Sobre el Autor: José Luis Lizarraga

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José Luis Lizarraga, jefe de deportes de el Periódico Mediterráneo

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Las claves del Villarreal 4G, la venta de Gabriel, las baterías de Llaneza y la ilusión de la Copa

En cualquier deporte, una racha de 15 partidos sin conocer la derrota es digna de alabanza. Si se trata de la Liga española, y además la gesta es de un club como el Villarreal, el mérito es mayor. Sin embargo, es más satisfactorio observar las buenas sensaciones que ofrece este equipo y cómo juega al fútbol. Me queda el sabor de que este grupo de Marcelino ha contraído méritos para sumar más puntos ante Barça, Madrid, Sevilla, Málaga, Elche y Espanyol, aunque también alguno menos contra el Celta. Es seguro que tanto los dos grandes, como Atlético, Valencia y Sevilla tienen plantillas con mejores jugadores, pero ninguno de ellos interpreta el fútbol de equipo como el Villarreal. La fortaleza de su juego colectivo es la gran estrella. Se ha mejorado notablemente el balance defensivo y se generan muchas acciones de gol en cada partido. Solamente la baja ratio de oportunidades y acierto, le ha privado de varias victorias merecidas. El notable rendimiento de defensas como Gabriel y Víctor Ruiz, a quien el Valencia paga la mitad de su nómina, ha sido clave, tanto como el equilibrio que ha aportado Jonathan dos Santos en el interior derecho, además de la conexión eléctrica Vietto-Cheryshev. Estos han sido los bonus extra que se han unido a los Mario, Asenjo, Bruno, Uche, Jaume Costa… y el gran rendimiento de supuestos secundarios como Pina, Rukavina o Gerard. Y siempre la palabra equipo en mayúsculas.

EL EMBAJADOR LLANEZA. La provincia de Castellón le debe mucho al Villarreal y a José Manuel Llaneza en cuanto a promoción. El vicepresidente del Villarreal posee otra vez vitalidad máxima. Como me dijo el doctor José Anastasio Montero, una eminencia en cirugía cardiovascular y el hombre que intervinó de una delicada dolencia cardíaca a Llaneza,  vuelve a tener las baterías muy cargadas para la pelea. Pienso que su carácter y su tenacidad han sido determinantes para que el Villarreal volara en enero desde el aeropuerto de Castellón y también su lucha para intentar que los rivales del Submarino aterricen en Vilanova y no en Manises. No nació en esta provincia pero ha hecho mucho por ella y doy fe de su defensa a ultranza de todo lo que se refiere a Castellón allá por donde va.

El pasado jueves, el presidente del Amics, Luis García, otro luchador del deporte, se quedaba de piedra cuando Llaneza le decía en la UJI que si el Amics ascendia a LEB oro, contaría con más ayuda del Villarreal. Unos euros que serán vitales para que Castellón tenga baloncesto de élite. El vicepresidente prometió más dinero para los clubs deportivos integrados en el proyecto Endavant para la próxima temporada. Dinero del fútbol para el deporte. Y espero que esas baterías a las que me aludía el doctor Montero sigan haciendo cosas buenas para Castellón.

EL CASO GABRIEL. Gabriel vale hoy 20 millones de euros y le costó apenas 3.5 millones. Un elevado porcentaje de esa plusvalía se debe al buen trabajo del jugador en el Villarreal y a la exigencia del cuerpo técnico de Marcelino. Al técnico le llovieron las críticas la temporada pasada con su suplencia. Ha tenido paciencia y le ha dedicado muchas horas de videoescuela pero hoy es un central de primer nivel que Wenger quiere llevarse al Arsenal. Tranquilos, el Villarreal no quiere vender y solo se desprendería de él en enero si le abonan la cláusula. Si los ingleses aceptan pagar 20 millones, todos tendríamos que aceptarlo. Es irrechazable. Ahora bien, si me preguntan mi opinión, continurá hasta junio. Luego… ya se verá.

LA ILUSIÓN DE LA COPA. Siempre he dicho que el fútbol le debe un título al Villarreal después de haber jugado tres semifinales europeas y haber sido subcampeón de Liga. La Copa vuelve a avivar la ilusión. El Getafe es el último escollo para una semifinal contra Atlético o Barcelona. El Villarreal necesita ese ápice de suerte que le ha faltado siempre, para jugar una final, pero para ello hay que lograr una buena ventaja el miércoles en el Madrigal. La palabra es ilusión y la afición debe responder porque este Villarreal 4G lo merece.

