La cara y la Cruz del CD Castellón

Suena con más ilusión que nunca el Pam, pam orellut en las fiestas de la Magdalena como he podido comprobar de primera mano en varias collas de la capital en este primer fin de semana que ha venido cargada de más ambiente festero que nunca. Existe entre la gente albinegra el convencimiento de que este año sí. Por fin se ha confeccionado un equipo con futbolistas que han asimilado la presión, saben lo que signfica jugar en el CD Castellón y poseen carisma en la grada. Zagalá, Dealbert, Cubillas, Castells, Enrique, Marenyá, Iván Sales, Cristian Herrera… jugadores que están preparados para subir y que, a buen seguro, serán importantes en Segunda B. El Castellón está en la rampa de salida para regresar al último escalón previo al fútbol profesional, de donde lo sacaron unos dirigentes nefastos.

Más que merecidos los elogios para Sergi Escobar y su grupo de trabajo. Han puesto como líder virtual al equipo y lo han convertido en un bloque fiable. Con mucha normalidad y humildad, con el axioma del trabajo, trabajo y más trabajo que siempre me repetía el maestro Manolo Adell como llave del éxito. Es la cara del Castellón.

Pero también sigue existiendo una Cruz y no hay que olvidarla. La pelea de Sentimiento Albinegro (SA) por investigar las presuntas irregularidades que se han cometido en los últimos años en el CD Castellón debe contar con la colaboración de todos, incluido los actuales dirigentes. Montesinos tiene en su poder la auditoria y conoce perfectamente como se ha generado un millón de deuda post concurso. Si el fiscal pregunta al club si quiere personarse en la causa, está obligado moralmente a decir que sí.

El contrato privado que firmaron con David Cruz en su día no debe dejar ninguna rendija a la duda. El expresidente ha salido del club con las condiciones que él ha querido pactar, ha ideado a través de un profesional inteligente como Cano-Coloma una ampliación de capital diseñada a limpiar del camino a Osuna, lo cual no me parece nada mal aunque con cifras que no se ajustan a la realidad de la deuda. SA pide transparencia absoluta, y toda la afición también, a una gestión que ha generado un millón de euros de agujero en Tercera. Todo no vale y menos dotar a Cruz de un hermoso chaleco antibalas para causas judiciales. El Castellón le han hecho un daño irreparable y mucha gente se ha marchado sin responsabilidad alguna.

LA TEORÍA DE LA CATÁSTROFE

El Villarreal pasa por un delicado momento deportivo que ha alimentado la teoría de la catástrofe. No es el año grande del Submarino, pero para la cuesta se necesita al burro, para ayudar a subir la carga. El Villarreal debe rencontrarse consigo mismo. Hay tiempo de sobra y aún se está en zona europea. Posiblemente no haya tan buen equipo como se creía, pero sí suficiente para, con un poco de cariño y apoyo de la grada, jugar un año más en Europa, si en lugar de la teoría de la catástrofe, se emplean los esfuerzos en remar y remar para lograr lo que sería un sueño para Betis, Celta, Girona o Eibar, y que parece tan fácil por aquí. Si lloramos a Bakambu, que pidió no jugar en Valencia porque tenia la mente en China, nos reímos del fichaje de Semedo y pensamos que en el club no saben hacer la o con un canuto, mal vamos. Europa pasa por unir fuerzas, ahora que vienen mal dadas y valorar todo lo que se han hecho bien y lo conseguido. Para rectificar, proceso en el que ya está el club, habrá tiempo en verano.

Sobre José Luis Lizarraga

José Luis Lizarraga, jefe de deportes de el Periódico Mediterráneo