Futbol Archivo

0

La transición tranquila de Valverde en el Barcelona

No quiero hacer una loa del Ernesto Valverde persona, principalmente porque todos estamos cansados de los elogios en ‘bautizos’ y en ‘funerales’. Es decir cuando uno llega y cuando uno se marcha. Lo que vale es lo que se cuenta en el camino.
Ernesto apenas estuvo siete meses en el Villarreal . Siempre pensé que no llegó en el momento adecuado y que el club amarillo no estudió bien a quien contrataba. El Villarreal venía de cinco años del fútbol de toque pausado de Pellegrini, que no se asemejaba en nada a la idea de Valverde. Y lo que menos se parecía todavía, era el estilo de los jugadores que se pusieron en sus manos. Él quería hombres de banda y virar a un fútbol más dinámico y con transiciones más rápidas. Después de un lustro jugando a otra cosa, cambiar aquello se antojaba más difícil que hacer que Serrat cantará rock duro.
Pienso que Valverde se equivocó en no formalizar una transición más pausada para llegar al final a su idea. Posiblemente, con matices distintos, la que puso en práctica Marcelino con cuatro temporadas fantásticas en el Villarreal. Ese fue su error y estoy seguro de que habrá aprendido de él para triunfar en el Barcelona.
Bruno Soriano, capitán del Villarreal, internacional y un jugador con ‘gen Barça’ siempre ha reconocido que Valverde ha sido uno de los entrenadores con quien más ha aprendido.
Y también estoy convencido que nunca olvidará lo que se cuece en las cloacas del fútbol. Creo que en el Villarreal se habría tenido paciencia con Valverde, sino hubiera existido la intoxicación directa de Juan Carlos Garrido. El que fuera su relevo tras la destitución en enero del ‘Txingurri’ después de una derrota 0-2 ante Osasuna, se pasó varias semanas desprestigiando su trabajo, dentro y fuera del Villarreal.

No lo olviden, detrás de la eterna media sonrisa de Ernesto se esconde un hombre con personalidad, carácter y pulso firme que ninguna estrella podrá cambiar. Su honestidad tampoco. Al Barça le vendrá bien un cambio… pero debe ser con una transición tranquila.

Etiquetas:
0

La violencia en el fútbol va más allá de un simple plátano

La semana ha sido dura para el Villarreal. No creo que haya ser inteligente que considere que la afición amarilla es racista, igual que ninguna otra, en términos generales, del fútbol español. Y mi percepción es que el chico que, lamentablemente, lanzó el plátano al césped del Madrigal tampoco lo es.

No seré yo quien le juzgue, porque para eso están las leyes y él deberá pagar su castigo con la pena que tipifique la legislación vigente. A pesar de la campaña mediática proyectada en contra del racismo, considero que el problema es más complicado y se extiende a la educación del ser humano. Grave para mí es insultar al árbitro, a un contrario o lanzar cualquier tipo de objeto al terreno de juego. Grave también es amañar partidos de una u otra manera. Grave es que los propios futbolistas fomenten la violencia con declaraciones improcedentes, con su comportamiento antideportivo y con su nula colaboración con los árbitros, que al fin y a la postre es la clase más denostada en el fútbol.

Sé la obsesión de Fernando Roig por erradicar la violencia en el fútbol y porque el Madrigal y su afición sean intachables. El presidente y la gente del Villarreal lo han pasado muy mal por el incidente del bote de humo y, por supuesto, con el del plátano. Ha anunciado una próxima reunión con una representación de la afición para hacerles vero el gran daño que se le hace al club con esos incidentes aislados.

El Villarreal, como siempre digo, vende muy mal todo lo bueno que hace, incluso las medidas para erradicar la violencia del Madrigal. Sí, porque Roig ha expulsado a varios socios esta temporada por comportamientos violentos en el Madrigal, igual que del buen trabajo de la seguridad del club han salido un gran número de objetos confiscados en las puertas de entrada. Pero claro, no se puede identificar ni registrar uno a uno a todos los espectadores que asisten a un estadio, entre otras cosas porque también se iría contra su libertad. Y tampoco se puede vigilar uno a uno a todos los espectadores durante un partido. No, no se puede. De casa se va educado, o no, al fútbol. Lo que sí se puede hacer es enseñar a los niños, a los profesionales del fútbol y a sus dirigentes para que velen por un deporte que, desgraciadamente, hace mucho tiempo que dejó de ser puro. El movimiento se ejecuta andando, no hablando.

