Desidia de la Administración

Bien es cierto que muchas necesidades nos las creamos los propios humanos, de eso no cabe duda, pero lo que parece del todo insultante es que después de tanto reivindicar por activa y por pasiva servicios de los que carece Castellón, ahora se olviden con la misma celeridad con la que se crearon las expectativas. En este sentido, el supuesto Archivo Histórico de Castellón es un claro ejemplo. Todas las administraciones pusieron, en su día, el grito en el cielo para reclamar su creación y así poder guardar los famosos “papeles” de Castellón que ahora andan repartidos por Madrid, Salamanca y otras ciudades. En la actualidad, el edificio del antiguo CUC, que debía albergar el Archivo, está en situación de abandono y dificilmente recuperable para esta iniciativa e incluso para cualquier otra. Las instituciones públicas igual abandonan cuarteles del Ejército (El Toro), que institutos (antiguo Llombai de Burriana), Velódromos (también en Burriana), hotel/albergue/centro de ocio (Fábrica Giner, en Morella), residencia de oficiales (Castellón), y hasta un autobús con matrícula de Burgos (BU)… tantos y tantos inmuebles y propiedades públicas que con el tiempo se convierten en ruinas sin que nadie actúe. A eso se llama jugar con el dinero de todos. Un caso sangrante es el Museu de la Taronja, al que tantos esfuerzos le ha dedicado Vicent Abad y que ahora está cerrado al público a causa de la desidia y el abandono político.

 

Sobre Julio Sánchez Isarria

Julio Sánchez Isarria, redactor jefe de El Periódico Mediterráneo.