Sobre el Autor: José Luis Lizarraga

Descripción
José Luis Lizarraga, jefe de deportes de el Periódico Mediterráneo

Entradas por José Luis Lizarraga

0

El gen ganador de Roig y Marcelino

Me considero un privilegiado por haber podido vivir en directo el 98% de los partidos oficiales del Villarreal dentro y fuera del Madrigal en los últimos 13 años. He disfrutado de los mejores momentos con tres semifinales europeas y el último subcampeonato de Liga de un club fuera del duopolio reinante (Barça y Madrid). Pero los dos últimos años han sido de un sufrimiento sublime. Curiosamente desde las lágrimas ha sido cuando he visto crecer con una fuerza descomunal el sentimiento por el Villarreal como quedó demostrado el sábado en el Madrigal.

Nunca he perdido la fe en el Volveremos. Ni en los peores momentos, porque confiaba en la reacción de Fernando Roig y en la destitución de Julio Velázquez junto a la llegada de refuerzos. El presidente se equivocó con un técnico novato y dilató su despedida, pero lo hizo porque creía ciegamente en sus ideas, las mismas que han llevado al Villarreal a ser admirado y respetado en todo el planeta fútbol.

No oculto mi profundo respeto por un hombre con el que puedes reñir y a la hora darte un abrazo cariñoso porque en la vida siempre atiende al dictado de su corazón y de un instinto especial. Sé que el último año ha sido un sufrimiento constante para un ganador nato como él. No pudo estar en Alcorcón porque el médico le aconsejó que no viajara. Días atrás había sufrido un ligero desvanecimiento, producto de los nervios. Pero no se asusten porque su salud, afortunadamente, sigue siendo de hierro. Fernando Roig no es un hombre de palabra fácil, pero no le hace falta porque siempre sabe hacer llegar a la gente su mensaje desde el corazón. El jueves le escuché en Ràdio Vila-real, en una entrevista de mi buen amigo Javi Mata. Me quedé con muchas cosas, pero me llegó que pidiera a su afición que apoyara fielmente a su equipo y se olvidara de menciones innecesarias a otros clubs de la provincia, en clara referencia a los gritos de un pequeño sector de la grada en contra del Castellón. Lo agradecí enormemente porque yo nunca oculto, ni ocultaré, mi cariño por el CD Castellón con el que aprendí a amar el deporte desde niño, igual que mi sentimiento por una entidad verdaderamente especial como el Villarreal. Igual que yo siempre eligí el camino de ser pro y no anti. Aprecio su valentía y su respeto.

Siempre entendí que era un hombre con carisma. No recuerdo ningún presidente que sea capaz de bajar al césped a pedir perdón a su afición después de un descenso, o meterse a pie de campo con el partido en marcha aquella tarde contra el Celta, cuando el Villarreal se quedó con 10 y perdía 0-1. Su equipo remontó y salvó la categoría. Sólo él es capaz de acercarse a los dos goles del Madrigal a agradecer a la afición su apoyo. Nadie más que Roig se atreve a expresar su contrariedad porque la grada silbó al equipo o al técnico.

El descenso fue muy duro para todos. Pero desde ese sufrimiento se está edificando otro gran proyecto. El sábado, con Pellegrini en el palco, me acordé de lo que es un buen entrenador. Roig lleva tiempo buscando un nuevo Pellegrini y pienso que lo ha encontrado con Marcelino. Valverde podía haber sido el relevo ideal pero llegó en un mal momento y le hicieron la cama en su misma casa. Cada uno con su filosofía y su estilo, pero yo me siento plenamente identificado con este asturiano sencillo pero con una raza especial. No creo que sea cuestión de coincidencia en las raíces. Ni mucho menos. Estamos hablando de otro ganador nato que vive su profesión con intensidad y corazón. Les decía hace una semana que le vi esbozar lágrimas en Alcorcón. El sábado observé cómo celebraba con una pasión especial el 2-1. Me encanta la gente que habla claro y mira a los ojos y no se esconde en discursos vacíos de contenido. Marcelino también es capaz, como el presidente, de decir que no le ha gustado que la grada chille a uno de sus jugadores. Seguro que se equivocará muchas veces y yo tampoco me esconderé para ofrecerles mi punto de vista sobre sus errores, pero yo quiero gente como Marcelino y Fernando Roig en mi equipo. Siempre. Hoy estoy satisfecho, contento e ilusionado con el Villarreal. Sí, pero todavía no soy feliz, porque la felicidad llegará el día en que se culmine el Volveremos. Aún quedan tres finales. Y sufrimiento y seguro que muchas lágrimas. Mil millones de gracias a los 20.000 aficionados que me hicieron vivir una noche mágica el sábado. #Volveremos. Con una afición así, seguro.