La amenaza repentina de racismo en el Madrigal resulta curiosa en un club donde Marcos Senna tiene una puerta con su nombre y su imagen en el estadio, en un club que adiestra en su Ciudad Deportiva a chicos procedentes de todos los rincones del mundo, con religiones y costumbres tan distintas, pero con una convivencia absolutamente normal. Desde luego, ni Roig es perfecto ni el Villarreal tampoco, pero… un plátano puede cambiarlo todo mientras que los excesos de algunos políticos, los desmanes de algunas entidades bancarias o la corrupción no se antoja tan grave como una fruta. Para mí también esto es muy desagradable y censurable.

Pocos parecen dispuestos a andar. Un ejemplo de educación y de aprovechar la fuerza del fútbol para buenas causas, lo da la afición amarilla día tras día, igual que el propio Villarreal.

El martes, mientras medio mundo hablaba del plátano, se presentaba en Vila-real una campaña (una más) para recaudar dinero para luchar contra el cáncer infantil, promovida por Celtic Submarí y el propio Villarreal. Lo importante era el plátano. La moda.

Después de lo apuntado, tengo que destacar que sentí impotencia cuando vi caer el bote de humo y vergüenza cuando me enteré, porque en el Madrigal no lo percibí, que había caído un plátano en el césped. La misma que sintieron el 99,99% de los que asistieron a ambos encuentros. La misma que también siento cuando observo ciertos comportamientos de los futbolistas o cuando se agrede a un árbitro. Y la misma que me corroe cuando me entero de toda la basura que rodea al fútbol y que permanece impune cuando se arregla un resultado o se pagan comisiones para arreglar tal o cual fichaje. Es el gran problema del fútbol. No el plátano ni el Villarreal. Sí, será demagogia pero la prefiero a la hipocresía.

0

El ‘éxito de Moya’, el silencioso sufrir albinegro y los insultos de Cruz

A veces las cosas no son como parecen y otras no parecen como son.

El aspecto de las gradas de Castalia en la mañana de ayer con solo 600 espectadores, cuando el Castellón se jugaba la permanencia en Tercera con la visita del líder, no es ni mucho menos lo que parece. El CD Castellón, y lo constato cada vez que un aficionado me interroga y muestra su disgusto por el club albinegro, preocupa e interesa a más gente de la que parece en cualquier punto de la provincia. Gente como Jorge, de Ca Felipo en Benafigos, que sufren en su alma la situación actual son miles pero están hastiados del secuestro que vive el CD Castellón.

Escuchando el discurso de Ramón Moya y David Cruz, puede parece que la permanencia sea un éxito que nos obligue a una celebración en la fuente de Castalia. Todos nos alegramos de la victoria ante el Eldense y respiramos porque ya no hay peligro de descenso, pero somos conscientes de que el Castellón debería haber peleado por subir.

Este equipo no es tan malo como parece apuntar la clasificación, pero ha sido víctima de una tortura china por parte de Cruz, quien ha generado alrededor del club un ambiente irrespirable. Jugadores como Guille Vázquez, que ayer lloraba de alegría y alivio, son un orgullo para la camiseta albinegra.

Yo siempre he creído que el cargo de presidente del CD Castellón era un privilegio ostentarlo. Cruz lo ha mancillado con una línea de conducta que dista mucho de los principios básicos de la educación. No se puede vivir siempre colgado de la amenaza, el desprecio y el insulto, más cuando se representa a un club, para mí histórico, como el CD Castellón. Los profesionales que trabajan en Mediterráneo han sufrido, y sufren, sus iras y el veto y prohibición, bajo amenaza de sanción a los jugadores aun en contra de su opinión, para que sean entrevistados por el periódico de Castellón. Por eso, la llamada que recibió el periodista de esta casa, Ismael Mateu, el jueves en su teléfono solo sirve para discernir con más nitidez lo bueno de lo malo, lo educado de lo incorrecto y la clase del macarra. No es agradable descolgar el móvil y escuchar: “Todos los de tu periódico sois unos mierdas y tú el primero”. Sobran comentarios. Ese es Cruz que no soportó que un hombre como Tabares le cantara las verdades del barquero y ayer fuera coreado por la afición. Y lo digo yo, que seguramente no hubiera apostado por ese tipo de futbolista, pero sí que el Huracán se merece respeto como persona y profesional.

Tampoco creo que el grupo que empezó la temporada bajo la dirección de Jorge Peris fuera tan malo. Claro, cuando se pretende fichar jugadores, hacer alineaciones y gestionar, es decir, ser presidente y técnico a la vez, pasa lo que pasa. Es decir, que en lugar de pelear por el ascenso, te hundes en el barro por la permanencia. Ni su socio Manolo García soporta ya a Cruz.