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Ambiente de Primera en Castalia y la afición del CD Castellón da buen ejemplo

Escuchaba ayer una entrevista a Bojan Krkic en Onda Cero. El periodista le preguntaba, con intención, al viajero delantero exazulgrana por cómo se vivía el fútbol y por el ambiente en los estadios de la Premier League. El futbolista contestó que con mucha pasión, pero destacó que cada afición animaba a su equipo y era muy respetuosa siempre con el rival. En España tenemos que acabar también con esa especie de sensación de que en un campo de fútbol está permitido el insulto. Pues no, para insultar, fomentar la violencia o actuar con ella no existe bula ni en la calle, ni el cine ni en ningún sitio y menos en un recinto deportivo porque te arriesgas a una fuerte sanción o incluso a una pena de cárcel según la gravedad. Lo mismo que para quienes escondidos bajo el anonimato de una red social aprovechan para sacar lo peor de sí mismos pero también ya están siendo desenmascarados por las unidades de delitos informáticos y se han producido varias detenciones por la policía.

La campaña que ha puesto en marcha la Liga de Fútbol Profesional, con el apoyo de las autoridades, es una iniciativa que va a colaborar a erradicar la violencia en el deporte. En todo el país se han empezado a castigar con fuertes sanciones tanto a los clubs que dan cobijo a grupos radicales, como de forma individual a aquellos que desatan sus iras con insultos o amenazas.

Como modelo de civismo y un buen comportamiento tengo que poner hoy a la afición del CD Castellón en el partido de ayer contra el segundo filial del Villarreal. Es normal que entre dos poblaciones que apenas están separadas por 5 kilómetros pueda existir una rivalidad deportiva, pero nunca esta puede, ni debe, rebasar los límites normales más allá de de que unos u otros apoyen con pasión a su equipo.

Responsabilidad de cada cual, sea periodista, directivo o aficionado de a pie es fomentar la buena convivencia entre aficionados del Castellón o el Villarreal. No es tan difícil y en esa labor quien suscribe lleva trabajando muchísimo tiempo, en ocasiones con disgustos, en otras con alegrías porque en el camino he encontrado a buena gente, y siempre con la conciencia tranquila de haber hecho lo correcto en esa tarea, desde el respeto a unos y otros.

Por ello, entiendo rivalidades pero nunca insultos ni violencia. No me gustó la pancarta con la que amaneció una rotonda de la entrada a la capital, que no insultaba cierto es, pero que no fomentaba nada positivo. Me disgustó, igual que cuando escuchaba a un grupo de una de las esquinas del Madrigal proferir gritos contra el Castellón o también cuando en Castalia se hacia lo propio con el Villarreal desde un sector.

Pero me llené de satisfacción con el buen partido de fútbol del que disfrutó ayer Castalia, con una afición entregada con su equipo incondicionalmente, pero de la que no salieron ni insultos ni ningún cántico ofensivo contra el Villarreal C. Una enorme alegría y un ejemplo a seguir. Tanto como la gran afluencia de público a un partido de 3ª División con 7.000 espectadores, una entrada superior a muchos campos de Segunda División e, incluso, a algún estadio de Primera. Fútbol y fútbol es el lema de Calderé, ajeno a cualquier otra cosa que no sea eso. Es cierto también que el club se juega su futuro fuera de los despachos, pero eso lo dejaremos para otro día. Castalia rindió homenaje al fútbol como deporte y el Castellón es líder. Enhorabuena. H

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Roig resuelve el ‘tema Cani’ echando la vista atrás a Riquelme y Garrido

La vida es una concatenación de experiencias y es inteligente aprender de ellas para no repetir errores. Si dispusiéramos de la oportunidad de rebobinar la cinta vital, es evidente que nos equivocaríamos menos. Saco esto a colación del tema Cani que ha sembrado inquietud en la afición. Es un jugador querido y apreciado por todos. Han salido a la calle muchas teorías de la conspiración para explicar porqué se le ha puesto en el mercado. Casi todas gratuitas.

En los últimos 15 años me he arrepentido del tratamiento que en su día ofrecí profesionalmente a dos temas muy graves para el Villarreal: Riquelme y Juan Carlos Garrido. En uno me sitúe inconscientemente al lado del jugador. Y en el otro, de la parte del entrenador. En ambos me equivoqué y no me duele reconocerlo. Desde entonces, me prometí que nunca me dejaría influir por algunos factores externos, léase la estrella de turno o la opinión del mismo Fernando Roig porque cada uno lleva su hoja de ruta. Con Román, posiblemente el mejor jugador de la historia del Villarreal, me decanté cómodamente por la estrella. El ego del argentino desestabilizó al club, en aquel asunto de alargarse a si mismo las vacaciones de Navidad. Y más caprichos. Ya lo había intentado con Benito Floro, quien lo dejó fuera de una convocatoria. Llaneza también se equivocó en aquella ocasión dando cobijo al jugador. Y aprendió…

Roig mantuvo el pulso firme y fue fiel al principio de autoridad. Nunca ningún futbolista, por crack que sea, debe imponer sus caprichos. Eso debilita al club. Quizás, un ejemplo de rendirse a las estrellas es el FC Barcelona actual. Riquelme antepuso su ego a todo y lanzó un pulso a técnico y presidente.