0

Gestos, emociones y sentimientos

A partir de hoy llega la hora del CD Castellón. Es el momento de que las camisetas albinegras sean protagonistas. Es el instante de que todos los que se emocionan cuando escuchan el pam, pam orellut se sientan orgullosos de ser del Castellón aunque sea en Tercera. Pienso que no es necesario querer al Castellón más que nadie. No, solo hace falta querer. Es más que suficiente. El albinegro del año tiene que ser el estadio Castalia lleno de banderas y camisetas del Castellon. Y lo digo porque en este concurso permanente de ser el que más, siempre ha salido perdiendo el mismo, el CD Castellón.

No voy a participar ni colaborar en guerra alguna que aparte los focos del césped. Y desde ahora trabajaré para que Castalia bata el récord de asistencia a un campo de Tercera en la promoción de ascenso. No sé si será posible apagar definitivamente la lucha sin sentido que se libra en determinados foros. No entiendo la batalla de albinegros contra albinegros, porque la situación del club es tan delicada que se necesita que todos le presten su afecto y cariño innegociable. Me consta la gran labor de Fedpecas por avivar la llama del albinegrismo. Soy consciente del cariño demostrado por Sentimiento Albinegro y pongo en el mismo saco al Fórum 1922. Ahora es el momento del Castellón. Aún espero que pueda ser campeón, aunque la empresa es difícil. El triunfo en La Nucía garantiza el subcampeonato.

Siempre me quedo con los gestos más insignificantes porque radiografían muchas cosas. Ayer se produjo uno de ellos. El Castellón había logrado su objetivo de jugar la promoción y Pedro Fernández Cuesta fue rápidamente a la zona donde los discapacitados físicos ven los partidos. Allí estaba mi buen amigo César Gimeno en su silla de ruedas. El abrazo entre ambos escenifica cariño y amor por el Castellón. Pedro ha sido este año más un padre de familia que un entrenador. Su éxito ha sido dirigir a una pandilla de amigos más que un equipo. Jóvenes que se ha sentido importantes con la camiseta albinegra a pesar de que ello no les permite vivir de su pasión. Han sido mucho más profesionales que astros de Primera con sus nóminas de 600 y 700 €. Es la hora del Castellón. Más que nunca pam, pam orellut.

 

LÁGRIMAS EN ALCORCÓN. El Villarreal nos hizo llorar hace siete días. La derrota ante el Elche nos dejó tocados. Ayer volvimos a llorar, pero de alegría. No sé si podremos soportar un mes con la tensión con la que vivimos el partido de Alcorcón, pero sí sé que el Villarreal ha llegado al corazón de mucha gente. Lo noté en la alegría de un examarillo como Jaime Ramos que sufrió como los 350 aficionados que se pegaron un madrugón de miedo. Lo sentí en el abrazo que me dio el portero de moda de la Liga, Diego López, tras el partido, tan contento como si hubiera saltado al campo. Su efusividad y afecto con Bruno y su alumno aventajado Juan Carlos (vaya porterazo) me erizó la piel. Lo percibí en los mensajes de mi cuenta de twitter @josellizarraga y en las numerosas llamadas, whatsapp y mensajes en mi teléfono. Cariño y sentimiento por el Villarreal.

Por la alegría del triunfo, ahora no me acuerdo del mal rato que pasé con mis compañeros y amigos Toni Alegre y Javi Mata. La pasión de la celebración del 1-3 en la radio encendió los ánimos de varios aficionados que no respetaron nuestro trabajo, como yo comprendí hace siete días los gritos de euforía en la zona de prensa del Madrigal de aficionados y periodistas ilicitanos. Y les cuento que me costó contenerme al ver como un tipo como Marcelino tenía los ojos húmedos media hora después del final. Ahora, disfrutemos y carguemos pilas para meter 15.000 personas, como mínimo, en el Madrigal este sábado ante el Girona. Otra final. Más sufrimiento. Esta noche descargaré tensiones en la Xulla con mis amigos de Celtic. Todo no tiene que ser sufrir. Yo sigo a la mía, con la misma fe que aquel fatídico 13 de mayo de 2012… #Volveremos.

1

Los ‘sobres’ del fútbol español

Recuerdo, con gran disgusto, una desagradable discusión en Gijón, hace 10 meses con motivo del Sporting-Villarreal, con dos personas afines al club amarillo. Eran momentos de nervios porque estaba en juego el descenso y ya se olía que podían haber circunstancias extrañas con los directos rivales. Ambos pretendían que quien suscribe, y los medios de comunicación, denunciásemos lo que estaba pasando en la Liga, a colación de unas declaraciones de Tebas, en las que aseguraba que tenía constancia de graves irregularidades respecto a la pureza de la competición. Mi contestación fue contundente: para denunciar hacen falta pruebas, porque sin ellas no existe posibilidad alguna de que prospere un proceso judicial. Y la policía lleva mucho tiempo siguiendo a determinados personajes con escuchas telefónicas y otros procesos de investigación y no ha logrado aún cazar a los que adulteran la Liga con la circulación de sobres cargados de billetes, aunque por las cantidades, y pese a la existencia de los billetes de 500 euros de Rubacalba, hacen falta maletines. Ni una escucha telefónica, relacionada con la financiación irregular de los partidos políticos, que desvelaba la compra de un partido sirvió para algo.

