. En Inglaterra le han caído por todas partes. Conozco al técnico chileno y si hay una persona que refleja el señorío, ese es él. Por eso me choca que un tipo como Mourinho se salte todas las reglas del fair play a la torera. Su falta de respeto hacia compañeros y rivales es constante. El West Ham aguantó su verborrea hace poco: “Juega como en la edad media”. La respuesta de su entrenador Sam Allardyce no tuvo desperdicio: “Me importa una mierda lo que diga Mou”. Con Pellegrini es un placer hablar de fútbol, uno siempre aprende algo. Y calentones al margen, es un caballero y un ejemplo para el fútbol.

 

CD CASTELLÓN. De pequeño siempre he reído o llorado con las victorias o las derrotas del Castellón y no sabía lo que eran otro tipo de guerras. Alrededor del club hay demasiada gente que confunde la pasión con la violencia y sentimiento con la falta de respeto. Me produce risa como muchos de ellos no fueron capaces, cuando hacía falta de verdad, de demostrar su amor con la compra de una acción tan siquiera y hoy son los que más lo quieren, aunque hayan llorado para que le regalen una por todos los medios. La salud del Castellón será proporcionalmente más buena cuanto menos se hable del club en el juzgado. Hay que dejar trabajar a los jueces en silencio y chillar para animar en Castalia a los jugadores. Y no voy contra nadie, solo a favor del CD Castellón. Hablemos de fútbol ahora y cuando llegue el momento ya pondremos a cada uno en su sitio. Es un alivio, que no un éxito, ver al Castellón fuera de descenso. Y mientras se pueda, hay que pelear para que siga vivo y no se refunde. H