Otro error del que siempre me he arrepentido fue Juan Carlos Garrido. Roig aplicó el mismo criterio que con Pellegrini, pero se equivocó. En este caso, el presidente también tuvo un problema de ego personal, porque no quiso escuchar a nadie y se endiosó en su cabezonería de mantener a un egocentrista en su cargo sin atender a razones. Ni a Llaneza ni a su hijo.

El egocentrismo de Garrido me impactó. Capaz de mandar a un empleado en taxi desde el hotel a que le cambiara un suéter que él mismo se había comprado en el centro de Londres porque creía que le quedaba grande, o de ponerse detrás de su asiento del bus las iniciales de su nombre. Igual que despedir al conductor habitual del autobús o vigilar hasta el perfil de whatsApp de sus jugadores para recriminarles las frases que colocaban; desprestigiar por la espalda a Valverde; mandar a un empleado como espía una semana a los entrenamientos de un rival… La lista de caprichos es larga tanto como su ego. Y se le permitieron todos. Después de 10 años se marchó del club exigiendo un aval personal del presidente para el cobro el finiquito. Llegó pobre y se marchó millonario gracias al Villarreal.

Una cosa es el principio de autoridad y otra distinta abusar del poder. Todos los casos no son iguales y Roig cometió su error futbolístico más grave.

Y ahora llega el tema de Cani. Uno más de los desencuentros que se producen en las relaciones profesionales. El problema viene de tiempo y ya les alertaba del expediente X Cani en esta misma columna. El jugador, en este caso, se ha mantenido en silencio. No hay un motivo único para su salida. Las cosas no son blancas o negras, pero yo lo resumiré en que todo ha degenerado en una pérdida de la confianza mutua. Y lo mejor es su salida del club para las dos partes, porque, aunque me gustaría, ahora no veo posible la reconciliación. Lo importante es el Villarreal, que está por encima de Pellegrini, Riquelme, Cani, Marcelino, incluso, hasta del propio Roig. Y no hay más debate ni polémica. A Cani, de corazón, le deseo lo mejor porque, de verdad, errores que haya podido cometer al margen, me parece un chaval extraordinario. El presidente ha meditado mucho su decisión y creo que ha hecho lo mejor para el Villarreal. El míster debe exigir a Gio, Cani… lo máximo. Y los jugadores respetar las reglas de peso, cuidados personales… No hay más ego que el del equipo. ¡Feliz Año! Y que los Reyes Magos se porten bien con ustedes. H

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El día que los chicos 4G del Villarreal eclipsaron al ‘cholismo’

El fútbol mantenía esta temporada una deuda con este jovencísimo grupo de jugadores que dirige Marcelino. Y sigo pensando que desde hace unos años con el Villarreal. No es la primera vez que expreso esta opinión, porque pienso que la forma de entender este deporte del club amarillo, su apuesta decidida por la cantera y por la sostenibilidad económica en la  gestión, además de las tres veces que se ha asomado a las puertas de una final europea,  merecen una mayor recompensa. Estoy seguro que el fútbol le guarda una alegría importante al Villarreal. Pero en el interín, un triunfo como el  de anoche en el Calderón sirve para hacer mas llevadera la espera.

Al Villarreal se le escaparon vivos del Madrigal el Barcelona y el Real Madrid, por verdadera mala suerte, aunque también es cierto que el fútbol castiga los errores y la falta de acierto. En Sevilla, más de lo mismo. Para mi este proyecto del Villarreal es mas auténtico y se siente como más propio que aquel equipazo de Pellegrini, porque hemos visto crecer en la Ciudad Deportiva a futbolistas como Mario, Jaume Costa, Bruno, Manu Trigueros, Moi Gómez, Gerard, Adrian Marín… Y los que vienen detrás.

Desde hace  semanas vengo observando un cambio importante. Sobre todo por la actitud y la forma de afrontar partidos contra equipos de menor calado como el Cordoba, Cadiz o Apollon. Un síntoma determinante es cuando notas que se afrontan los encuentros de igual forma contra los grandes que con los conjuntos de menor nivel. Y Marcelino lo ha logrado con este grupo.  Pero se necesitaba un triunfo de pedigrí y anoche, por fin, llego ante el vigente campeón de Liga. Una victoria de raza y orgullo que hoy le dará el reconocimiento mediático que merece este Villarreal. El golazo de Vietto seguro que provocó miles de explosiones de jubilo y gritos y saltos de exaltación incontenida de euforia. En esta ocasión, tengo que confesar que viajaba a Madrid con el presentimiento de que el Villarreal iba a lograr algo importante en el Calderón. Recuerdo que me crucé en el vagón del AVE con Marcelino y Rubén Uria y después de un comentario jocoso les sentencié que íbamos a regresar con los tres puntos en el zurrón.