Hace unos años recibí en la redacción de Mediterráneo la llamada de un conocido dirigente de un club provincial de Tercera en la que me pedía que hiciera público el intento de compra de un partido que había sufrido su club. Le dije que no había ninguna problema, pero necesitaba sus declaraciones. Se negó en rotundo porque no podía demostrar la llamada. Es evidente que si él no quería salir a la luz, no se podía acusar al club X de intento de amaño de un partido, porque la querella por difamación estaba asegurada y, por supuesto, el juez le iba a dar la razón al denunciante. Pocos meses después, un entrenador provincial me puso en antecedentes de una situación parecida, pero chocamos contra el mismo muro: la falta de pruebas.

Tengo constancia de que en Primera también se han arreglado partidos. No puedo dar nombres, solo contar confidencias. Hace unos años, se llegó a la última jornada con un enfrentamiento entre un club que se jugaba entrar en Europa y otro cuya clasificación era cómoda. En los preámbulos se intentó arreglar el empate, que servía al equipo con aspiraciones. Pero no hubo acuerdo en la cantidad. El encuentro comenzó sin pacto. Pero con el balón en marcha llegaron los nervios. Al descanso, las partes acordaron las tablas por 600.000 euros. Efectivamente, el partido concluyó con igualada y el equipo pagador en cuestión –uno de los habituales en estos jaleos en las últimas temporadas– se clasificó para Europa. El pago se hizo en la habitación de un hotel de Madrid. En otra línea están los pactos entre equipos al inicio de la Liga de hacerse el favor si en las últimas jornadas uno necesita los puntos y el otro no. Ha habido verdaderos especialistas en este arte.

La pasada temporada, el segundo entrenador de un equipo entró en la penúltima jornada al vestuario de su rival para intentar pactar un resultado favorable si durante el partido los enfrentamientos en otros campos facilitaban un posible empate, que podía servir a ambos. El equipo que ofreció el arreglo amistoso acabó ganando el choque cuando ya le servía el punto.

Me consta, porque así me lo han contado, que la temporada pasada los jugadores de un equipo que luego descendió de categoría en el fútbol profesional expusieron a su presidente sus sospechas de que se estaban comprando partidos y el peligro que suponía. El presidente en cuestión se negó en rotundo a entrar en el juego y dio orden taxativa de que nadie moviera ficha. Había que salvarse por lo deportivo. Su club pagó cara su honradez con el descenso. Y el pasado viernes Marcelino advertía que no las tenía todas consigo con lo que pudiera pasar en el tramo final. Yo me acordé de mis vivencias, de aquella discusión dolorosa en Gijón y de la impotencia que siento con lo que pasa en el fútbol español. La corrupción es una de las lacras de una sociedad, porque se extiende a todos sus ámbitos. Es como la carcoma que acaba carcomiendo una poderosa estructura hasta convertirla en polvo. Les había prometido contarles mis vivencias, pero no puedo poner nombres, aunque sé que ustedes son muy inteligentes y los pondrán. ¡Qué asco!

3

La saga de grandes porteros del Villarreal

Los entrenadores saben que desde la meta se cimienta un gran equipo. El Villarreal ha cultivado en su etapa contemporánea una gran cultura de porteros. El Madrigal ha sido una universidad de primer nivel para cancerberos que eran promesas en ciernes. El primero de esa saga de ilustres fue Molina, cedido por el Valencia en la temporada 93/94 y que alcanzó luego la internacionalidad. El árbol genealógico de notables arqueros continuó con Palop, un hombre que fue muy querido y admirado en Vila-real por su carisma y también por ser uno de los armazones del bloque que logró el primer ascenso a Primera. Dos años en El Madrigal sirvieron para relanzar su carrera y llegó a ser un fijo en las convocatorias de la selección española. Llaneza se fijó posteriormente en un joven que empezaba a despuntar en el Osasuna: López Vallejo, uno de las claves del segundo ascenso a la Liga de las Estrellas.

El Villarreal empezó a experimentar un crecimiento vertiginoso como club. Por aquel entonces, Roig ya empezaba a visionar un proyecto que aspiraba a pelear por Europa. Había que apostar por un gran portero. Víctor Muñoz aconsejó el fichaje de Valdés, allá por el 2002, cuando era una de las perlas de la cantera del Barça. La cesión estaba a punto de cerrarse, pero Van Gaal depositó su confianza en el jovencísimo arquero y se rompió el acuerdo. El siguiente objetivo pasó a ser Reina, otra promesa de La Masia que entonces competía con Valdés por hacerse un hueco en el primer equipo. No fueron fáciles sus inicios, pero con confianza, sus errores y titubeos iniciales sirvieron para hacerle fuerte y convertirle en un portero impresionante. El Villarreal acabó comprando sus derechos al Barcelona y luego firmó un traspaso con el Liverpool, que fue posiblemente la gran primera venta de un club que se calificaba a sí mismo como no vendedor pero que luego consiguió operaciones con pingües beneficios. Su brillante carrera en la Premier y en la selección empezó en El Madrigal.

