Maestros, ¿en el cole o en la playa?

 

Los padres, como casi siempre, son los que ponen el sentido común en los frentes abiertos entre la Conselleria y los docentes, por lo que, desde ese prisma no partidista, es desde el que hay que abordar los cambios. Ellos fueron los que lanzaron la propuesta de la creación de un banco de libros, que todos aplaudieron, pero que puede acabar postergado en algún despacho de Valencia.

 

En primer lugar, olvidemos qué se ha venido haciendo hasta ahora (hay maestros volcados en su formación y otros a los que no se les ve el pelo en todo el verano) para sentar las bases de cómo se puede optimizar ese periodo, más allá de lo que los sindicatos entienden como ganas de fastidiar al docente.

 

El reto principal debería ser el aprendizaje del alumno, un hecho que se antoja secundario. Existen infinidad de alternativas que el sector sería capaz de poner en valor si abandonara las trincheras del debate demagógico.

 

La educación valenciana presenta tantas lagunas -revisemos los datos del fracaso escolar- que resulta insultante no utilizar todos los recursos, incluidos los temporales, para dar un giro a la situación. Pero todo ello sin reducir un solo euro de inversión; que también quede claro.

 

Sobre Javier Navarro Cantavella

Redactor Jefe de El Periódico Mediterráneo. También me encontrarás en: Twitter@javinavarrocs