El actual presidente presume, y empieza ya a ejercer un cierto chantaje emocional con que el club está a punto de desaparecer y se erige en el salvador. Es cierto, y se lo reconozco, que en un momento determinado se convirtió en el bote salvavidas, pero eso no autoriza al capitán del barco a llevarlo a la zozobra. Por eso le pido a Cruz, en nombre de la mayoría silenciosa, de la mayoría de gente que quiere con locura a su Castellón, que facilite el camino para salvar el club y otorgue facilidades para buscar una solución, junto al administrador concursal, y no convierta el club en una agencia de autocolocación laboral. Luego el tiempo, mejor dicho la jueza, pondrá a cada uno en su sitio dentro de esa demanda en la que un albinegro al que tengo en estima como Conrado Marín se juega su patrimonio él a solas. No lo olvido porque es así, aunque luego haya también quienes se cuelguen a costa de Conrado un sinfín de medallas. El Castellón vive, y lo seguirá haciendo cuando Cruz se marche, porque son muchos los que aún se emocionan con su himno o disfrutan viendo a un equipo vestido de albinegro en la categoría que sea. Soy, y seremos del Castellón, en 2ª Regional, 3ª División o Primera. El secuestro terminará algún día. Los insultos nos dan más fuerza para pelear por lo que creemos… y queremos. PPO.

Etiquetas:
0

El corazón del Villarreal

Siempre he dicho que el fútbol me ha dado buenos amigos, pero no ídolos. Una frase de uno de los grandes futbolistas que han pasado por el Madrigal se me quedó grabada a fuego, posiblemente porque venía de la boca de un campeón del mundo y Europa y se ajustaba fielmente a mi línea de pensamiento: “Los futbolistas no salvamos vidas ni somos héroes como los bomberos, solo jugamos a fútbol”. Me lo dijo Robert Pirès mirándome seriamente a los ojos. Mi admiración se restringe al terreno de juego, a no ser que su faceta personal conquiste el espacio reservado a la amistad. Sí, pero el fútbol me ha permitido conocer a gente que forma parte de mi selecto club de personas a las que admiro y profeso un respeto especial. Uno de ellos es José Manuel Llaneza. Su esposa, Encarna, siempre me dice, con la sonrisa cómplice de su marido, que nuestras riñas son producto de la pasión y el cariño que ambos ponemos en nuestro trabajo y que con ellas luego disfrutamos de la firma de la paz como el niño que disfruta de un helado de chocolate. Y es verdad, porque a estas alturas uno ya solo riñe con la gente que estima y aprecia de corazón, porque es mejor estar ajeno a elogios y críticas superficiales de quien no te aporta nada.

José Manuel es uno de esos hombres de los de antes, que entiende la fidelidad y la caballerosidad como algo que forma parte de nuestro ser y no como productos que se adquieren en el supermercado. Él es de esas personas que hacen suya una idea, aunque no la comparta, y la defiende como propia si proviene de la persona a la que se debe o la empresa en la que trabaja. Eso sí, tras haber defendido previamente su postura. Su nombre va unido al fútbol, al Villarreal junto con su lealtad inquebrantable a la familia Roig. Conozco poca gente con su inteligencia, carisma y esa capacidad de comunicación innata. Y no les voy a engañar que cuando pierde el Villarreal o no van bien dadas, es mejor situarse en una zona de seguridad de un kilómetro de distancia, porque las chispas pueden saltar a la primera de cambio.

José Manuel decidió un día que llegaba el momento de dejar la gestión del día a día en un hombre capacitado, preparado y que también vivía el Villarreal no sé si más, menos o igual que él, porque huyo siempre de esas cuantificaciones que dejó para los acaparadores de medallas. Me refiero a Fernando Roig Negueroles. Y se jubiló pasando a ser uno de los jubilados más trabajadores del mundo como siempre le dice quien suscribe en tono jocoso. José Manuel nunca ha dejado ni dejará el Villarreal. Solo en momentos puntuales como cuando su corazón se fortificó con cinco bypass y la convalecencia se lo impidió; o algún compromiso familiar, porque para él su esposa, su familia y ahora la fiebre por sus nietos, además de sus amigos y el Villarreal son asuntos de estado. El sábado quería saludarle, porque una pequeña intervención me había apartado un poco de la circulación y hacía tiempo que no disfrutaba, o lloraba, un partido de su Villarreal en directo. Ante el Levante, todos nos llevamos una gran alegría con el gol de Asterix Perbet. Le iba a reclamar una cena de celebración en el primer partido de vuelta a Europa. José Manuel no estuvo en el palco. No se disgusten, ni se preocupen. Yo para pesar de su esposa Encarna, voy a seguir discutiendo con él de fútbol, pero sobre todo el Villarreal continuará contando con su opinión y su pasión.

