A. (Atila) Fabra

Se consumó el cierre. Canal 9  y Radio 9 forman parte de nuestra historia y su apagón ha sido el mayor esperpento jamás visto por televisión. Tal y como vivió, falleció.

Con tiempo, perspectiva y una buena dosis de análisis, podremos desgranar qué ha sucedido durante sus 24 años de existencia (despilfarro, saqueo, manipulación informativa, profesionales sumisos,  sobredimensión…) pero ninguno de esos argumentos justifica su patético punto final.

Alberto Fabra ha perdido una ocasión inmejorable para hacer tabla rasa, acabar con el pasado que le dejaron sus insignes predecesores y ser el presidente que liderara una nueva televisión sostenible e independiente. Pero no lo ha hecho.  Como Atila, ha preferido arrasar con un servicio público esencial y pasar a la historia como el castellonense que se cargó RTVV. Se equivoca; él sabrá la verdadera razón por la que ha actuado así. Desde aquí, desde esta tribuna, le itento dar el beneficio de la duda y me esfuerzo en asimilar que su decisión no es gratuita. Pero les juro que me cuesta horrores… y no lo consigo.

Sobre Javier Navarro Cantavella

Redactor Jefe de El Periódico Mediterráneo. También me encontrarás en: Twitter@javinavarrocs