Sin que nadie se entere, también les confesaré que tenia en mente escribir en esta columna sobre la posibilidad de acudir al mercado de invierno para reforzar alguna linea del equipo, para mí, por ejemplo, el juego de bandas del centro del campo. Ahora casi no me atrevo y sobre todo después de escuchar a Fernando Roig hablar maravillas del partidazo de Nahuel en la Ciudad Deportiva ante el Elche B. Si, el presidente y su hijo hicieron doblete el domingo una vez mas… y van no sé cuantas. El fútbol es la pasión de Roig y a ella se dedica los fines de semana, porque en los días laborales la gestión corre a cargo de Negueroles. No obstante, estaremos atentos a los movimientos del mercado de invierno.

Me parece injusto hablar solo de Vietto, aunque el chaval llevo semanas contándoles que va para crack. Este equipo tiene muchos jugadores que son top y me refiero a los Asenjo, Mario, Gabriel, Cheryshev y Bruno, aunque el brujo de Artana, para mi, es ahora el mejor mediocentro de la Liga y uno de los grandes de Europa.

Y hoy mientras asimilamos el subidón del Calderon, a esperar el sorteo de la Europa League con ilusión. Sí, tengo muchas esperanzas puestas en esta competición.

Termino con otra alegría para quien suscribe: la repulsa del Calderon a los ultras. El futbol seguirá siendo grandes sin la presencia de grupos de violentos y ayer presentí que la gente esta harta, con los abucheos unánimes cada vez que desde uno de los fondos se escuchaban ciertos gritos a favor del Frente Atletico. Y también hay que acabar con los insultos en las gradas. Se puede y estoy a favor de la campaña de Tebas. Yo pensaba que era imposible en España ver los bares y restaurante sin el humo del tabaco y lo hemos conseguido. Es cuestión de educación y el insulto forma parte de la violencia.

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La pregunta del millón de dólares: ¿A quién hay que comprar el CD Castellón?

Federico Olucha es un abogado castellonense curtido en mil batallas. Como profesional del derecho ha llevado un sinfín de causas de todos los colores. Y seguro que en muchas ocasiones, como sus colegas, deberá defender cuestiones no de su agrado. Imagínense, hasta Bin Laden, ideólogo del atentado a las Torres Gemelas, tendría derecho a disponer de un abogado.

El fútbol es diferente a todo y Olucha ya ha empezado a darse cuenta. En el caso del CD Castellón creo que se acentúa más la complicación. Ni con dinero en mano -claro no pagar una locura– es fácil ahora mismo adquirir el club. Parto de la base de que pagar por un club con un pasivo tan grande es mercantilmente ilógico. Aun así, la pregunta del millón es: ¿A quien hay que dirigirse para comprar el CD Castellón? No tiene una respuesta sencilla con el actual panorama. Por una parte, dos accionistas mayoritarios (37,5% cada uno), que han roto su relación, y que no han pagado un euro a los anteriores propietarios (Castellnou), con el inri de que sobre esa adquisición pende, además, una demanda por incumplimiento de contrato de por medio, con la amenaza de que pudiera el juez determinar la devolución de las mismas. Luego una sociedad (8,26% de Meydis SL) que se ha colado de rondón por una deuda impagada de Laparra; más otros paquetes de empresas de Castellnou ligadas a Blasco y Osuna; un 5% de Jesús Jiménez y un porcentaje similar de accionistas minoritarios. Añadamos al cóctel otra demanda judicial por delitos societarios contra Castellnou y un concurso de acreedores, sin acuerdo aún.

Es kafkiano, pero real. Es la situación del CD Castellón. Y con este panorama les puedo asegurar que un grupo de empresarios de la tierra hicieron un intento de quedarse con el club, pero acabaron huyendo porque este embrollo espanta a cualquiera. Olucha lo sabe y diseñó su estrategia para desenmarañarlo. Él se trajo a Castellón al inversor mexicano Manuel Lobato Blanco, convenciéndole de que era una buena plaza. Ahora, como profesional, ejerce de mediador en la compra. Yo no voy a entrar a valorar si esta es o no la mejor opción para el Castellón, porque nuestro trabajo es informar de lo que sucede, no ejercer de adivino ni descifrar sus intenciones. Pero el Castellón necesita una inyección de oxígeno en forma de dinero. Cruz ni tiene capacidad económica, ni tampoco ha demostrado lucidez de gestión. Es más, sus grandes partidas de ingresos no provienen de la gestión en su etapa, sino de derechos de formación de jugadores formados en la cantera y Aeroport de Castelló.

Para alcanzar una entente para comprar el Castellón hay que pactar hasta con el diablo, léase en versión albinegra Castellnou. No hay más, porque las acciones pueden volver a sus manos. También hay que contar con los actuales dueños Cruz y García. Y puede que con Meydis. Sumar el 50,01% no es tarea nada fácil.