Después, la portería amarilla pasó por una pequeña crisis. Tras la salida de Reina, la apuesta por Barbosa y luego por Viera no fue exitosa. El club rectificó y se fijó en la cantera del Madrid, pagando seis millones de euros por el suplente de Casillas. Diego López explotó en Vila-real su enorme potencial y también llegó a la internacionalidad vistiendo de amarillo. Los grandes de la Premier le siguieron durante mucho tiempo, pero se rechazó oferta tras oferta. Hoy es el titular de Mourinho.

El descenso a Segunda A provocó un cambio radical y un replanteamiento económico que desencadenó en la salida del gallego. Negueroles decidió que la portería se la disputarían Juan Carlos y Mariño, dos jóvenes con enormes cualidades. Y de la dura competencia entre ambos, la portería del Villarreal ha salido ganando por goleada, auque la expresión no sea adecuada para el caso.

Juan Carlos se ha convertido en el mejor portero de Segunda A en esta temporada y un hombre vital que ha salvado muchos puntos. El de Calvià ha demostrado personalidad y mucha fortaleza mental para salir potenciado de las críticas y los silbidos -para mí, muy injustos- de un sector de la grada en sus inicios. Ha sido una de las agradables sorpresas. Vive los partidos con intensidad y se siente plenamente identificado con su club, dotado de una gran calidad técnica y que ha sabido superar el inconveniente de medir solo 1,80 de altura, cuando el fútbol vive la moda de los porteros altos. Ha demostrado que es un porterazo como la copa de un pino.

Es el último heredero de una tradición de grandes metas del Villarreal en la que también incluyo a Mariño, cuyo único problema ha sido tener delante a un ganador nato y un futbolista de raza. Juan Carlos ya ha logrado dos ascensos, pasando por la Segunda B con el filial. Le falta el ascenso a la Liga de las Estrellas con el primer equipo, pero está seguro de que llegará.

0

Los sueños de Marcelino, Cuesta y Ten

MARCELINO NO ES UN MILAGRERO. El día en el que el Villarreal descendió, un aficionado se dirigió a mi en los aledaños del Madrigal y me dijo con lágrimas en los ojos que no se lo creía: “Yo te leía y veía tan seguro de que nos salvábamos que estaba convencido de que el Villarreal se mantendría”. Me quedé mudo y sólo acerté a contestarle que yo tampoco lo acaba de asimilar. Me costó muchos meses digerir el descenso. No le pude explicar que con lo que no contaba era con algunos factores externos. Algún día les relataré alguna que otra experiencia al respecto, aunque no podré dar nombres, porque no tengo pruebas. Hoy, casi un año después, no sé si será porque soy un optimista convencido también estoy seguro de que el Villarreal regresará a Primera. Lo escribí aquella noche fatídica en este Directo y en Mediterráneo titulamos Volveremos cuando todo el mundo lloraba por el descenso. La campaña caló y tradujo al valenciano con el Tornarem. Luego la desesperación caló en la gente. Se cometieron muchos errores, pero se rectificó tarde pero a tiempo. Siempre les dije que Roig Negueroles fue clave en la reactivación desde esa posición de oscurantismo que a él le agrada y que a mi me desespera, porque pienso que la política de comunicación del Villarreal es de Regional. Hoy todo el mundo ha recuperado la ilusión. Marcelino no es un hechicero ni un curandero que obra milagros. Sólo un tipo que trabaja. Y no me olvido de sus ayudantes Rubén Uria e Ismael Fernández, dos fenómenos. No se casa con nadie, me lo ha demostrado y eso es algo que yo valoro en un profesional. El caso Uche es un ejemplo. Ha sabido estimular la competencia en el plantel y cada día que pasa llega un refuerzo. Canteros, Mario, Cani, Gerard son exponentes de lo dicho. La clave es, además de haber recuperado el olfato goleador, la solidaridad y el trabajo defensivo. Luego, espectacular Asterix Perbet, gran responsable de haber traído la pócima del gol. Ha dejado en evidencia a quienes ningunearon su fichaje por venir de la liga belga. A mi que había visto varios vídeos de Perbet y me gustaba, también me ha sorprendido su gran capacidad de trabajo fuera del área. Ahora espero una invación amarilla en Murcia. Este Villarreal es de lo mejor que he visto en los últimos años en el Madrigal. #Volveremos.