Me consta que lo ha pasado mal y así se lo ha hecho llegar a ese equipo de trabajo, con tanta calidad humana como capacidad profesional, que componen la familia del Villarreal. Cuando uno le pone tanto corazón a lo que hace, es normal que éste le dé algún disgustillo. Pero saben, yo confío en su fortaleza y en esa fe que él profesa a Dios. Por supuesto, va a estar en buenas manos, porque su amigo el doctor José Anastasio Montero le va a cuidar como merece. Para escribir estas líneas consulté primero a la cabeza y como observé dudas, eché mano del corazón, cuyo dictado habitualmente no me falla. No soy más amigo suyo que nadie, solo me precio de serlo. Y eso tratándose de José Manuel es mucho. Esa cena de Europa League sabrá a gloria. Sí, el Villarreal volverá a Europa por la puerta grande. Un éxito de Roig, Negueroles, Marcelino, futbolistas, afición y… de José Manuel.

0

…Y eso que Nahuel Leiva no hizo un buen partido

239320344Solo los agricultores saben lo que les cuesta obtener una buena cosecha. Primero una buena semilla. Después agua y abono. Y muchas jornadas de trabajo al sol o al frío, que de todo hay. Luego no hay que olvidar el factor climatológico porque una helada o una ola de calor te pueden mandar al traste toda la producción que has cuidado con mimo. Y no me olvido del factor marca, algo que siempre he echado de menos con nuestra naranja. Un italiano sería capaz de comprar nuestras clementinas, llevarselas a su país y convencer a un chino de las excelencias del citrico italiano con una buena campaña de marketing.

Soy un enamorado convencido del trabajo de cantera y por eso cada vez que salta un chico desde el fútbol base al primer equipo esbozo una satisfacción especial. El Villarreal me ha dado muchas alegrías en ese sentido. Pocos clubs, y presidentes, le ponen tanto cariño al trabajo con la cantera como el Villarreal y Fernando Roig. Y, por supuesto, mucho dinero. El año del descenso, el club amarillo destinó casi 12 millones de euros a la Factoría de Miralcamp. Fue la única partida que Roig Negueroles no recortó ni un solo euro, casi diría que aumentó la inversión esa temporada.

Hoy media España resalta el talento de Nahuel Leiva, a quien mi compañero Xavier Rubert bautiza como el tigre de Rosario. No le falta razón. Y eso que Nahuel no hizo un buen partido. Sí, creanme lo digo con tono de elogio porque este chico solo ofreció un 20% de lo que puede ofrecer. El chico de la eterna sonrisa posee talento, genio y un descaro descomunal. De momento, además, tiene la cabeza bastante en el sitio y parece preparado para su nuevo estatus, dígase asomo a la fama y la popularidad

Nahuel Leiva no ha llegado por un mutación transgénica de una nueva variedad citrícola. No, ni mucho menos. El chico es producto del trabajo de un grupo de agricultores, con el ingeniero agrónomo Fernando Roig Negueroles a la cabeza, que han buscado la mejor semilla de futbolista y la han traído desde Rosario (Argentina). Luego la han plantado en Miralcamp, la han abonado, echado el agua que necesitaba sin excesos ni defectos y lan cuidado con cariño y también inteligencia. Se lo puedo asegurar.

Se le ha mantenido apartado de los focos mediáticos, casi a escondidas para cuidar su madurez. Incluso, el propio dueño de la plantación, el presidente del Villarreal, ha llevado personalmente la tramitación de su nacionalidad española. Miren, de momento no se pegará paliza tras paliza para cruzar el charco y jugar con las inferiores de Argentina. Eso también lo tenía previsto el ‘agricultor’ de Miralcamp.

Y no me olvido del ‘italiano’, del que ha sabido vender bien el producto cuando tocaba: Marcelino. Pienso que también le ha echado bemoles, para no usar otra expresión más soez pero que está a pie de calle. El entrenador del Villarreal ha sido muy valiente con Nahuel. Se lo agradezco yo, se lo agradece la afición amarilla y se lo agradece el fútbol. Este chico vale pero hay que ir poco a poco. La marca debe coger prestigio pero con un proceso bien cuidado.

Luego está el tema de cuál será su decisión si llega el momento de jugar con la absoluta de España o Argentina. Bendita decisión cuando deba tomarse. Eso será cosa del chico, porque es suyo su destino y su potestad de elegirlo. Todavía tiene tiempo. Y si quieren que les diga la verdad que Nahuel haga con su vida lo que quiera, no seré yo quien le marque el camino. Además, es lo que menos me importa ahora. Y creo que a él le sucede lo mismo. Nahuel es del Villarreal y estoy seguro de que se ha fichado un crack a coste cero. Me dicen que Negueroles se fumó un cigarro al acabar el partido contra el Espanyol con el mismo placer con el que yo degusto un jamón de jabugo y una buena copa de vino de Rioja.