Cualquier precio que se pague no es razonable porque su valor es cero. No sé que pasará al final si Olucha no logra la mayoría. Ni tampoco si decide comprar deuda y coger el poder en el proceso de liquidación, aunque este plan B es más más largo. Y tampoco si al final, todo se queda en el aire porque un nuevo candidato a la compra se cansa.

Y en el fondo, me da la impresión de hay gente que se siente feliz en el mundo suburbial de Cruz. ¿Tanto le quieren que le dejan morir? Y una cuestión, si hay una denuncia en marcha contra Castellnou, ¿que más da que estos exijan como condición que no se litigue contra ellos? Nadie va a paralizar la demanda de Sentimiento Albinegro. Nadie. Y yo, desde luego, espero que si son culpables, la ley caiga sobre ellos. Lo que si pido es que el CD Castellón no puede seguir así. Y creo que los políticos también son responsables de lo que sucede y me da igual que vengan elecciones, porque para mi el voto se juega durante cuatro años, no en seis meses. La falta de liderazgo es sonrojante. Pero ni con tanta inoperancia e inacción podrán con el CD Castellón porque son muchos los que velan por su vida. Llegarán tiempos mejores. Seguro. El Castellón no merece esto.

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El oficio del Valencia, el síndrome del área y la falta del plus Gio dos Santos

El derbi se marchó para Mestalla. Me niego a hablar de orgullo herido por la derrota del Villarreal o catalogarla de debacle. Uno siempre responde a sus propias convicciones e intenta analizar con frialdad todas las situaciones. Hoy me encantaría decirles que el Villarreal fue superior al Valencia o que la derrota fue producto de la mala suerte. Pero no lo pienso así y por ello solo les puedo contar que no me gustó ayer el equipo de Marcelino.

Hace una semana les contaba que el modelo de club que ahora funciona en el Valencia con la llegada de Peter Lim no me convence, porque lo veo artificial y peligroso cara al futuro. Sí, pero ahora su presupuesto duplica al del Villarreal y ha armado un equipo con futbolistas de caché y experiencia pese a tener casi 300 millones de deuda. Pero hoy tiene un plantel más potente aunque mantengo mi idea de que el futuro del Villarreal se presenta con menos dudas e interrogantes.

Ayer en el Madrigal, el Valencia tenía en el banquillo a un futbolista como Negredo que cobra 7.5 millones brutos y por el que el Valencia tiene una cláusula de ejecución de compra obligada por 30 millones de euros. Ese delantero y otros más que hoy juegan en Mestalla están fuera del alcance del Villarreal.

Nuno Espirito Santo apuesta por un modelo de fútbol en el que no es importante mandar en la posesión del balón. Y así sucedió ayer en el Madrigal, pero yo tuve la sensación de que el Villarreal no mandaba en el partido, pese a la desgraciada jugada de Trigueros.

Los gravísimos fallos en las áreas se han repetido demasiado esta temporada y a Marcelino se le han escurrido por el desagüe muchos puntos por el síndrome del área, basado en los errores en la definición y la falta de contundencia defensiva en esa zona. Y cuando se repite tanto es por algo.

La baja de Musacchio es vital, más cuando se une a la de Víctor Ruiz por la cláusula del miedo, curiosamente un defensa del que el Valencia se ha deshecho pagando el 50% de su nómina al Villarreal. Ayer fue titular Dorado, un central que llegó como refuerzo para subir y que no jugaba en el Betis. Son diferencias importantes con Otamendi y Mustafi (21 kilos los dos)

En el centro del campo, al Villarreal también le falta un poco de competitividad en las bandas, me refiero cuando se trata de medirse a rivales de primer nivel. Por supuesto, el equipo necesita que sus jugadores importantes den el plus necesario en citas como las de ayer. Me vuelve a preocupar el bajísimo rendimiento de Gio, porque es una de las estrellas de este equipo. Uche tampoco estuvo al nivel adecuado. La baja a última hora de Cani tampoco ayudó.

Dicho esto, creo que hay que no debemos caer en el mal de altura, que yo suponía curado tras el descenso. El Villarreal es lo que es y es mucho. No caeré en el derrotismo ni en el catastrofismo por una derrota con el Valencia. Creo ciegamente en el técnico y en la plantilla, pero también sé cuales son las limitaciones. Este equipo tiene crédito y madera suficiente para optar a pelear por una plaza en la Europa League. El domingo pasado salí tocado de Sevilla; ayer solo triste, pero hoy otra vez enchufado para la pelea. No se acaba el mundo. Todos debemos tener los pies en el suelo. Termino elogiando el fenomenal comportamiento de la afición amarilla en el derbi y al Valencia mi enhorabuena, pero tampoco han ganado el Mundial. Equilibrio.