LOS DISCIPULOS DE PEDRO. Sueño también con la vuelta del Castellon al fútbol profesional. Sí, dije bien, aunque para ello es imprescindible dar el salto inmediato a 2ª B. Hoy solo hablaré de fútbol. Gran parte del éxito es de Pedro Fernández Cuesta. El padre de los niños de Castalia. Me pareció una falta de respeto cuando se le criticó sin sentido por la derrota ante el Borriol. Sí, Pedro es amigo íntimo del golfista y presidente del Borriol, Sergio García. ¿Es un delito? Y seguro que hará lo que pueda por su amigo, como cualquiera lo hace con los suyos, pero de ahí a dudar de su profesionalidad me parece hiriente. Pedro ha trabajado mucho tiempo sin cobrar su salario en el Castellón. Dos años si no me equivoco. Cruz le nombró entrenador porque era la opción más funcional y barata, ya que es un hombre en nómina del club. Él lo sabe y yo se lo cuento. Me encantaría que completara su gran trabajo dejando al Castellón como campeón del grupo. Y no é lo que daría porque estos chicos subieran a Segunda B en el campo. Fernández Cuesta, y no me olvido de Emilio Isierte y Pepe Heredia, merecen mi respeto. Ellos han demostrado que son del CD Castellón. #todosconelcdcs.

LA PROEZA DEL AMICS DE TONI TEN. El seleccionador nacional de baloncesto, Juan Antonio Orenga, dice hoy en Mediterráneo que Castellón lo tiene todo para tener un equipo en ACB: pabellón, afición, población y una emergente universidad. Estoy de acuerdo, pero le falta dinero. La gente del Amics sabe lo que cuesta cada año sacar adelante su modesto presupuesto. Sin ir más lejos esta temporada los gastos del club en LEB Plata suben a 280.000 euros y, de momento, solo han recaudado 240.000. Todo ello, teniendo en cuenta que Toni Ten dirige un plantel con uno de los tres presupuestos más bajos. Esta misma semana el equipo viajará a El Prat en coches particulares y seguramente sus comidas serán a base de bocadillo y coca cola. Esa ha sido la dinámica de toda la temporada. No hay más. Pero el sábado metieron a más de 2.000 personas en el Ciutat. Hay afición y cantera como demuestran Roger Archilés, Sales, Alberto Fernández y Héctor Barrera. Con cantera y humildad también se puede subir a LEB Oro. Es la receta del Amics y su gran tesoro. #aporelascensodelamics.

0

Castalia busca su ‘fumata blanca’

La Iglesia católica nunca tendrá una mejor foto para lavar su imagen y vender una nueva cara a sus fieles que la de Benedicto XVI y Francisco dándose un abrazo en Castel Gandolfo. Sea uno practicante o no, la foto de los dos papas vivos que el Vaticano manda al mundo merece ser ejemplo de los estudios de mercadotecnia. El catolicismo ha salido fortalecido tras varios escándalos que tambalearon sus pilares. No solo es cuestión de fe, en este mundo, los gestos siguen siendo importantes.

Siempre que me siento para escribir este Directo, solo trato de ofrecer mi punto de vista. Luego cada cual extrae sus conclusiones. En estas líneas he expresado mi sensación de que Cruz -en sentido metafórico- era un empleado de Osuna. Entiendo que es evidente que no está en la nómina de las empresas de quien, hasta que no se le paguen sus acciones, sigue siendo, virtualmente, el máximo accionista del Castellón. Y, claro, aún no ha cobrado un euro por este trasvase, aunque para mí deberían ser cedidas a la ciudad. Somos muchos los que esperamos la fumata blanca en Castalia. Sí, los que no queremos creer en falsos papas salvadores del albinegrismo. Nos han engañado demasiado y, por ello, es prudente estar muy alerta, que no en contra.

Siempre he dispensado un trato igual a todos los que se han sentado en la silla papal del Castellón. Era, para quien suscribe, un ejercicio obligado de fe, pero no de servilismo. Recitar la lista de fracasos es doloroso. Y, por supuesto, también me he equivocado en algunas de mis reflexiones. Mi estimado y maestro Chencho me enseñó que el error menos grave, es la rectificación.

De Cruz he dicho que me causaba buenas vibraciones y que veía brotes verdes en su gestión, pero siempre le advertí que en mí tendría un gran apoyo y un vigilante atento. La temporada llega a su fin y no ha cumplido con gran parte de sus promesas lanzadas a los cuatro vientos, lo que me hace desconfíar. No puedo entender que acuse a Miralles por una presunta malversación de 100.000 euros y no haya oído nunca nada en contra de Osuna, solo que no ha encontrado irregularidad alguna de su paso por el Castellón. Es posible, no lo dudo, pero si asegura que ha habido un expolio de las arcas, yo le digo que no creo en Blancanieves ni en los 7 enanitos. ¿Son todos ingenuos? He visto indicios de irregularidades de anteriores gestores, pero el secreto profesional de quien puede aportar documentación impide sacarlos a la luz a no ser que el juez lo exija.