… Y eso que Nahuel no hizo un buen partido. Pero tranquilos, el agricultor sigue trabajando en Miralcamp. Parece que hace buen tiempo. Nahuel, sigue sonriendo y jugando bien al fútbol. Olvidate de lo que digamos los del entorno, periodistas incluidos.

 

JOSÉ LUIS LIZARRAGA. JEFE DE DEPORTES DE MEDITERRÁNEO

0

Los ‘sobres’ del fútbol español

Recuerdo, con gran disgusto, una desagradable discusión en Gijón, hace 10 meses con motivo del Sporting-Villarreal, con dos personas afines al club amarillo. Eran momentos de nervios porque estaba en juego el descenso y ya se olía que podían haber circunstancias extrañas con los directos rivales. Ambos pretendían que quien suscribe, y los medios de comunicación, denunciásemos lo que estaba pasando en la Liga, a colación de unas declaraciones de Tebas, en las que aseguraba que tenía constancia de graves irregularidades respecto a la pureza de la competición. Mi contestación fue contundente: para denunciar hacen falta pruebas, porque sin ellas no existe posibilidad alguna de que prospere un proceso judicial. Y la policía lleva mucho tiempo siguiendo a determinados personajes con escuchas telefónicas y otros procesos de investigación y no ha logrado aún cazar a los que adulteran la Liga con la circulación de sobres cargados de billetes, aunque por las cantidades, y pese a la existencia de los billetes de 500 euros de Rubacalba, hacen falta maletines. Ni una escucha telefónica, relacionada con la financiación irregular de los partidos políticos, que desvelaba la compra de un partido sirvió para algo.

Hace unos años recibí en la redacción de Mediterráneo la llamada de un conocido dirigente de un club provincial de Tercera en la que me pedía que hiciera público el intento de compra de un partido que había sufrido su club. Le dije que no había ninguna problema, pero necesitaba sus declaraciones. Se negó en rotundo porque no podía demostrar la llamada. Es evidente que si él no quería salir a la luz, no se podía acusar al club X de intento de amaño de un partido, porque la querella por difamación estaba asegurada y, por supuesto, el juez le iba a dar la razón al denunciante. Pocos meses después, un entrenador provincial me puso en antecedentes de una situación parecida, pero chocamos contra el mismo muro: la falta de pruebas.

Tengo constancia de que en Primera también se han arreglado partidos. No puedo dar nombres, solo contar confidencias. Hace unos años, se llegó a la última jornada con un enfrentamiento entre un club que se jugaba entrar en Europa y otro cuya clasificación era cómoda. En los preámbulos se intentó arreglar el empate, que servía al equipo con aspiraciones. Pero no hubo acuerdo en la cantidad. El encuentro comenzó sin pacto. Pero con el balón en marcha llegaron los nervios. Al descanso, las partes acordaron las tablas por 600.000 euros. Efectivamente, el partido concluyó con igualada y el equipo pagador en cuestión –uno de los habituales en estos jaleos en las últimas temporadas– se clasificó para Europa. El pago se hizo en la habitación de un hotel de Madrid. En otra línea están los pactos entre equipos al inicio de la Liga de hacerse el favor si en las últimas jornadas uno necesita los puntos y el otro no. Ha habido verdaderos especialistas en este arte.

La pasada temporada, el segundo entrenador de un equipo entró en la penúltima jornada al vestuario de su rival para intentar pactar un resultado favorable si durante el partido los enfrentamientos en otros campos facilitaban un posible empate, que podía servir a ambos. El equipo que ofreció el arreglo amistoso acabó ganando el choque cuando ya le servía el punto.

Me consta, porque así me lo han contado, que la temporada pasada los jugadores de un equipo que luego descendió de categoría en el fútbol profesional expusieron a su presidente sus sospechas de que se estaban comprando partidos y el peligro que suponía. El presidente en cuestión se negó en rotundo a entrar en el juego y dio orden taxativa de que nadie moviera ficha. Había que salvarse por lo deportivo. Su club pagó cara su honradez con el descenso. Y el pasado viernes Marcelino advertía que no las tenía todas consigo con lo que pudiera pasar en el tramo final. Yo me acordé de mis vivencias, de aquella discusión dolorosa en Gijón y de la impotencia que siento con lo que pasa en el fútbol español. La corrupción es una de las lacras de una sociedad, porque se extiende a todos sus ámbitos. Es como la carcoma que acaba carcomiendo una poderosa estructura hasta convertirla en polvo. Les había prometido contarles mis vivencias, pero no puedo poner nombres, aunque sé que ustedes son muy inteligentes y los pondrán. ¡Qué asco!