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Villarreal y Valencia, dos modelos distintos para el derbi de la Comunitat

La Comunitat Valenciana ha vivido una catarsis digna de un estudio sociológico para una universidad americana. Ahora prácticamente solo nos queda el sol y en algunas ocasiones pienso que también está hipotecado. Hemos pasado de la exaltación de la riqueza más grandilocuente a ser una comunidad que se ha quedado sin varias de sus señas de identidad, fagocitadas por el despilfarro y la mala gestión. Se marcharon por el desagüe nuestros principales referentes financieros, arruinados por el farandulismo de personajes que abandonaron la vida pública sin responsabilidad alguna, los mismos que tejieron una faraónica radiotelevisión valenciana y le construyeron la tumba para que tuviera que ser enterrada, siendo Valencia la única autonomía sin televisión autóctona. Nos quedamos sin Fórmula 1, sin torneos de golf o despedimos para siempre la parafernalia de la Copa América.

Esta semana hemos estado a punto de perder el Open 500 de tenis de Valencia. Ha faltado el canto de un duro. En Castellón, condenados por el centralismo de la capital, poco hemos perdido, porque nunca tuvimos nada, solo migajas. Hasta que apareció el Villarreal y se dedicó a plantar cara al todopoderoso Valencia, equipo señera durante décadas de la Comunitat.

Y si faltaba algo para coger las puertas, también se largó la propiedad del Valencia CF con destino a Singapur. Y parece que, encima, todo el mundo se siente feliz porque Peter Lim haya desembarcado al estilo Mister Marshall en Mestalla. El tiempo siempre te da una respuesta aunque no le preguntes.

El domingo, El Madrigal vivirá el auténtico derbi de rivalidad de la Comunitat, aunque en estos momentos el Valencia ha perdido buena parte de su pedigrí autóctono. A nadie se le escapa el gran potencial y la historia del equipo de Mestalla. Siempre he dicho que con una buena gestión, ahora estaría peleando con Madrid y Barça de tú a tú. Pero claro, como también ha sido víctima de la misma fiebre del derroche y la locura de la megalomanía que en su momento movió a los gobernantes (¿?) de la Comunitat, el Valencia entró en la bancarrota con una deuda insostenible y dos estadios en nómina. Cualquier otro club valenciano hubiera desaparecido en las mismas condiciones. Al CD Castellón le dejaron caer sin piedad por una miseria. Nadie le rescató.

El Villarreal volverá a competir contra el Valencia con las armas de la sostenibilidad económica y con un equipo de gente muy joven que en un 50% han salido de sus categorías inferiores y las expectativas son que ese porcentaje crezca en un futuro.

El Valencia funcionará con otro modelo distinto, regentado por un empresario de Singapur y el más poderoso agente de futbolistas. Por millones, el Valencia es favorito. Pero el Villarreal tiene a su favor la juventud y un equipo de futbolistas identificados con un modelo.

Aquello de la Germanor pasó a la historia desde esa tarde de mayo del 2012 en la que Mestalla despidió al Villarreal con gritos de A Segunda, a segunda. El domingo se prepara en El Madrigal un recibimiento al Submarino como en las grandes noches europeas. El Villarreal es de los pocos referentes genuinos que le quedan a la Comunitat. El Valencia no lo tendrá fácil en un Madrigal que estará volcado con los suyos. El tiempo dará respuestas, pero entre el dinero de Singapur y la gestión de Miralcamp me quedó con Bruno, Mario, Moi, Trigueros… Lo tengo claro. Endavant.

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Urgente: Una ley de mecenazgo deportivo

La marca Castellón tiene un peso importante en cuanto a deporte se refiere. Entiendo como positiva la apuesta por el fomento de eventos deportivos de menor calado mediático y glamur que la Copa América o la Fórmula Uno. Siempre he defendido que el dinero público no debe servir para pagar al deportista profesional, pero sí para ayudarle a llegar a la élite. La teoría yo diría que es correctamente ética. Pero luego viene la realidad y no olvidemos que el espejo de los jóvenes y el motor que impulsa sus ilusiones y mantiene vivo su sacrificio es el emular a sus ídolos.

Es cierto que hay muchas cosas más importantes que el deporte y demasiados problemas que tienen prioridad. Pero también es cierto que hay muchos políticos para aportar soluciones al deporte de élite que no llegan. Si no existe dinero público, hay que fomentar la entrada del privado en la esponsorización de la élite.

España necesita de forma urgente una legislación que premie fiscalmente la inversion de las empresas en patrocinio deportivo y estimule la llegada de financiación al deporte.

La élite deportiva en Castellón se mantiene gracias al mecenazgo, en este caso no económico sino a base de horas y horas de esfuerzo y dedicación, de dirigentes modélicos como Luis García (Amics), Juan Vizcarro o Manolo Sierra (Peníscola), Raúl Alfaro (L’Illa-Grau), José Miguel Varrella (Volei Grau), Pepe Ortuño o Toni Escrig (Playas de Atletismo), Rafael Martí (Balonmano Castellón), Jorge Bellés (CT Castellón), Javier Sánchez Pastor (Playas)… y la lista, perdonenme los que omito, es larga y larga. ¿Que sería de Roberto Bautista, Sergio García, Pablo Herrera, por citar a algunos, sin las ayudas en su momento de Diputación y Ayuntamiento?