He alabado ponderadamente la gestión de economía de ama de casa de Cruz, pero vivo con la angustia de no saber el futuro del Castellón y hiere el corazón verlo en 3ª. Lucharé para que no sea así, aunque sufra descalificaciones o me quede solo. Estoy acostumbrado. Lo viví con Blasco, quien usó el brazo armado de un senador para callarme. O con Jiménez cuando recibí acoso en las redes y amenazas anónimas. Por ahora ni auditoría, ni asamblea, ni pacto con Seguridad Social y Hacienda…

Si uno repasa la Ley Concursal, observa que el Castellón tendría que haber ido posiblemente a concurso culpable. Pero si uno lee el artículo 164, se asusta: “Los administradores (actuales y los que hubiesen sido en los dos últimos años) responden personalmente del pago de sus deudas cuando el concurso sea calificado como de culpable o bien no haya bienes suficientes para responder de las deudas, si no disolvieran y/o instaran al concurso estando obligado a hacerlo”. Si se presentan el concurso dos años después de la salida de Castellnou2005 como administradores, éstos quedarían eximidos con la Ley Concursal en mano de la responsabilidad de responder con su patrimonio. Ustedes sabrán entenderme. Y eso lo sabe muy bien Cruz. Si tiene que ir a concurso, que no se dilate. No somos tontos…

A Cruz le pido que demuestre que tiene un proyecto y sus manos están limpias de vestigios del pasado. Y me dio mucha pena que el jueves, en una bonita fiesta del fútbol en Castalia por el 90º aniversario, la entrada fuera tan pobre. Yo les aseguro que hay muchos más albinegros que los 2.500 que fueron al campo. Algo falla. Yo sigo creyendo en el Castellón, pero sigo viendo fumata negra. Nada me gustaría más que mis sensaciones actuales fueran erróneas. Ojalá Cruz sea nuestro Papa y Osuna solo un expropietario.

Etiquetas:
0

Blancanieves y los siete enanitos

El CD Castellón se encuentra en quiebra económica. Con una deuda que multiplica, posiblemente, por cuatro su capital social y con una expectativa de negocio inexistente en 3ª División para poder amortizar, tan siquiera, los intereses que generan sus números rojos, el futuro no se presenta halagüeño. Todavía no conozco el plan de David Cruz, utopías o buenas intenciones al margen. No es culpable de la mala gestión, ni mucho menos, pero debe demostrar que no ha cogido las riendas para poner en valor el CD Castellón, como si fuera un empleado de Osuna, con el fin de que se puedan sacar las últimas gotas de leche de la teta de la vaca. No basta con desmarcarse verbalmente, son necesarios los hechos.

De momento ha realizado una prueba de buena gestión de economía doméstica, igual que hacen todas las amas de casa cada mes. Ingreso 100 euros y me gasto 95. Está bien, denota seriedad, pero no es suficiente para reflotar el club. Una cosa es sobrevivir en Tercera y otra buscar el futuro en el fútbol profesional.

Dejaré de lado la tardía convocatoria de la junta de accionistas o la auditoría más larga del mundo todavía no entregada, igual que aparco para otro día los temas de Seguridad Social y Hacienda, teniendo claro que el CD Castellón camina hacia el concurso, amén de algunos aspectos de la denuncia contra los anteriores propietarios. Ya habrá tiempo para analizar.

No obstante, quiero que tengan claro todos los que han estado relacionados de una u otra manera con el CD Castellón que no creo en los cuentos de hadas ni en que todos ellos son ingenuos y cándidos como Blancanieves y los siete enanitos. Esta semana escuchaba a uno de los socios de Blasco, apoderado de una empresa que facturó a la entidad albinegra por algo que desconocemos y con unas cifras sorprendentemente altas para un club que presumía de austeridad. Era, y es, apoderado de dicha empresa y asegura que no sabía nada de nada. Y así llevo tiempo oyendo las mismas cantinelas a demasiada gente que ha estado con un cargo importante en el club. A todos los han engañado, pero existen facturas emitidas por sus empresas que incitan a la sospecha.

No puedo aportar pruebas porque me haría falta una orden judicial para reclamarlas y el secreto profesional es sagrado, pero he visto anotaciones de facturas muy elevadas que se pagaron a varias empresas de exconsejeros albinegros. Y no entiendo cómo se pueden facturar más de 100.000 euros por algunos servicios que no sostienen tales emolumentos. Más cuando se justificaba que no podían pagarse nóminas elevadas a los futbolistas. No se subió a Primera por no fichar en invierno y se bajó a Segunda B por no reforzar el equipo. Para eso no había dinero pero para pagar a una firma de asesoramiento jurídico más de 100.000 euros sí. Y eso es insignificante. Existen muchas más facturas que chirrían emitidas por amigos del Blancanieves jefe, aunque eso es trabajo del juez y Cruz debe colaborar. En esta triste historia del Castellón todos quieren ser Blancanieves y parece que hay muchos enanitos, no solo siete. Desgraciadamente puedo asegurar que no creo en ningún alma cándida, porque han dejado al Castellón en los huesos. Al señor Cruz le digo que aún no me ha dado motivos para fiarme de él, sí de su trabajo de ama de casa. Eso no se lo discuto, pero no le veo con capacidad para hacer progresar el negocio porque no soy tan ingenuo como algunos políticos importantes que le han prestado públicamente su apoyo. No obstante, les pido a todos que vayan el jueves a Castalia para celebrar el 90º aniversario con la visita del Valencia, al que agradezco su apoyo. El Castellón está por encima de todos. Yo ni en contra ni a favor de Cruz, solo con el CD Castellón.