0

La silenciosa mayoría albinegra

Cuando se habla de nuevas tecnologías y su aplicación a los medios de comunicación, me siento como un niño ávido de almacenar en un disco duro vacío información y conocimientos. La clave para aprender estriba en vaciar y no dejar influencias externas del pasado. Los cambios son tan brutales en la materia que la adaptación requiere no arrastrar conceptos predefinidos. Es un mundo totalmente nuevo el que se avecina y solo el que sepa entenderlo sabrá entrar con pie firme. Siempre he pensado que la información es un patrimonio que vale mucho dinero y por el que se continuará pagando para tenerla. La inversión es ofrecer calidad, porque para la cantidad exenta de fiabilidad ya está la selva de las redes y de los rumores de Internet. No todo el mundo está preparado para ejercer el papel de informador. Y alguno dirá ¿a qué viene este preámbulo? Como siempre le buscaré una relación en clave deportiva, porque todo en la vida posee una conexión.

Durante días he vaciado el disco duro y me he alejado de los viciados círculos que rodean al Castellón. De sus batallas fratricidas, del afán de protagonismo, de los intereses localizados y hasta de ese negativismo hasta cierto punto violento que se transmite y que todavía queda como herencia de la etapa del innombrable Jesús Jiménez, a quien yo radiografíe a las primeras de cambio, a costa de la recepción de anónimos, amenazas e insultos en las redes sociales. Si porque a veces sucede como en política. Es libertad expresar que quieres la independencia, pero diferir en ello es considerado como una agresión.  Jiménez fue coronado rey por una auto campaña en las redes y en el boca a boca que él mismo organizó con   falsos nicks y manejando la  imperiosa necesidad que existía en el entorno albinegro. Un curioso caso el de Jesús Jiménez. Para analizar y aprender. Las nuevas tecnologías le ayudaron, pero la realidad es la que es y no se somete a manejos. Todavía recuerdo sus  altisonantes llamadas desde los aeropuertos de medio planeta, cuando posiblemente se reía de todos nosotros desde el sofá de su casa.

El autoaislamiento me ha llevado a conocer otras corrientes diferentes de opinión y pensamiento, distintas a los conductos habituales de Sentimiento, Fòrum, Peñas, políticos…. Y la gran masa, la que vive en silencio y no hace ruido, empieza a cansarse de batallas judiciales, buscadores de fortunas y de mezclar el nombre del CD Castellón con  cuestiones que nada tienen que ver con el deporte. La masa empieza a hastiarse de que su equipo no dispute sus partidos en los campos de fútbol. Todos quieren al Castellón pero están hartos. Es muy triste ver las gradas de Castalia con apenas mil espectadores y con un proyecto que ahora transmite escasas perspectivas y garantías de futuro.  Recalco, para que no existan equívocos,  a día de hoy. Recuperar la normalidad es el gran reto en el que todos los que quieren al club deben colaborar.

 No sé sí se podrán demostrar las presuntas irregularidades en la gestión de Blasco. Lo que tengo claro, y así se lo comuniqué a un destacado miembro de Sentimiento, es que no habrá retorno de lo que presuntamente se podría haber esquilmado. ¿Por qué? Insolvencia. Estoy a la espera de los movimientos de los actuales propietarios en funciones del Castellón. Ellos son los que deben pelear por aclarar cómo un club saneado pasó a estar en quiebra y descender por no cumplir sus compromisos en apenas un año. Pero entiéndase como una lucha paralela y en plano secundario, porque la principal debe dirimirse para rescatar al club del lodo.

Su lucha por desmarcarse de Castellnou no germina en la calle, donde la opinión mayoritaria es que son más de lo mismo.  En condiciones normales, es decir si no existiera ninguna relación con los anteriores propietarios, la labor de gobernar en plena crisis (además de la económica la que atraviesa la entidad)  ya sería de por sí muy dura. La hoja de ruta de David Cruz pasa por dar pasos ineludibles como la elaboración de una auditoría y la negociación con Hacienda y Seguridad Social. Si se firma el pacto podría eludirse el concurso de acreedores. Más complicado veo el acuerdo con Bankia por la famosa poliza de un convenio con el Ayuntamiento para el que Blasco ni tan siquiera cumplió con los requisitos exigidos que marca la ley.

Luego Cruz se encontró con las manos atadas hasta para elegir al entrenador que deseaba. Nunca fue Pedro Fernández Cuesta su apuesta, pero el contrato laboral que le ata al CD Castellón le convirtió a la vez en el mejor y en el único. Y a él le correspondió la comprometida tarea de dirigir un plantel con perfil de filial y no de primer equipo. El problema es que el único objetivo del Castellón debería ser el ascenso y se me antoja que no todos coincidimos en la ambición.

