La ‘vía china’ de Cruz

David Cruz es un superviviente. Uno de esos tipos que salvaría hasta el paso de un tsunami sin despeinarse. Un día llegó a Castellón, firmó un préstamo hipotecario para comprar un club de fútbol y el banco todavía está esperando que abone el primer pago. Es como el okupa que se ha instalado en un piso y no puedes echar pese a que no posee ningún derecho para vivir en la casa. En este caso, incluso, es más grave porque se considera con la potestad de decidir a quién se le vende la vivienda. En el interín ha hecho de la casa apropiada su modus vivendi y se ha reído a la cara del vecindario, llegando incluso a humillarlo. Y nadie le puede echar…

Uno solo tiene que documentarse un poco en el mundo del fútbol para recabar los informes respecto a las personas sobre las que se ha apoyado Cruz para despreciar la alternativa de Pablo Hernández y Àngel Dealbert para presentarlas en el Ayuntamiento de Castellón al concejal de Deportes, Enric Porcar, e intentar convencerle de que su proyecto de la vía china es la salvación que necesita el club. Lo dejaremos para otro Directo para contarles las andanzas de algún agente de medio pelo conocido en Valencia y de dudosa reputación.

No conozco ningún proyecto que no sea la bomba cuando se presenta para convencer o encandilar al interlocutor. Todos son maravillosos. Pero sí conozco un gran número que saltaron por los aires a las primeras de cambio. Lo que es cierto es que Cruz no tiene derecho a reírse de la buena gente que quiere al CD Castellón, ni haberlo dejado en la peor de las miserias.

Lo que sí tengo muy claro es que la corporación municipal, porque así lo ha repetido la alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, y su equipo de gobierno, no permitirán que se mercadee con el estadio Castalia. Ni a Cruz ni a nadie hasta que no se demuestre la viabilidad del plan, eso que Cruz no ha hecho nunca.

Yo creo en la gestión para sacar al Castellón del barro donde ahora se encuentra. No considero que Pablo Hernández y Àngel Dealbert fueran a llegar con una pila de billetes bajo el brazo. Estoy convencido de que no era así porque no son millonarios. Pero querían arriesgar parte de su patrimonio, junto con otra gente, y estaban dispuestos a aportar un dinero para empezar a funcionar en el club.

Seguramente no lo que necesita el Castellón para sanearse, pero sí para ir tirando con un proyecto de gestión, devolver la ilusión a la afición albinegra y el orgullo de ser del Castellón. Tampoco había que ponérselo todo en bandeja, Castalia incluido, pero sí era gente que sabe lo que es el Castellón y que no llegaba para sacar ningún beneficio de la vaca albinegra.

De momento, la vía china ha llegado a Castellón prometiendo millones y millones de inversión, cambiar Castalia de arriba abajo y aseguran que Cruz no estará en el proyecto. El boleto de la primitiva que sueña toda la afición albinegra para que caiga premiado cerca de su casa. Pues sí, yo sigo sellando boletos cada semana, pero mientras tanto sigo levantándome todos los días para trabajar, porque ese es el valor seguro que todos los que tenemos la bendita suerte de tener un trabajo. Y sí encima lo hacemos a gusto, pues mucho mejor. Yo prefiero eso a depender de Cruz.

Seguramente son muchos los que confían más en lo tangible que en el cuento de la lechera. Mientras tanto, no hay que dejar al CD Castellón solo y ahora el CD Castellón son sus jugadores. PPO

Etiquetas:

Sobre José Luis Lizarraga

José Luis Lizarraga, jefe de deportes de el Periódico Mediterráneo