Todos insisten en su inocencia, a toda costa, aún si ello significa acusar al resto de la raza humana y aún al cielo (Albert Camus).

Etiquetas:
0

El Villarreal ficha refuerzos de Primera con mentalidad de Segunda

El Villarreal ha acertado de pleno en los fichajes de invierno, igual que casi no dio una en verano. Me ha sorprendido la mentalidad de los que han llegado en enero. Jugadores de Primera que han sabido mentalizarse de que están en Segunda. A Jonathan y Farinós les conocíamos, pero no por ello ha dejado de impresionarme su aportación. El caso de Dorado es el del típico jugador de equipo que tanto me agrada. Discreto y profesional, al estilo del club. En cuanto a Perbet, le considero un delantero mejor aún de lo que esperaba. Es un fichaje de los que lucen a la secretaría técnica.

De Aquino ya hablamos bastante ayer. Solo añadiré que es un pedazo de futbolista. Falta Juanma, que ha llegado para hacer fondo de armario. Pleno al 15. Y es que ya había empezado a perder la fe en Antonio Cordón. Ya saben que siempre digo lo que pienso para alabar y para criticar. En verano, suspenso; en invierno, matrícula. Y en junio… a Primera.

0

Marcelino ‘tunea’ al Villarreal

El Barça de Guardiola y la Selección española se han identificado como el modelo ideal del buen fútbol. Y es evidente que el honorífico título de garantes del espectáculo se lo han ganado con justicia. Pero existen otras formas de jugar bien a este deporte acuñando un estilo diferente a la Biblia del Barça. Como el gusto es una cuestión que atiende a criterios subjetivos, existe también mucha gente a la que el movimiento cansino del balón le aburre y prefiere otro estilo. Posiblemente el fútbol también atiende a las modas, como el vestir, la cultura o los hábitos de la sociedad o la política. A mi particularmente me entusiasma el fútbol de la Premier League por su dinamismo y verticalidad, igual que también he disfrutado con el fútbol de Francia en su momento, España o el Barça o otras corrientes. No existe una patente del jogo bonito.

El Villarreal de Pellegrini también forma parte del museo de mis recuerdos del buen fútbol. Durante un lustro, el Madrigal ha disfrutado con un juego de alta escuela, acuñado por una ideología futbolística muy marcada y un estilo propio que distinguía a la marca Villarreal. El gran error, posiblemente, ha sido querer mantener al pie de la letra esa filosofía, cuando Pellegrini ya no era el entrenador y, lo más importante, no se contaba con los jugadores adecuados para ello. Valverde percibió que había que cambiar, pero tuvo que luchar contra enemigos que estaban en su propia casa. Después se ha ido dando tumbos en la idea de conservar el santo grial del pellegrinismo, en ausencia del gurú de la corriente. Y después de intentos baldíos y experimentos fracasados como el de Velázquez, llegó Marcelino. Por fin un entrenador con las ideas claras, apegado al suelo de la realidad y, lo más importante, al que han dejado ejectuar su idea. El éxito de Marcelino es que ha logrado tunear al Villarreal. Este equipo juega muy bien al fútbol pero de una manera diferente. Explota el fútbol por las bandas, con una transición más rápida, pero también toca el balón con criterio cuando es necesario. Presiona, muerde y compite como en las mejores épocas de Pellegrini, pero de forma diferente. Jugar el balón desde el área pequeña ya no es una obligación. Ha vuelto el rigor táctico y se ha recuperado la figura del futbolista líder que ahora asume Farinós. Hasta se cuenta con una estrella: Javier Aquino. Reconozco que tenía mis dudas con el mexicano. No lo había visto, pero me describían un perfil que me recordaba a Jefferson Montero, Matías Fernández o la cara de Míster Hyde de Hernán. No se parece en nada. Trabaja en defensa como el primero, asocia bien con sus compañeros, hace kilómetros y kilómetros, y es letal en el uno contra uno y su endiablada rapidez. Apunta maneras de crack.

A mi este Villarreal me ha vuelto a enganchar con partidazos como el de Guadalajara, Hércules, Córdoba o ayer ante el Sporting. Les decía hace unas semanas que el Villarreal volvía a ser el Villarreal, ahora espero que el Madrigal vuelva a ser el Madrigal con un mejor color en sus gradas. El Volveremos es cosa de todos.

