Castellón ha conseguido el hito histórico de colocar a dos de sus políticos como líderes de los dos principales partidos en la Comunitat. Alberto Fabra (PP) y, ahora, Ximo Puig (PSPV) tienen en sus manos la gestión actual y, previsiblemente futura, del gobierno valenciano. Para muchos, no va más allá de un hecho testimonial que llena de orgullo nuestro castellonerismo, pero me resisto a quedarme ahí. Espero/deseo que, desde el Cap i Casal, miren hacia el norte, como no ha hecho ninguno de sus predecesores. Desde Lerma hasta Camps, hemos sido siempre segundo plato. Las inversiones importantes, las notorias, no han cruzado nunca Almenara.
Lo único que lamento es que la presidencia de Alberto y la oposición de Ximo llegan cuando lo único que hay que repartir es miseria. Pero, al menos, que nos caigan las migajas…
Eefectivamente. Antes eramos la provincia modelo: paro practicamente cero, construccion en auge, industria floreciente….y nos daban muy poco. Ahora, somos paradigma de la crisis, y no hay dinero. Yo digo que algo nos tocara,aunque sea por el hecho de que Castellon haya tomado el poder..pero, bueno yo soy esceptico. el problema es mas profundo, creo yo. es de no saber reivindicar bien.
Estoy de acuerdo contigo, pese a ser valenciana. Castellón no suele ser una ciduad con peso específico para nadie. Creo que es el momento en que lo propios políticos castellonenses se crean que sí pueden tener poder y utilizarlo para favorecer a Castellon. Que falta le hace.
La verdad, me importa poca sus procedencias,y aún menos sus promesas, sino sus hechos.
Así es: hechos. La pena, como te digo, es que lleguen al poder cuando solo hay migajas y recortes para repartir. Vamos, miseria.