Los datos que facilita el club respecto a la campaña de abonos cifra en 2.500 el número de carnés. Sin embargo la asistencia supera escasamente los mil. Bajo el cielo albinegro caben todos y ninguno sobra.  Nadie. Ni Isidoro Gasque, por muchos errores que haya cometido, ni el grupo que preside Conrado Marín junto a Fernando Sos, ni las peñas, ni el modesto socio que espera la llegada del domingo para ver a su equipo. El Castellón es de todos. Existen alrededor de 300 accionistas y 2.500 abonados. Ese es otro de los retos de David Cruz, presidente/propietario en funciones del Castellón. Yo no albergo duda alguna de sus buenas intenciones y mantengo esa confianza y respeto que otorgo siempre a alguien que llega nuevo a una entidad, como también se le concedí a Jesús Jiménez, que se despidió a la francesa a los 45 días.

¿Qué pasará si todos empiezan a ser del CD Castellón de verdad y dejan sus peleas para tiempos mejores? Las fuerzas hay que emplearlas en sacar al club de la delicada situación en que se encuentra. Es lo mismo que le diría a Artur Mas. Lo primero es que la gente soluciones sus problemas del día a día, luego vendrán otras reivindicaciones, lícitas por otra parte, que en este momento son secundarias. No hay que dejar solo al Castellón. No hay que permitir que se muera. Y ver las gradas de Castalia vacías da pena, auténtica pena. Pero la mayoría silenciosa está harta de tanta pelea inútil y de que en las  mismas tropas exista división. Todos son muy importantes. Es momento de resucitar la pasión por el Castellón, dormida que no muerta. Lo traduzco de una manera más directa: las escopetas y las batallas para pelear por el Castellón. Y el movimiento se demuestra andando.

 

 

0

El éxito de la sencillez

 

No es un virtuoso del balón. Lo hace todo con tanta facilidad que llega a pasar hasta desapercibido. Es una estrella que no irradia luz. Alguno me tildará de exagerado si utilizo la palabra estrella para hablar de Olof Mellberg. Pero a mi me tiene encandilado porque desde que llegó al Villarreal mi corazón, un tanto machacado por la reiteración de errores fatales en la defensa de la temporada pasada, parece que vive todo el día bañado en tila. Luego, uno mira su currículo y empieza a sacar conclusiones de porqué las cosas pasan. Ha jugado en la Juventus, Aston Villa y Olympiakos, además de haber sido 117 veces internacional con Suecia. Desde luego no fue fichado porque podría ser uno de los protagonistas de una de las novelas de Stieg Larsson con esa figura de enigmático profesor despistado de Universidad. El Villarreal se ha convertido en equipo fiable en defensa. Salvo el día de la Ponferradina en Copa. Ese día Mellberg disfrutó de descanso. En cinco partidos de Liga solo se han recibido dos goles. Mérito de todo el equipo, pero la novedad esta temporada tiene nombre de político ilustre en Suecia. El éxito de la sencillez. Su estrella no brilla, pero nos protege.

0

La credibilidad del proyecto de Jesús Jiménez

El pasado lunes compartí cerca de dos horas de radio con Jesús Jiménez, invitado por mis compañeros de la Cope. La idea era una entrevista en directo con el nuevo máximo accionista del CD Castellón de  50 minutos, que al final se convirtieron en ’50 segundos’. Se nos quedó corta y casi de forma consensuada entre Quique Rodríguez, Edu Chova, el propio Jesús Jiménez y quien suscribe decidimos ampliar la entrevista y que se ofreciera a los oyentes de Cope al día siguiente. La radio es un medio apasionante que ofrece con frescura, y sin trampa ni cartón, la cara de sus protagonistas. Siempre existe el riesgo de que la espontaneidad de la entrevista ‘al natural’ te deje en fuera de juego puesto que la radio exige improvisación y dominio de la palabra. El presentador del programa tuvo la habilidad, y la humildad diría yo, de ceder el protagonismo a los dos invitados con el fin de ofrecer un punto de vista diferente a sus oyentes en el carrusel de cuestiones a Jiménez.

 Nos presentamos sin nada preparado ni pactado y Jesús Jiménez no eludió ninguna respuesta. Incluso, cuando intentó con su buen verbo eludir, o mejor dicho regatear las preguntas, ante la insistencia de los entrevistadores fue al grano y no evitó aludir a algún tema un tanto espinoso. Por ejemplo, el reconocer que Fernando Miralles no había sido un testaferro de Castellnou, pese a que era una tesis manida y mal utilizada tanto por él mismo como por el alcalde y el presidente de la Diputación, en ambos casos por falta de información más que por un oscuro interés que estoy seguro no existía.