MI HOMENAJE AL BUITRE. Una fastidiosa neumonía me impidió estar en la despedida de mi estimado Ernesto Bonet, el Buitre. Seguro que él lo entenderá. Echaré de menos su bombo y sus visitas a Mediterráneo para llevarme sus modestos, pero a la vez cariñosos regalos que guardo en mi cajón. Aún recuerdo su pesar por no poder estar en Castalia animando a su Castellón por una diferencia de criterios con la directiva de turno. Siempre le decía lo mismo: El Castellón está por encima de todos. Le convencí y regresó a Castalia. El silencio de su bombo será demasiado ruidoso para mí. Espero que David Cruz tenga la feliz idea de dedicarle la puerta de uno de los goles del estadio Castalia al Buitre. Mi más sentido pésame a su hijo Ernesto y a la familia. Hasta luego, Buitre. PPO.

0

El Castellón pide ‘café para todos’

El CD Castellón vive su futuro en dos mundos paralelos. En el vestuario de Castalia se respira una realidad idílica, cercana a aquella que se tejía allá por 1922, cuando vio la luz. Fernández Cuesta, al lado de un viejo rockero de los tiempos gloriosos como Emilio Isierte ha logrado edificar un templo aislado del ruido con un grupo de jóvenes que anhelan convertirse en profesionales. Su sueño es que los nombren al lado de los Basilio, Clares, Del Bosque, Tonín, Babiloni, Cela, Ferrer, Manchado, Alcañiz, Víctor, Dealbert, Planelles… y tantos buenos futbolistas que han vestido la camiseta albinegra. Los Marc Trilles, Marenyá, Álex Felip, Marc Cosme y compañía acarician el sueño de formar parte de ese libro de Marín y Serer que ya aguarda una segunda parte de esplendor. Ahora juegan en Tercera, pero estos chicos que conforman un filial encubierto apuntan a ser el bloque que devuelva al Castellón al lugar donde lo expulsaron por la mezquindad de unos nefastos gestores que mercadearon con el escudo y el pam, pam orellut. Ellos no entienden de otra cosa que no sea fútbol en estado puro. Ese que nuestros románticos abuelos y padres defendían.

Y yo qué les voy a contar del otro partido que no sepan ustedes. Ese se jugará en los despachos de la Ciudad de la Justicia, porque la desidia quiso que el árbitro fuera un juez y los espectadores los políticos que vieron el fútbol desde los balcones de las casas adyacentes a Castalia. Ellos decidieron repartir el café desde los límites de la frontera de Almenara hacia el sur. Y no tienen culpa nuestros vecinos meridionales, porque cuando a uno le invitan a café no pregunta quién sirve los dulces o si la cuenta la paga el padrino o la madre de la novia. La cuestión es estar invitado o no, más que quién firma los tarjetones.

En esta película apareció vestido de novio un chico con carácter que un día fue promesa en Castalia, con apellido de signo cristiano y nombre judio. David Cruz llegó de la mano de Osuna, que no de Blasco, con un traje tejido con la duda como mejor tela. Posiblemente, la única llave que ata sus esposas la posea José Manuel García Osuna, quien se siente como el novio que pilla a su amada abrazado bajo la lluvia con su mejor amigo. Lo cierto es que el nuevo empleado de Osuna se ha batido el cobre con nobleza y bravura para no dejar títere con cabeza con más de mil folios de pruebas. La jueza instructora tiene la palabra ahora. Más bien, en sus manos se halla el santo grial del albinegrismo. Los templarios –llamados Sentimiento Albinegro en versión CD Castellón– que lo guardan no defienden otra religión que la portada de su Biblia no esté ilustrada con más colores que el blanco y el negro, inspirada en viejos romances narrados por Chencho o Arquimbau. Dicen que la historia no tiene vuelta atrás, pero a los hombres nos gustaría reescribirla con el paso del tiempo. Hay quien dice que si hubiera habido café para todos el Castellón pelearía ahora en Primera. Solo con las migajas de la merienda de Camps, en un pequeño lugar de La Plana se podría montar un festín porque sus habitantes son gente de origen llaurador y humilde que entienden que la tierra es para quien la trabaja y no para quien especula con ella.

Pero la historia no vuelve atrás. Ya está escrita. Y el presente dicta que el Castellón lucha por vivir. Mientras al hermano mayor le inyectan 4,8 millones para que siga de fiesta, el hermano adoptado suspira por que Hacienda y Seguridad Social den el visto bueno para pagar religiosamente su deuda de 2,8 millones de euros en un plazo prudencial. En este caso, el norte también existe. Y si no puede ser no habrá más remedio que sumarse a la moda y entrar en concurso de acreedores porque en este hábitat es mejor hacer trampas que casarse de blanco y por la iglesia. ¿Y si hubiera café para todos? No, de momento no. Los votos mandan. Y el hermano mayor vive en un granero con más trigo… Pero los templarios siguen guardando el grial.