Algo falla cuando el Villarreal, que también tiene que sufrir para sacar adelante su presupuesto, se ha convertido en el principal espónsor privado del deporte provincial de élite. Solo Llaneza sabe la larga lista de peticiones que pasan por su despacho, casi lanzándole un SOS para poder seguir adelante. Hay casos que me tocan la fibra como el de Varella, que mantiene una lucha titánica para que su Volei Grau pueda competir con lo mejor del país. Siempre le digo que si tuviera disponibilidad económica, él sería uno de los primeros al que echaría una mano. Pero habría más, desde luego.

¿Qué aporta al Villarreal gastarse una fortuna en colaborar económicamente con L’Illa-Grau, Peñíscola, Playas de Castellón, Amics, Vila-real FS, becar a deportistas de la UJI o gente ya laureada como Sebas Mora, Pablo Herrera o Sara Sorribes? Desde luego, prestigio, pero retorno directo, escaso. El Villarreal tiene en mente continuar con ideas maravillosas como Units per la Esperança, el carné de abonado gratuito a parados, además de la atención médica a deportistas becados, entre otras. El deporte son valores. Compite y respeta, la solidaridad es tu victoria. Es el espíritu del Villarreal, una pequeña oenegé del deporte provincial, sin olvidar la nueva Ciudad Deportiva del Roda. El Villarreal no puede dar de comer a todos. Por ejemplo, el club tuvo que rechazar la gestión del Centro de Tecnificación Deportiva que se inauguró a bombo y platillo hace más de tres años en Vila-real y aún no funciona. Igual que no alcanza a subvencionar a todos los clubs. Es imposible. El deporte necesita una ley de patrocinio y mecenazgo. La vaca del Villarreal no da tanta leche. Y la pública está agotada por mala gestión.

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La silenciosa ayuda de Federico Castellano, administrador concursal del CD Castellón

Nadie predica mejor que la hormiga, y no habla (Benjamin Franklin).

No hay mejor antibiótico en estos momentos para el CD Castellón que la paz social y el silencio en su proceso concursal. El club sigue vivo, con achaques, pero detrás, insuflándole fuerza, se apila un cuerpo especial de miles de albinegros que velan y cuidan por su salud y su existencia con un cariño, sentimiento y amor que suplen la falta de recursos financieros.

Relativos al Castellón, he escuchado decenas de rumores y comentarios de todo tipo, con procedencia muy estereotipada. Siempre hay que prestar atención a todos pero a la vez separar el grano de la paja. En el turmix metí hace tiempo los que me llegaron de Federico Castellano, actual administrador concursal, para extraer mi propia conclusión. Uno de los que más me sirvió provenía de un importante empresario cerámico, buen amigo de quien suscribe, a quien éste ayudó con eficacia y discreción a superar un delicado concurso de acreedores. “Un tipo serio y profesional que hará todo lo que pueda para sacar adelante el Castellón”, me confesó. Sin duda, el vigilante del proceso concursal del CD Castellón ha ayudado mucho más de lo que pueda parecer a que este club, bandera y señera de la capital, mantenga las constantes vitales. A veces, sin hacer nada se hace mucho y el silencio es un amigo que no traiciona. Castellano no sabe de fútbol. Ni falta que le hace. Siempre ha sido consciente de la repercusión social y de lo que significa el Castellón.

Me consta, que ha mantenido un sinfín de reuniones con un variado espectro del tejido social de la capital y provincia, en busca de vida porque el club necesita cariño, pero sus arcas, sobre todo, dinero.

Les aseguro que ha hecho todo lo que está en su mano, y más, para buscar una solución al atolladero en que se encuentra la entidad, con el problema añadido de la difusa propiedad de las acciones del club, que tiene colgada un sinfín de interrogantes. Siempre con la negra sombra de Castellnou al fondo.

El dinero de Aeroport de Castelló, que recuerdo a los que quieren hacer política ventajista desde Valencia con las miserias del CD Castellón y no meten nunca el dedo en la llaga en sus propias y profundas heridas, debe invertirse con racionalidad sí, pero tiene que ayudar al ascenso. Castellano lo sabe. Otro punto clave para sacar adelante el concurso es el acuerdo con Bankia. Recuerdo que esa deuda proviene de una poliza adelantada al club por una subvención municipal de cuando Alberto Fabra era alcalde. El dinero se cobró del banco, pero el consistorio no la abonó por no cumplirse los requisitos exigidos para ayudas oficiales.