Jesús Jiménez, con quien he mantenido serias disputas por su forma de afrontar esta precampaña de llegada al Castellón que ha durado tres años, reconoció sus errores y el haber colaborado a ese ambiente de crispación que ha rodeado al club albinegro. Y eso le honra. Le tendí la mano porque como le dije en antena, su buena suerte será también la del CD Castellón y eso es lo que nos interesa a todos sin fisuras. Por eso es la hora de que ya no existan bandos y se restañen las heridas, utilizando una expresión del propio Jiménez. No cambio mi discurso de que ni con él ni contra él, solo con el CD Castellón. Sin más. Mi anhelo sería contarles, a partir de ahora muchos éxitos y olvidar esta desastrosa etapa que ha llevado al club albinegro a Tercera, algo muy duro para quien, como yo, ha disfrutado de muchas tardes de fútbol en Primera y Segunda A. Incluso hasta en Segunda B, porque solo pido que estos colores compitan con dignidad. Luego, la pelotita ya marcará la dirección del viento.

Es cierto que es la hora de plasmar con hechos las buenas palabras e intenciones que ha transmitido Jesús Jiménez en su discurso, como también lo es que se merece el margen de confianza de quien asume una responsabilidad, aunque en su caso todavía no ha podido tomar el mando de la gestión que seguramente tendrá que esperar hasta el 24 de marzo, fecha de la próxima junta general de accionistas.

Jiménez dejó varias pinceladas importantes. En lo deportivo, Casuco se sentará en el banquillo nada  más el nuevo Consejo sea nombrado y tengan el control del club. Buena noticia para el Castellón. Heredia seguirá en la secretaría técnica y Miguel Ángel Angulo ejercerá de asesor deportivo hasta que el club dé el salto al fútbol profesional.

El máximo accionista confirmó que ha ofrecido a Isidoro Gasque el puesto de presidente. Jiménez trabajará para el club como consejero delegado en un Consejo de Administración en el que formarán parte en total tres consejeros vinculados a Castellón. En el capital social entrarán dos empresas locales y una extranjera.

Me agradó que reconociera que el Castellón si está en Tercera deberá tener una estructura acorde a la categoría en que se encuentra, es decir, reducida y con jugadores que entrenaran y cobraran como aficionados compensados. Lo mismo si se compra una plaza en Segunda B. El presupuesto en Tercera rondaría los 600.000 euros y en 2ª B ascendería a una cifra alrededor del millón.

Atrás quedan frivolidades como tener un director de fútbol internacional, una de las mayores barbaridades que he vivido en mi trayectoria profesional cuando se habla de un club de Tercera División.

Jiménez no quiso generar polémica con el tema de la huelga, pero dejó entrever que no estaba de acuerdo con ella, cuando se le hizo ver que los futbolistas no confiaron en sus promesas.

Su gran reto ahora es convencer a las instituciones y devolver la paz al albinegrismo, porque desde hace unos días es el propietario del 85% de las acciones del CD Castellón, pero el sentimiento albinegro es de toda la ciudad y de miles y miles de castelloneros para los que esa camiseta a barras blancas y negras significa mucho. En esta cruenta guerra civil han caído muchas víctimas de insultos y amenazas por parte de anónimos por no compartir ideas, aunque sí escudo. Para mi eran totalmente innecesarios este tipo de actos siempre injustificados porque el fin no justifica los medios.

Y como nostálgico que soy mantengo mi idea de que el espíritu de 1922 debe continuar vivo y la refundación es una idea que no comparto mientras existan opciones de solventar la actual delicada situación económica.

Su idea de que el dinero público no debe sustentar el presupuesto ni el proyecto del CD Castellón es la correcta en los tiempos que corren y con los graves problemas económicos que vive la provincia. Las ayudas, si el proyecto se muestra transparente y fiable, tienen que ser acordes a la categoría deportiva y a las posibilidades de las instituciones.

Los grandes retos de Jiménez son ahora satisfacer los inmediatos compromisos económicos. Para mi el principal, aunque me duela porque considero injusto que Castellnou se lleve un euro de la venta del Castellón, es abonar los 500.000 euros que figuran en la subrogación del contrato de compra de Fernando Miralles antes del 30 de junio. Ello significaría el principio del fin de la lacra de Castellnou2005. Y en el interín el abono de la deuda con los actuales jugadores, además de los pagos pendientes con la Federación. La credibilidad del proyecto de Jiménez empezará a crecer como la espuma a partir de entonces.

Con todo ello, luego será necesario el apoyo de la sociedad de Castellón y de la afición en todos los sentidos. Sí, porque siendo coherente con mi discurso de los últimos años, no creo en el mecenazgo y sí en la gestión. Por tanto, no le concedo el papel a Jesús Jiménez y su equipo de salvadores, con el de buenos gestores me conformo.

Espero que el 24 de marzo comience una nueva etapa en el CD Castellon. Partiendo de cero pero con fuerza. Por delante queda mucho trabajo y la receta de la humildad, porque solo de la historia no se vive. Manda el presente, pero entre todos hay que construir el futuro.