¿Es la culpa solamente de Escribá de lo que le pasa al Villarreal?

No tengo ni filias ni fobias por Fran Escribá. Y por supuesto poseo la libertad emocional de quien apenas ha hablado con él cuatro o cinco veces fuera del ámbito de la entrevista de turno. Prefiero el análisis frío a la visceralidad, tanto de la euforía como de la amargura que viste a la derrota. Y, por supuesto, prefiero buscar soluciones que no problemas.

Lo más fácil para mi, en un mundo en el que el populismo ha tomado el timón con demasiada fuerza y la mediocridad se ha instalado en la loa o la censura fácil, sería ponerme a escribir en contra del actual entrenador del Villarreal, que ahora mismo se ha convertido en el muñeco de pim, pam, pum de una gran parte del entorno del Villarreal después de sumar cero puntos en las dos primeras jornadas de Liga.

He elegido el análisis de lo que se podría llamar la radiografía de lo que está ocurriendo en el Villarreal, un club más habituado a recibir loanzas que críticas. No tengo dudas de que más merecidas las primeras que las segundas, pero la ausencia de las últimas solo ayuda a empobrecerte y hacerte más débil.

Fran Escribá renovó en el Villarreal porque sus números eran incuestionables, tanto como las dudas que siempre se tuvieron sobre su continuidad desde el mismo seno del club, con una firma del contrato que se alargó demasiado. En el interín, el Villarreal analizó otros nombres. Finalmente se optó por la continuidad.

Pienso que un club que destituye al entrenador dos años seguidos en los albores del campeonato, no ha hecho bien sus deberes. Alguien se ha equivocado si eso sucediera con Escribá, ya sea en la renovación o en la destitución si sucediera.

La afición del Villarreal lo ha elegido, con motivo o sin él, como el gran responsable de los males del equipo. Ya sufrieron esa tendencia hombres como Caparrós, Víctor Muñoz, Valverde, Floro o el mismo Garrido, por no olvidar a Julio Velázquez. Incluso Marcelino o Pellegrini tuvieron sus detractores en sus primeros pasos, y ambos han hecho historia en el Villarreal. Escribá ahora tiene un sinfín de alfileres clavados en un muñeco con su figura.

Esta misma semana apareció una pancarta en su contra en la Ciudad Deportiva y otra en lo alto de un puente cercano a Vila-real.

No he escuchado todavía una muestra de respaldo del presidente a la figura del entrenador. Y todo ello contribuye a debilitar todavía más su figura.

Para el análisis dejó que se perdió ante el Levante por un penalti injusto y en Anoeta con un equipo totalmente descuartizado por las ausencias. Con tres laterales lesionados y Jaume Costa jugando con muchos problemas, al margen de la baja de dos centrales. Sensibles bajas como la de Bruno y un centro del campo formado por tres chicos (Fornals, Samu y Rodri) entre 21 y 22 años. Media plantilla y dos porteros está ahora en el dique seco.

Al margen, la aportación de los fichajes hasta ahora ha sido escasa. Necesitan más tiempo. No quiero valorar todavía, porque me parece pronto, el trabajo de Seguí en la secretaría técnica. Ya lo haré cuando tenga más elementos de juicio, porque eso forma parte de mi trabajo, igual que el suyo es fichar.

Al margen, considero que hay muchos jugadores por debajo de su nivel, igual que no veo un ambiente en contra del técnico en el plantel.

Y de Fran Escribá pienso que ha cometido errores de bulto y que debe rearmar este equipo de nuevo tácticamente e imprimir ese carácter necesario que echo en falta. Él es el entrenador. Pero solo han transcurrido dos jornadas y observo un nerviosismo exagerado tanto dentro como fuera del club que no ayuda nada. El Villarreal tiene una buena plantilla, Pero algo tengo muy claro, o se confía en Escribá y se le apoya, o hay que echar al entrenador otro año más en el inicio de la Liga. Yo no corro con los gastos…

Desde luego, el Villarreal es un club que hace las cosas bien, pero también comete errores. Y estoy observando demasiados. Si todos buscamos culpables y no soluciones, no estamos en el buen camino. Un poco de tranquilidad vendría bien. Yo pensaba que el año de Segunda había servido de mucho… Es la hora de remar a favor y no de criticar por criticar. Sentido común, por favor.

 

Sobre José Luis Lizarraga

José Luis Lizarraga, jefe de deportes de el Periódico Mediterráneo