El apoyo del Ayuntamiento también es fundamental para el Castellón. En este caso, y lo matizo, siempre hacia la entidad, por encima de personas. El objetivo está marcado y debe ser meterse en promoción y llegar fuerte a ella. Hay tiempo para hacer un equipo potente con aspiraciones. Entiendo que la plantilla inicial se configuró con unas expectativas económicas que luego cambiaron con la llegada de los 660.000 euros del Aeroport. A Esteva le pido que la exigencia sea máxima. El futuro del Castellón está en juego. No me preocupa en exceso una derrota en Requena… de momento claro.

A la afición no le puedo pedir más. 3.500 abonados con lo que ha pasado alrededor del club, supone un buen ejercito de guardianes del grial albinegro. Y vuelvo al inicio, otro aspecto fundamental es la paz social. Cuantos menos profetas albinegros haya, más se hable de fútbol y cada cual asuma que solo es un aficionado que tiene que ayudar y no ponerse falsas medallas, más puro será el oxígeno en Castalia. Ahora, pese a la clasificación, vamos por el buen camino. He obviado nombres, he silenciado algunas cuestiones y me he centrado en hablar de lo único realmente importante y que tiene nombre propio: CD Castellón. Son muchos los que le quieren, son muchos los que le mantienen. No modifiquemos el rumbo… y apoyemos y sumemos.

(Manejar el silencio es más difícil que manejar las palabras. Georges Clemenceau).

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Sergio Asenjo va a poner a Del Bosque en un serio aprieto

Ayer, en el autobús que nos llevaba de la terminal del aeropuerto hacia el avión de regreso, José Manuel Llaneza nos recordaba a mi compañero Javi Mata y a quien suscribe que estaba en el hospital convaleciente de su operación y, en una de sus visitas, aconsejó a Fernando Roig Negueroles que Asenjo debía quedarse, costase lo que costase. Un buen portero es clave. Y en el Villarreal estamos acostumbrados a tenerlos de primer nivel como fueron Reina y luego Diego López. El consejero delegado sabía que, sí o sí, Asenjo iba a continuar. Lo tenía decidido en la gira asiática y así se lo hizo saber al propio jugador en Shanghái.

Yo empecé a conocer como persona a Sergio en China. Hasta entonces no habíamos cruzado más de dos palabras seguidas. Conozco y he conocido a gente de todo tipo en el fútbol. Siempre digo que nunca he pedido un autógrafo y que no idolatro con facilidad. Pero en Asenjo descubrí un tipo con un sentido común no habitual en el fútbol y con una claridad de ideas poco usual. Ha conocido la cara buena del fútbol, y la amarga en forma de lesiones, y ha encontrado en el Villarreal a su segunda familia. No tenía ninguna duda, pese a la dilación de las conversaciones, de que Sergio iba a jugar en el club. Negueroles también lo tenía claro, pero jugó sus cartas con habilidad en las negociaciones, velando por la economía de la entidad. Tampoco tengo duda de que si Asenjo es cada día mejor en gran parte se lo debe a Juan Carlos, que aprieta y aprieta en los entrenamientos. Sí, su buen amigo Juan Carlos, porque la competencia leal por un puesto no es incompatible con la amistad, y la relación de los dos porteros es excelente.

Asenjo no para de mejorar. Hoy es uno de los mejores de la Liga. Impecable bajo palos, pero yo destaco en su figura el dominio del juego aéreo, una de las facetas más difíciles para un guardameta. Considero una injusticia que Bruno no sea habitual en las listas de Del Bosque y creo que va a comenzar a ser también injusto que un porterazo como Asenjo no tenga sitio en la Roja. Y atentos a Mario, un lateral que defiende como pocos y que se permite el lujo de marcar goles como el de Balaídos, en el 90 y tras el tremendo desgaste en un partido en el que el Villarreal tuvo que sufrir. Todo caerá por su propio peso. Estoy seguro de que Asenjo será internacional de amarillo, siguiendo la senda de Reina y Diego López. Un chico de los que merecen la pena. Siempre positivo. Apostó por el Villarreal y ha ganado.

BUENOS GESTOS. La vida nos da golpes duros. Pero creo que no hay nada más doloroso que perder a un padre o a un hermano. Desgraciadamente, es una experiencia que he vivido y que te marca y te hace poner en importancia lo que realmente lo merece. Marcelino lo ha vivido esta semana con el fallecimiento inesperado en la mesa de operaciones de su padre. Sé que lo está pasando muy mal y el enorme esfuerzo que ha hecho para coger fuerzas y sentarse en el banquillo de Balaídos. De Vigo, me quedo con la imagen de los jugadores haciendo piña con su técnico tras el primer gol de Moi. Escenifica la unión de este vestuario de personas. No olvido tampoco el silencio sepulcral y respetuoso de Balaídos en el minuto de silencio en memoria del padre del entrenador del Villarreal, al igual que el caballeroso y cariñoso detalle de Eduardo Berizzo con Marcelino. El respeto ni se compra ni se vende, se lo gana uno con su manera de actuar en la vida. Buenos gestos. El fútbol también tiene muchas cosas bellas y gente que dignifica este deporte.