La crisis abre fronteras culturales

 La crisis no solo se ceba en los asuntos meramente económicos, sino que su sombra es tan alargada que abarca todos los ámbitos de la sociedad. La industria castellonense se está deslocalizando con el objetivo de buscar nuevas y mejores posibilidades en el mercado extranjero. Y a los artistas les está pasando tres cuartos de lo mismo. Así lo atestiguaba estos días Joan Llàcer, el ceramista más internacional con que contamos en la actualidad. El burrianero, que busca de tanto en tanto el equilibrio que le proporciona su Burriana natal, me confirmaba  que prácticamente tiene fijada ya su residencia de camino entre Toledo/Madrid y Seúl. Toledo, donde todavía mantiene encendidos los hornos de su taller; Madrid porque sigue impartiendo clases en la Escuela Cerámica, y Seúl, porque la sociedad oriental se ha quedado prendada de su obra. Tanto es así que el mundo asiático es uno de sus principales ‘mercados’ artísticos, gracias también a la pujante economía amarilla. Una dinámica que están acometiendo otros muchos artistas e investigadores hijos de nuestras tierras, que de seguir esta tendencia, y si no se toman medidas, va camino de dejar la provincia de Castellón convertida en un auténtico erial. Como bien dijo recientemente el rector de la UJI, Vicent Climent, hay que apostar por poryectos de futuro como el corredor mediterráneo, pero también por la cultura y la investigación, puesto que el tiempo perdido ya no se podrá recuperar.

Sobre Julio Sánchez Isarria

Julio Sánchez Isarria, redactor jefe de El Periódico Mediterráneo.